El mundo laboral está cambiando a una velocidad que pocos anticiparon; sin embargo, uno que si vio los cambios que se avecinaban fue Nicolás Rojas. Este emprendedor lleva la mitad de su vida construyendo empresas de software y hoy se ha convertido en uno de los referentes más influyentes en la implementación de inteligencia artificial para negocios.
Rojas es el fundador de DAPTA, una plataforma que permite a personas sin conocimientos técnicos construir agentes de inteligencia artificial. Pero más allá de su trayectoria empresarial lo que distingue su visión es la capacidad de traducir conceptos complejos en ideas accesibles para cualquier profesional que quiera entender qué está pasando realmente con esta tecnología y cómo puede aprovecharla.
Lo que toda persona debería entender sobre inteligencia artificial en 2026
Uno de los primeros errores que Rojas identifica en empresarios y profesionales es usar una sola herramienta para todo. La inteligencia artificial no es un producto único sino un ecosistema de modelos distintos diseñados para funciones diferentes. Hay modelos especializados en generar texto con precisión y otros optimizados para crear imágenes de alta calidad. Usar el modelo equivocado para una tarea determinada produce resultados mediocres y lleva a la conclusión incorrecta de que la tecnología no funciona.
El segundo concepto fundamental que Rojas subraya es la diferencia entre inteligencia artificial de consumidor e inteligencia artificial aplicada a procesos de negocio. Darle acceso a ChatGPT a todos los empleados de una empresa mejora la productividad individual pero no transforma los procesos.
La verdadera ventaja competitiva llega cuando se identifica un cuello de botella específico y se automatiza con precisión. Un chatbot que responde consultas de clientes a las once de la noche no reemplaza a un vendedor sino que evita perder ventas en el momento exacto en que el cliente está listo para comprar.
El tercer concepto que considera indispensable es entender qué es un agente. A diferencia de una consulta puntual en un chat un agente es autónomo y puede ejecutar tareas complejas de forma continua sin intervención humana. Puede buscar información cada mañana, filtrar lo relevante, compararlo con publicaciones anteriores y enviar un resumen por correo. Lo que antes requería horas de trabajo manual hoy puede automatizarse completamente por una fracción del costo que tendría contratar a una persona para hacerlo.
Por qué el mayor error no es no usar inteligencia artificial sino usarla mal

Rojas es enfático en señalar que la mayoría de los proyectos de inteligencia artificial que fracasan en las empresas no fallan por la tecnología sino por la forma de implementarla. El error más común es invertir en proyectos grandes con expectativas de resultados inmediatos. Cuando los primeros meses no muestran retornos visibles el proyecto se cancela y la conclusión que queda es que la inteligencia artificial no sirve para ese negocio. Esa conclusión casi siempre es equivocada.
Su recomendación es hacer lo contrario: empezar pequeño, buscar victorias rápidas y visibles y expandir desde ahí. El mejor ejemplo que cita es el de un vendedor que vio un video en TikTok sobre herramientas que toman notas en reuniones, lo probó gratis, le funcionó, se lo mostró a su jefe y en pocas semanas toda el área de ventas lo estaba usando. Eso fue una implementación exitosa de inteligencia artificial y no costó millones ni requirió una directriz de junta directiva.
Lo que más preocupa a Rojas es el impacto en el mercado laboral para quienes no se adapten. Los primeros empleos que van a desaparecer son los de entrada, aquellos puestos donde la curva de aprendizaje era parte del valor. Hoy la inteligencia artificial puede hacer en minutos lo que antes justificaba contratar a alguien para meses.
Eso no significa que los empleos vayan a desaparecer en su totalidad sino que las personas que sepan usar estas herramientas para ser significativamente más productivas que el resto van a tener una ventaja difícil de igualar.
Según rojas, dominar la inteligencia artificial hoy es como saber usar una computadora hace veinte años. En ese momento quienes sabían hacerlo tenían una ventaja real. Hoy no saberlo es simplemente una limitación.





