1,17 billones de euros duermen en cuentas sin remunerar en Europa: cuánto pierde tu ahorro cada año

Los españoles dejan seis de cada siete euros en cuentas a la vista que apenas rinden un 0,2% de media, según el Banco de España. Mover ese dinero a productos remunerados cambia la rentabilidad a diez años.

Seis de cada siete euros de los españoles duermen en cuentas sin remunerar que apenas pagan un 0,2% de media. Ese dinero parado ha costado ya 1,17 billones de euros en Europa en 23 años.

He tardado años en mover mi propio colchón de la cuenta de siempre, así que entiendo el bloqueo. El último informe sobre ahorro e inversión en Europa deja claro que no ahorramos mal: dejamos el dinero en el sitio equivocado. Vamos a los números.

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Cuánto te cuesta de verdad el dinero parado

El punto de partida es sencillo. De cada siete euros que los españoles tienen en el banco, seis están en cuentas a la vista y de ahorro que, según la serie que publica el Banco de España, remuneran de media un 0,2%. Traducido a tu bolsillo: por cada 10.000 euros parados, el banco te paga unos 20 euros al año. Menos que una cena.

En el resto de Europa la foto es distinta. Más de la mitad del ahorro está en depósitos a plazo cerrados, que sí ofrecen algo de rentabilidad. Aquí preferimos la liquidez absoluta, aunque salga carísima. El resultado es que el ahorro español rinde menos que el europeo teniendo, de media, más patrimonio.

La comparación del informe es demoledora. 100 euros metidos en fondos de inversión en 2002 se convirtieron en 271 euros en 2025. Los mismos 100 euros en un depósito se quedaron en 132 euros. Y en la cuenta corriente a la vista, ni siquiera eso: la inflación se come el poder de compra.

El dinero que no renta no está quieto: pierde. Cada año en una cuenta al 0,2% es un año que la inflación se lleva por delante sin que lo notes.

Lo llamativo es que el ahorrador sabe lo que pasa. El 42% de los europeos ve invertir en bolsa como ir al casino y, lo más revelador, el 28% de los que ya invierten piensa lo mismo. No es falta de información: es miedo y ruido.

La letra pequeña: por qué el ahorro no se mueve

El diagnóstico tiene dos capas. La primera es de educación financiera frente al ruido de las redes: quien se asoma a la inversión por un vídeo suele encontrarse con promesas de hacerse rico en siete días, y eso alimenta la idea del casino. La segunda es puramente psicológica. El cerebro no está diseñado para calcular efectos acumulados a diez o veinte años, así que la mayoría de los ahorradores prefiere no tocar nada.

La segunda capa es generacional. Cada vez más jóvenes que no ven en la nómina una vía realista buscan el atajo en el trading o en las criptomonedas. La paradoja es que la inversión que de verdad funciona, la de largo plazo diversificada y aburrida, es justo la que nadie quiere escuchar.

El dato para la esperanza existe. La riqueza de las familias en depósitos y cuentas corrientes ha caído del 40% al 33% en veinte años, y tres de cada cuatro euros de ahorro nuevo van ya a fondos. Es el cuarto año consecutivo. El cambio avanza, pero despacio.

Hay otro motor: los ETFs, sobre todo entre los más jóvenes. Entre los menores de 25 años su uso se multiplica cada año, atraídos por el coste bajo y la rapidez de compra. El riesgo es que ese dinero es volátil: una corrección seria puede borrar años de progreso.

Qué opción se defiende mejor a largo plazo

Opción de ahorroRemuneración100 euros en 2002 → 2025
Cuenta corriente (banca española)0,2% de mediaPierde valor real
Depósito a plazoRentabilidad baja132 euros
Fondos de inversiónVariable, mercado271 euros

Leída en frío, la tabla dice que la cuenta corriente no es un producto de ahorro: es un aparcamiento. Y que los 23 años de diferencia entre un depósito y un fondo son, al final, más del doble de dinero. Eso sí, ninguna inversión está garantizada y las rentabilidades pasadas no aseguran las futuras.

Qué haría yo con 10.000 euros parados

Aquí viene la pregunta que más me hacen. Si tienes ese dinero en la cuenta, con ganas de moverlo y sin experiencia, lo primero no es elegir producto: es mirar el horizonte. Con un plazo de seis o siete años, la respuesta más sólida pasa por un fondo indexado global de bajo coste: diversificación total y olvidarse del ruido. No es una recomendación personalizada, porque cada horizonte y cada perfil piden una solución distinta.

El concepto lo explica bien la propia lógica de los fondos indexados: en vez de apostar por una sola empresa o un país, compras el mercado entero y dejas que el tiempo haga el trabajo. Para plazos más cortos hay más letra pequeña y menos margen: ahí toca comparar depósitos y Letras del Tesoro antes de decidir.

Reconozco que no es un consejo emocionante. La inversión que mejor ha funcionado históricamente es lenta y aburrida, y exige algo que casi nadie tiene: disciplina para no tocar nada. Frente a eso, el 45% de los españoles cree que el alquiler será la mejor inversión de la próxima década, mientras en Europa el activo refugio favorito es el oro. España ha vivido el ciclo inmobiliario más benigno del continente y eso pesa en la mentalidad del ahorrador.

La conclusión práctica es la de siempre: el enemigo no es el mercado, es la inacción. Dejar 10.000 euros al 0,2% durante cinco años son unos 100 euros ganados; el mismo dinero en un producto que rinda el 3% supera los 1.500 euros en ese plazo. La diferencia no la marca la suerte, la marca mover el dinero.

💶 El Impacto en tu Bolsillo

  • Qué hacer hoy: Mira cuánto paga tu banco por el saldo de tu cuenta corriente. Si está por debajo del 1%, tienes margen para moverlo a un depósito o un fondo monetario.
  • Qué vigilar: La próxima decisión del BCE sobre los tipos, que marca lo que pagarán los depósitos y las Letras del Tesoro en los próximos meses.
  • El error a evitar: Dejar todo el ahorro en la cuenta por comodidad. El 0,2% no cubre la inflación y cada año que pasa pierdes poder de compra.

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