Kalshi y Polymarket negocian rondas de 20.000 M$ mientras Nueva York estrecha el cerco a los mercados de predicción

La operación, todavía sin confirmar, duplicaría la valoración de ambas plataformas en menos de un año. El cerco regulatorio de Nueva York marca el verdadero riesgo del sector.

Los mercados de predicción viven a la vez su mejor momento de valoración y su peor momento regulatorio. Kalshi y Polymarket negocian rondas que las acercan a los 20.000 millones, mientras Nueva York demanda a Polymarket por operar sin licencia.

La operación, adelantada por The Wall Street Journal, situaría a cada plataforma en una valoración cercana a los 20.000 millones de dólares, casi el doble de lo que logró en su última ronda. Las conversaciones están en fase temprana: el medio advierte de que podrían no cerrarse o no alcanzar esa cifra. Ninguna de las dos compañías ha confirmado los detalles.

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Vamos a los números. Según los datos recogidos en Crunchbase, Kalshi levantó 1.000 millones de dólares en diciembre a una valoración de 11.000 millones, en una ronda liderada por Sequoia Capital y CapitalG, con Andreessen Horowitz y Paradigm entre los participantes. Polymarket, fundada en 2020 por Shayne Coplan, se valoró en unos 9.000 millones en octubre tras el compromiso de Intercontinental Exchange, matriz de la Bolsa de Nueva York, de invertir hasta 2.000 millones.

El negocio que sostiene esas cifras: volumen récord y contratos deportivos

Detrás de las valoraciones hay un crecimiento que pocos sectores pueden igualar. El volumen mensual combinado de ambas plataformas rondó los 18.300 millones de dólares en febrero, frente a menos de 2.000 millones en agosto de 2025. Se multiplicó por nueve en apenas medio año.

Kalshi superó el umbral de los 1.000 millones en ingresos anualizados, con estimaciones que lo acercan a los 1.500 millones. Su CEO, Tarek Mansour, cifró en más de 1.000 millones el volumen negociado solo el día de la Super Bowl. La plataforma lidera el volumen mensual de Polymarket desde septiembre, impulsada por los contratos deportivos.

Los mercados de predicción han dejado de ser un experimento de nicho para convertirse en infraestructura financiera con ingresos de nueve cifras.

Ahí está la clave: el deporte, y no la política, tira del carro. Eso explica por qué los reguladores estatales, acostumbrados a licenciar apuestas deportivas, miran estas plataformas con lupa.

Quién pone el dinero: de Sequoia al dueño de la Bolsa de Nueva York

El perfil de los inversores dice mucho del sector. Sequoia Capital y CapitalG, el fondo de crecimiento de Alphabet, encabezaron la ronda de Kalshi; Andreessen Horowitz y Paradigm, dos pesos pesados de la tecnología y las criptomonedas, acompañaron la operación. En Polymarket, el respaldo de Intercontinental Exchange no es casual: la matriz de la Bolsa de Nueva York ve en los mercados de predicción un producto financiero que encaja con su negocio.

Los grandes fondos entran porque el producto funciona. Pero también entran porque hay una carrera por ocupar el espacio antes de que la regulación lo delimite. El que fije el estándar primero tendrá ventaja.

📦 Caso de estudio: Polymarket

  • El reto: Crecer en un negocio de apuestas de predicción sin licencia clara en Estados Unidos y con los reguladores estatales en contra.
  • La jugada: Buscar el aval del regulador federal, cerrar una alianza con la Bolsa de Nueva York y abrir una lista de espera doméstica.
  • El resultado: Una valoración de unos 9.000 millones de dólares y una ronda en negociación que la acercaría a los 20.000 millones.
  • La lección: El respaldo institucional no sustituye a la licencia, pero compra tiempo y credibilidad mientras el marco legal se define.

El caso enseña algo válido para cualquier fundador en un sector regulado: la estrategia de Polymarket combina producto, capital y relación con el regulador. Ninguna de las tres por sí sola basta.

El cerco regulatorio: la lección que el negocio no puede ignorar

Aquí viene la otra cara. Nueva York ha demandado a Polymarket por operar como plataforma de apuestas sin licencia. No es un caso aislado: varios reguladores estatales clasifican los mercados de predicción deportivos como juego ilegal, mientras la CFTC reivindica jurisdicción federal exclusiva sobre estos contratos. El conflicto de competencias está servido.

El frente legislativo se mueve en paralelo. Los representantes Blake Moore y Salud Carbajal han presentado una propuesta para restringir contratos sobre temas como la guerra y el deporte. El senador Chris Murphy prepara un texto para prohibir los contratos ligados a acciones de gobierno. Un episodio reciente lo ilustra: una cuenta de Polymarket ganó unos 400.000 dólares apostando por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro justo antes de que la noticia se hiciera pública.

Para entendernos: el riesgo no es que el negocio no funcione, es que su marco legal cambie bajo sus pies. En España, la Ley 13/2011 regula el juego online y exige licencia, y cualquier operador sin ella queda fuera. Un fundador que quiera replicar el modelo de Kalshi en Europa debe asumir desde el día uno que la licencia no es un trámite, es el activo principal.

El precedente inmediato es claro. Los gigantes del juego tradicional, como DraftKings, y las plataformas cripto, como Coinbase, Gemini y Crypto.com, ya han entrado o anunciado productos de mercado de predicción. Nasdaq y Cboe han señalado interés. Cuando los incumbentes regulados se mueve, la ventana para los actores sin licencia se estrecha.

Su múltiplo sobre ingresos de Kalshi, superior a veinte veces si se toma el dato de 1.500 millones, deja poco margen al error. Duplicar la valoración en meses es, también, una apuesta sobre quién sobrevive al marco legal.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Valida el marco legal antes que el producto: si tu negocio depende de una licencia, negocia con el regulador antes de escalar; el permiso es el activo, no el software.
  • Mira dónde está la demanda real: el volumen de los mercados de predicción lo mueve el deporte, no la política; identifica el uso que tira de tu negocio y refuerza ese.
  • Diversifica las fuentes de aval: combina capital institucional, alianzas estratégicas y respaldo regulatorio; como en el caso de Polymarket, uno solo no protege.
  • Calcula tu runway frente al riesgo normativo: si una ley puede cambiar tu modelo en meses, mantén caja para aguantar el compás de espera.

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