Irán pierde 175 millones al día y EAU rompe la OPEP

El bloqueo naval estadounidense provoca pérdidas diarias millonarias en Teherán mientras Abu Dabi anuncia su salida del cártel y reordena el mapa energético del Golfo Pérsico para la próxima década.

El bloqueo naval estadounidense sobre Irán empieza a dejar cifras demoledoras sobre la mesa, mientras la geopolítica del crudo en Oriente Medio se reconfigura a una velocidad que muy pocos analistas habían anticipado. En su último análisis emitido en directo, Bloomberg Television puso números al daño económico que sufre Teherán y avanzó una noticia mayor: la salida de Emiratos Árabes Unidos de la OPEP.

Irán pierde 175 millones de dólares al día por el bloqueo

El experto entrevistado por Bloomberg cifró en torno a 175 millones de dólares diarios los ingresos que Irán está dejando de percibir desde que entró en vigor el bloqueo de sus exportaciones petroleras. La cifra resulta colosal, pero el matiz que introdujo el analista es relevante: Teherán hizo caja durante las primeras semanas del conflicto, cuando Washington todavía permitió que el crudo iraní llegara al mercado, y ese colchón financiero le está dando aire para resistir más tiempo del que muchos esperaban en la Casa Blanca.

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De acuerdo con la información que manejan en Bloomberg, imágenes satelitales recientes muestran que Irán seguía cargando un superpetrolero en la isla de Kharg apenas el viernes anterior a la emisión. Es decir, el país conserva acceso a buques que quedaron atrapados dentro del Golfo Pérsico cuando se cerró el cerco y dispone todavía de capacidad de almacenamiento en tierra. La pregunta clave, según el invitado, no es si Irán podrá seguir produciendo, sino cuándo se verá obligado a cerrar pozos.

Un margen de maniobra que se agota a mediados de mayo

El análisis de Bloomberg sitúa el punto de inflexión a partir de mediados de mayo. Hasta entonces, los tanques onshore y los petroleros varados dentro del Golfo permiten a la República Islámica mantener bombeo. A partir de ahí, si el bloqueo continúa, Teherán tendrá que empezar a hacer lo que en la jerga del sector se denomina shut in: cerrar pozos para evitar que la producción se quede sin destino.

El experto descartó, eso sí, que el cierre vaya a provocar un daño estructural irreversible a los yacimientos iraníes. Recordó que los ingenieros petroleros del país llevan más de cuatro décadas exprimiendo creatividad por las sanciones y han conseguido mantener operativos campos que, sobre el papel, deberían haber colapsado hace tiempo.

El resto del Golfo ya cerró pozos hace semanas

Una de las claves más interesantes del análisis es que la Casa Blanca está señalando exclusivamente a Irán cuando, en realidad, el resto de productores de la región también ha tenido que recortar drásticamente. Kuwait, Irak y Catar han visto cómo su producción se desplomaba al quedarse sin capacidad de almacenamiento. Solo Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos siguen bombeando con normalidad gracias a sus oleoductos de derivación que esquivan el estrecho de Ormuz: el saudí hacia el mar Rojo y el emiratí hacia el golfo de Omán.

Que solo se hable del problema iraní está fuera de lugar: todos los productores del Golfo han tenido que cerrar pozos, sólo que en la Casa Blanca nadie menciona los campos kuwaitíes.

— Bloomberg Television

EAU rompe la baraja y deja huérfana a la OPEP

La otra gran noticia es la decisión de Emiratos Árabes Unidos de abandonar OPEP+, comunicada justo antes de la reunión del cártel prevista para este fin de semana. A corto plazo, según Bloomberg, el impacto será limitado: el oleoducto de derivación emiratí ya está al máximo de su capacidad y el estrecho de Ormuz sigue cerrado, así que Abu Dabi no puede aumentar producción de inmediato. Pero la lectura de medio y largo plazo es otra historia.

Cuando Ormuz se reabra y haya que recomponer los inventarios comerciales y estratégicos a nivel global —que se están vaciando a marchas forzadas—, los Emiratos serán quienes pongan los barriles extra sobre la mesa. Y eso, sostiene el analista, deja a Arabia Saudí ante una disyuntiva incómoda en el horizonte de 2027 y principios de 2028: o recorta producción para sostener precios o sigue el camino emiratí.

Los próximos candidatos a abandonar el cártel

Bloomberg apuntó dos nombres concretos como posibles próximas defecciones. El primero, Kazajistán, dentro del bloque ampliado OPEP+, que lleva tiempo comportándose como un free rider y permanece dentro del grupo más por su relación con Rusia que por convicción. El segundo, y más simbólico, Venezuela: si en los próximos doce a dieciocho meses se celebran elecciones democráticas y gana la oposición, históricamente hostil al cártel, Caracas podría convertirse en el primer país fundador en abandonar la OPEP. Sería un golpe reputacional difícil de digerir.

Una década de nuevos oleoductos en Oriente Medio

El cierre del análisis dibuja un escenario fascinante para los próximos años. El invitado de Bloomberg recordó que el oleoducto Este-Oeste saudí se construyó en apenas cuatro años durante los ochenta, y considera plausible que en un horizonte de cuatro o cinco años veamos varias nuevas infraestructuras de derivación. Arabia Saudí ampliará su capacidad, los Emiratos harán lo propio e Irak estudia opciones a través de Siria o ampliando el oleoducto que ya lo conecta con Turquía.

Lectura editorial: lo que cambia para el inversor

La conclusión que dejo después de escuchar el análisis de Bloomberg es clara. Estamos viendo el pico de influencia geopolítica de Irán sobre Ormuz, y precisamente por eso esa influencia empezará a erosionarse. Cada nuevo oleoducto de bypass que se construya en los próximos años restará valor estratégico al estrecho y, con él, a la principal carta de presión de Teherán. Para el inversor en energía, eso significa dos cosas: volatilidad altísima en el corto plazo —con un Brent que se mueve al ritmo de cada imagen satelital de Kharg— y un reordenamiento del poder dentro de OPEP+ que puede dejar a Arabia Saudí más sola de lo que ha estado en décadas. La pregunta es si Riad aceptará compartir liderazgo con Abu Dabi o si optará por una guerra de cuotas que vuelva a hundir el precio. La respuesta llegará, probablemente, antes de lo que pensamos.

¿Estamos ante el principio del fin de la OPEP tal como la conocemos, o ante una simple reconfiguración interna? Las próximas reuniones del cártel marcarán el rumbo.

Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Bloomberg Television en YouTube.

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