El tiempo del autónomo es un bien muy preciado cuyo valor es incalculable. Desafortunadamente, muchos profesionales pierden una buena parte de él acudiendo a reuniones.
Algunas son inevitables, así que el objetivo será hacer que duren lo mínimo posible y aprovechar el tiempo al máximo. Si quieres lograrlo, aquí te dejamos 10 consejos que puedes empezar a aplicar ya mismo.
Define el orden del día por anticipado

Si eres tú quien ha organizado la reunión tienes un mayor control sobre la misma, y esto es algo que deberías aprovechar. Empieza definiendo de antemano los temas que se van a tratar en el encuentro.
Algo tan sencillo como esto evita que se acabe perdiendo tiempo en conversaciones que no llegan a ninguna parte. Con un orden del día preestablecido, puedes ir directamente al grano en cada momento.
Cita a los asistentes a las reuniones con tiempo

No hay nada peor que organizar una reunión y qué, a última hora, empiecen a llegar avisos de personas que no pueden asistir, obligando a cambiar la fecha y reorganizar toda la agenda del autónomo.
A fin de que esto no pase, asegúrate de que avisas de la reunión con tiempo suficiente como para que la agenda de los asistentes esté despejada y puedan asistir el día y a la hora fijada. Es interesante enviar algún recordatorio según vaya acercándose la fecha.
Utiliza la plataforma adecuada

Las reuniones online están a la orden del día, y esto es una buena noticia, porque ahorran mucho tiempo en desplazamientos. Además, está demostrado que este tipo de encuentros se prolongan menos.
Para no perder tiempo debido a problemas con la plataforma, escoge una que sepas que funciona bien y que manejes a la perfección. Incluso podrías valorar optar por la versión de pago de plataformas como Zoom o similares si realizas muchas reuniones de este tipo.
Asegúrate de que estás listo para el evento

Un poco antes de que empiece la reunión supervisa que tienes todo lo que necesitas. El orden del día, el equipo informático, la documentación que tienes que presentar, el material audiovisual, etc.
Unos minutos antes del comienzo conviene hacer un pequeño repaso con todos los empleados que asistirán, a fin de que todo el mundo compruebe que tiene lo que le va hacer falta para participar.
Sé puntual con las reuniones

Si no quieres perder tiempo, no se lo hagas perder tú a los demás. Pon todo de tu parte para que la reunión empiece a la hora que estaba previsto, y gestiona muy bien los tiempos durante la misma.
Porque tan importante como ser puntual con la hora de inicio lo es ser con la hora de finalización. Si todos tienen en mente que el encuentro acaba a una determinada hora, se centrarán solo en lo importante.
Escoge un director por la reunión

Podrías ser tú mismo o un miembro de tu equipo. El director se encargará de gestionar cuestiones relevantes como los turnos de palabra o enunciar los temas a tratar en cada momento.
Es importante que en el momento de comenzar la reunión dejes claro a los presentes quien se encargará de la dirección de la misma.
Utiliza material de apoyo

Los asistentes a las reuniones suelen despistarse si toda la reunión se desarrolla a través de diálogo. En algún momento acaban por desconectar y el encuentro puede acabar no sirviendo para nada.
Una forma sencilla de mantener el interés y la atención es utilizando material de apoyo. Pueden ser infografías, gráficos, imágenes, o cualquier otro elemento que consideres que es de utilidad para exponer los temas a tratar.
Aporta la documentación en las reuniones

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Si necesitas que la otra parte tenga en sus manos algún tipo de documento para examinarlo, no te comprometas a enviárselo más tarde, hazlo en el momento.
De hecho, incluso puedes enviar toda la documentación antes del comienzo de la reunión. Así los asistentes tendrán tiempo de revisarla y podrán solicitar aclaraciones en caso de que esto sea necesario.
Monitoriza la reunión

Mientras el encuentro se desarrolla, presta atención a qué están haciendo los demás. Asegúrate de que todo el mundo participa y se siente cómodo. Si notas que la atención se está dispersando, puede que sea mejor descansar.
Un pequeño receso de cinco minutos no implica una pérdida de tiempo. Al contrario, puede ser la mejor forma de volver a captar la atención de los presentes. Esto es muy interesante en reuniones de mucha duración.
Redacta un acta

Dicen que las palabras se las lleva el viento. En previsión de que alguno de los asistentes a la reunión se pueda haber despistado, o prefiera obviar algunos de los temas tratados, es bueno enviar un acta de lo tratado y lo decidido.
Esto hay que hacerlo a la mayor brevedad posible. Quien ejerce la dirección de la reunión puede encargarse de tomar notas y enviar luego el memorando.









































































