Hacienda ingresó 2.300 millones de euros extra en 2025 por no deflactar el IRPF, según el dato que el propio Gobierno ha trasladado a Bruselas. La factura la han pagado, sobre todo, asalariados y pensionistas a los que el sueldo o la pensión les subió por la inflación, pero los tramos del impuesto se quedaron quietos.
Te traduzco lo que esto significa en cristiano: si tu nómina creció un 3% para compensar que la vida está más cara, ese aumento te empujó hacia un escalón más alto del IRPF, aunque tu poder adquisitivo real no haya mejorado. Hacienda recauda más sin tocar los tipos. A esto se le llama, en el argot fiscal, la progresividad en frío.
Qué es deflactar el IRPF y por qué importa en tu nómina
Deflactar el IRPF es, sencillamente, mover los tramos del impuesto al ritmo de la inflación. Si los precios suben un 3%, los umbrales de cada tramo deberían subir también un 3% para que nadie pague más solo porque su sueldo se actualizó al IPC. Cuando no se hace, ocurre lo que ha pasado en 2025: trabajadores y jubilados con la misma capacidad de compra que el año anterior tributan a un tipo medio más alto.
El Ministerio de Hacienda admite ante Bruselas que esa recaudación extra ascendió a 2.300 millones. Es dinero que entra en las arcas públicas sin que el Congreso haya votado una subida de impuestos: lo paga la inflación por ti. Para entendernos, es una subida fiscal silenciosa.
El efecto golpea con más fuerza en los tramos medios y bajos. Quien gana 22.000 euros y pasa a 22.700 por una revisión salarial puede ver cómo una parte de ese aumento tributa al 30% en lugar del 24%, simplemente porque el umbral del segundo tramo no se movió. La mecánica del IRPF hace el resto.
A quién afecta más y qué comunidades han movido ficha
El impacto no es uniforme. Asalariados con subidas vinculadas al convenio, pensionistas que cobraron la revalorización del 2,8% y autónomos con rendimientos al alza son los principales pagadores de esta recaudación extra. Los pensionistas con la pensión revalorizada notaron el pellizco en la retención, sobre todo quienes superan el mínimo exento y rondan los 15.000-22.000 euros anuales.
Algunas comunidades autónomas sí han deflactado su tramo autonómico del IRPF en los últimos ejercicios —Madrid, Andalucía, Galicia, Murcia y la Comunidad Valenciana, entre otras—, lo que ha amortiguado parte del golpe para sus residentes. El tramo estatal, sin embargo, no se ha tocado, y eso afecta a todos los contribuyentes por igual, vivan donde vivan. La cifra de 2.300 millones es exclusivamente del tramo que gestiona el Estado.
Ojo con un error muy común al hacer la Renta: muchos contribuyentes asumen que el borrador viene bien por defecto y lo confirman sin revisar. Si tu sueldo subió en 2025 y tu retención mensual no se ajustó, puedes encontrarte con un resultado a pagar que no esperabas. Revisa siempre las casillas de rendimientos del trabajo y las retenciones aplicadas antes de darle al botón de confirmar en la sede electrónica de la AEAT. Es el despiste que más sustos da en junio.
Por qué el Gobierno no deflacta y qué cabe esperar
La negativa a deflactar no es nueva. Ya pasó en 2022, 2023 y 2024, ejercicios en los que la inflación acumulada se comió buena parte de las subidas salariales sin que los tramos se movieran. El argumento oficial es que deflactar beneficiaría más, en términos absolutos, a las rentas altas, y que los recursos extra permiten financiar políticas redistributivas. El argumento contrario, defendido por la AIReF y por buena parte de los técnicos de Hacienda, es que la progresividad en frío rompe la lógica del impuesto: nadie debería pagar más por mantener su poder adquisitivo.
El precedente más comparable lo tenemos en la reforma de 2015, cuando sí se actualizaron los tramos tras años de congelación. Aquella decisión devolvió capacidad de compra a las clases medias justo cuando la economía empezaba a recuperarse. Hoy la situación es distinta: la inflación se ha moderado, pero el efecto acumulado de cuatro años sin deflactar ya es estructural. Lo que hay que mirar las próximas semanas es si el debate de los Presupuestos abre la puerta a una actualización parcial de los tramos, aunque sea simbólica, o si la recaudación extra se consolida como una pata más del esquema fiscal.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: La Campaña de la Renta 2025 se presenta entre abril y el 30 de junio de 2026. Borrador disponible desde el inicio de la campaña.
- ✅ Requisitos clave: Estás obligado a declarar si superas 22.000 euros con un pagador, o 15.876 euros con dos o más pagadores (si el segundo supera 1.500 euros).
- 🌐 Dónde solicitarlo: En la web de la AEAT con Cl@ve, certificado o referencia; por teléfono pidiendo cita en el plan Le Llamamos; o presencialmente en oficinas con cita previa.
- 💰 Importe o coste: El trámite es gratuito. El resultado depende de tus retenciones: puede salir a devolver, a pagar o cero.
- ⚠️ Error a evitar: Confirmar el borrador sin revisar rendimientos del trabajo, segundos pagadores y deducciones autonómicas. Es el fallo que más recargos y sustos genera.




