Hay medicamentos que puede generar cambios bruscos en el humor y el ánimo de las personas que los toman. En ocasiones, sobre todo si se siguen tratamientos continuados, estas sustancias alteran la química cerebral (neurotransmisores), y en otros casos agotan ciertos nutrientes esenciales y acaban desequilibrando el sistema nervioso, afectando a las emociones y a la mente. Sus efectos negativos surgen a los pocos días de iniciar el tratamiento, pero también semanas o incluso meses después. Estos son algunos de los fármacos que pueden alterar nuestro ánimo.
Estudio que comprueba que afectan la personalidad

Una investigación de 2018 que analizó más de 200 medicamentos con efectos secundarios que podrían alterar el estado de ánimo mostró que el 15 por ciento de los adultos que tomaron tres o más de ellos experimentaron depresión. Entre los medicamentos que los investigadores están descubriendo que tienen el potencial de cambiar nuestras mentes y estados de ánimo se encuentran los tratamientos para el asma, las pastillas para la acidez de estómago, los antibióticos, las estatinas e incluso el analgésico común que se encuentra en los hogares de la mayoría de las personas: el paracetamol.
Medicamentos como el paracetamol

El paracetamol es uno de los fármacos más consumidos y prescritos debido a su eficacia y seguridad. El año pasado, un estudio de la revista Frontiers in Psychology observó que el paracetamol reducía los sentimientos de empatía o la alegría compartida en respuesta a la felicidad experimentada por otras personas. “Que este sentido de compasión se pueda mitigar es motivo de preocupación”, explica en diálogo con el Daily Mail Dominik Mischkowski, el psicólogo que dirigió la investigación en la Universidad de Ohio.
Medicamentos con estatinas

La doctora Beatrice Golomb, profesora de medicina interna en la Universidad de California en San Diego, ha visto la renuencia de la industria farmacéutica a abordar de cerca los efectos secundarios del comportamiento en su trabajo sobre las estatinas. Estas son utilizadas por hasta ocho millones de adultos en el Reino Unido para reducir el colesterol y el riesgo de enfermedades cardíacas, pueden aumentar la agresión, y no solo un poco, advierte Golomb.
Ella ha visto a pacientes pasar de hombres amables a “maníacos” de la noche a la mañana. Aunque los cambios más agudos parecen ocurrir en los hombres, su investigación muestra que las mujeres posmenopáusicas que toman estatinas tienen más probabilidades de mostrar mayores niveles de agresión.
Medicamentos como los anticonceptivos

Los anticonceptivos son otro de los medicamentos que cambian la personalidad. Producen cambios en el sistema hormonal que pueden afectar a algunas mujeres y en ciertas ocasiones desembocar en ansiedad y depresión. Otro de los efectos puede ser el agotamiento de ciertos nutrientes como la vitamina B6, esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso. Los anticonceptivos orales también pueden tener efectos sobre nutrientes como la vitamina B2, B12, C, E y ácido fólico, por lo que, además, pueden provocar problemas de visión, insomnio y debilidad.
Medicamentos para la acidez de estómago

Entre los medicamentos más utilizados en el mundo, los inhibidores de la bomba de protones utilizados para tratar la acidez de estómago y el reflujo ácido se han relacionado con un mayor riesgo de desarrollar depresión, particularmente entre los ancianos. Interfieren con la absorción de vitamina B12, un nutriente que produce sustancias químicas que afectan nuestro pensamiento.
Medicamentos para el asma y la artritis

Los corticosteroides, como la prednisona, pueden salvar vidas. Su poderoso efecto antiinflamatorio trata el asma, las alergias y la artritis reumatoide. Pero también pueden causar depresión, manía y TDAH, porque actúan en áreas del cerebro que regulan la serotonina y la dopamina, nuestras hormonas “felices”.
Medicamentos para el Parkinson

Un estudio de 2010 mostró que el 17 por ciento de las personas que toman agonistas de la dopamina, que se usan para tratar los temblores y otros síntomas físicos del Parkinson, experimentan un “trastorno de control de impulsos”, desde compras excesivas hasta impulsos sexuales incontrolables.
Medicamentos antidepresivos

Actúan sobre los neurotransmisores que influyen en las depresiones, la ansiedad y el insomnio. Se necesitan alrededor de 4 semanas para que mejoren el estado de ánimo, pero es frecuente que al principio, y de forma pasajera, aumenten algunas sensaciones negativas. Sin embargo, es un tipo de medicación que no debes dejar de golpe, sin el consejo de tu médico. Él te indicará cómo reducirlos progresivamente para evitar una recaída de la depresión o la aparición de sensaciones desagradables como la ansiedad o inestabilidad.
Medicamentos anti-neurálgicos

Este tipo de fármacos son utilizados para el tratamiento de los dolores de nervios como la ciática, pueden acarrear trastornos del humor, mareos, somnolencia, falta de concentración, temblores, excitación nerviosa o alteraciones de la libido. Para evitar trastornos psicoemocionales también se deben ir reduciendo con precaución.
Medicamentos con corticoides

Se usan para controlar procesos inflamatorios de piel, nervios y articulaciones, pero pueden alterar el equilibrio hormonal, metabólico y del sistema nervioso. Pero estos provocan numerosos trastornos como alteraciones del humor y el sueño, ansiedad, euforia, debilidad e irritabilidad, sobre todo si se toman durante un periodo prolongado. Este tipo de tratamientos deben dejarse de forma paulatina y bajo control médico. Los nutrientes que pueden verse afectados al tomar este tipo de fármaco son minerales como el calcio, el cromo, el zinc y la vitamina D.








































