Es algo habitual que cada vez que comienza un nuevo año lleguen nuevas medidas fiscales que afecten de forma especial a los autónomos. Sin embargo, la pandemia de Covid-19 está haciendo que tanto 2020 como 2021 sean algo diferentes a lo habitual, provocando retrasos en las novedades fiscales y hasta en la subida de las cuotas a la Seguridad Social.
En octubre de 2020 se aprobó por parte del Gobierno el proyecto de Ley de Medidas de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal, que establece una serie de prescripciones que afectan directamente a los trabajadores por cuenta propia. Pero la normativa sigue pendiente de aprobación por parte del Congreso, aunque parece que se van a acelerar los plazos para que esté lista a principios de verano.
En busca de un acuerdo para aprobar las nuevas medidas fiscales

El Gobierno está ya en negociaciones con el resto de grupos parlamentarios para conseguir la aprobación de la Ley de Prevención y Lucha contra el Fraude Fiscal en las próximas semanas. El período de sesiones del Congreso acaba en julio, y la idea es que la norma quede aprobada antes de que llegue esa fecha tope.
Además, la normativa contra el fraude fiscal forma parte del Plan de Recuperación que se ha presentado en Bruselas para acceder a los Fondos Europeos, por lo que urge aprobar la ley lo antes posible y que esta pueda entrar en vigor en el segundo semestre del año.
Una entrada en vigor que podría ser desigual

La idea es que la ley pueda entrar en vigor al día siguiente de su publicación en el BOE, lo que podría ocurrir a lo largo del mes de junio. Sin embargo, es posible que las disposiciones finales tarden todavía un poco más en llegar a estar operativas.
Medidas como los cambios en los pagos en efectivo entre profesionales requieren de un cierto período de adaptación, lo que justificaría que la entrada en vigor de las mismas se retrasara hasta después del verano.
Nuevas medidas fiscales sobre pagos en efectivo

De entre las diversas medidas que prevé la normativa antifraude, una de las que más afecta a los autónomos es la que hace referencia a los pagos en efectivo. Una vez que la norma esté en vigor, los pagos en efectivo entre profesionales y empresarios no podrán superar los 1.000 euros, cuando hasta ahora la cantidad máxima era de 2.500 euros.
Lo que sí se mantiene igual es el límite en el pago en efectivo entre particulares y profesionales o empresas, que seguirá estando en 2.500 euros. Tratándose de particulares con domicilio fiscal fuera de España, el límite para los pagos en efectivo a profesionales y empresas pasa de 15.000 a 10.000 euros.
Más control del software de doble uso

El software de doble uso hace referencia a programas informáticos que permiten llevar una doble contabilidad. Una real y otra que se realiza a efectos de pagar menos a Hacienda. Para evitar este fraude se quieren reforzar las medias de vigilancia sobre este tipo de programas.
Cuando la norma entre en vigor todos los programas de contabilidad deben contar con la correspondiente certificación del Ministerio de Hacienda. Pero esta medida no puede entrar en vigor de forma inmediata, porque es necesario que haya una regulación de las especificaciones técnicas que deben cumplir los programas de contabilidad para ser certificados.
Menos recargos por presentar impuestos fuera de plazo

Las nuevas medidas fiscales también traen buenas noticias para los autónomos, una de ellas es la reducción de las sanciones que impone la Agencia Tributaria en caso de que los profesionales dados de alta en el RETA presenten sus impuestos fuera de plazo. Siempre y cuando lo hagan antes de que haya un requerimiento previo por parte de Hacienda.
El recargo será de un 1% más otro 1% adicional por cada mes completo de retraso durante los 12 primeros meses. Lo que se busca con esta medida es conseguir que aquellos autónomos que no hayan presentado sus impuestos a tiempo, por la razón que sea, subsanen el error lo antes posible de manera voluntaria.
Se reducen las sanciones por conformidad y pronto pago

La nueva normativa no solo busca luchar contra fraude, también que los contribuyentes se pongan al día cuanto antes en lo que respecta a sus obligaciones con Hacienda. Por eso, se va a reducir el importe de las sanciones en caso de que haya conformidad o pronto pago por parte del interesado.
Se aumenta del 50% al 65% la reducción de la sanción si hay conformidad del contribuyente, y sube del 25% al 40% la reducción si el abono de la sanción se hace dentro del período voluntario, lo que se conoce como pronto pago.
Está claro que la nueva normativa antifraude afecta de forma directa a los autónomos, por lo que es importante que estos estén al tanto de los cambios que están por llegar, para que se pongan al día cuanto antes en cuestiones como los pagos en efectivo y el uso del software adecuado.







































