Esta es la principal conclusión del último informe de BloombergNEF, que apunta a que las instalaciones de energía eólica alcanzarán un nuevo máximo histórico en 2025 con hasta 189 GW de nueva capacidad eólica mundial, un valor que supera en un 38% al contemplado en años anteriores y que ha sido propiciado en gran medida por el crecimiento del mercado de China.
No por nada, 2025 ha sido el primer año donde las seis primeras posiciones del ranking mundial de fabricantes de turbinas eólicas ha correspondido a empresas del gigante asiático.
China está ganando la carrera de la transición ecológica por las turbinas
No es noticia que el primero de los fabricantes de turbinas eólicas sea chino, ya lo fue en años pasados la empresa Goldwind; lo que sorprende a los analistas es que después le sigan más fabricantes del país asiático como Envision Energy, Migang Smart Energy, Windey Energy Technology, Sany Renewable Energy y Dongfang Electric.
En conjunto, estas compañías han concentrado la mayor parte de los nuevos pedidos y de las instalaciones de turbinas eólicas del último año, lo que refleja el peso creciente de la industria china en la transición energética global.
Justo en 2025 se ha producido además la caída de un histórico del sector, como es la danesa Vestas, que descendió hasta el séptimo puesto de la clasificación mundial, algo inédito desde que BloombergNEF comenzó a elaborar este ranking en 2013. Durante años, Vestas había sido uno de los principales referentes tecnológicos del sector eólico mundial.

El dominio de los fabricantes chinos está estrechamente ligado al enorme tamaño de su mercado interno. Según BloombergNEF, China instaló más de 100 GW de nueva potencia eólica en un solo año, una cifra sin precedentes que por sí sola supera la capacidad añadida por la mayoría de las regiones del mundo.
De hecho, el país asiático concentró más de la mitad de las nuevas instalaciones eólicas globales, lo que ha permitido a sus fabricantes operar a gran escala y reducir costes gracias a una cadena de suministro completamente integrada.
Además, la mayor parte de las nuevas instalaciones correspondieron a parques eólicos terrestres (onshore), que representaron aproximadamente el 95% de la nueva capacidad añadida, mientras que la eólica marina (offshore) registró alrededor de 8 GW de nuevas instalaciones en 2025.
La expansión internacional aún es limitada
Pese a su enorme liderazgo industrial, la presencia internacional de los fabricantes chinos sigue siendo relativamente limitada. Según el informe, cerca del 90% de las turbinas fabricadas por empresas chinas se instalaron dentro de su propio país.
Sin embargo, las exportaciones están creciendo rápidamente. Las compañías del país asiático están comenzando a ganar contratos en mercados emergentes de Asia, África y América Latina, donde compiten principalmente con precios más bajos y plazos de entrega más cortos.
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En definitiva, para los analistas de BloombergNEF, el auge de los fabricantes chinos evidencia que la transición energética mundial también se está convirtiendo en una competencia industrial.
El liderazgo en la fabricación de turbinas, paneles solares o baterías no solo tiene implicaciones climáticas, sino también económicas y geopolíticas. No por nada, también China tiene un gran dominio en el mercado de las baterías, vendiéndolas en el mercado europeo a un precio muy competitivo respecto a las de procedencia comunitaria; ya que cuentan con el control de gran parte de la industria de materiales (litio, tierras raras, etc…), que permiten su desarrollo a gran escala.
Es justo en este contexto que el informe advierte de que China podría consolidar su dominio en el sector eólico durante los próximos años, especialmente si continúa expandiendo su presencia en mercados internacionales.




