Grison (Marcos Martínez), beatboxer y uno de los colaboradores más imprevisibles de La Revuelta, estrena perfil en RTVE. La cadena pública le ha elegido para presentar El escondite, una adaptación televisiva del clásico juego infantil que se grabará en los próximos meses en Países Bajos. La noticia, adelantada por El Economista, confirma la apuesta de la corporación por el talento surgido del programa de David Broncano y refuerza su línea de entretenimiento familiar.
Un concurso de escondite con producción internacional
El escondite es la primera adaptación internacional de The House of Hide and Seek, un formato creado por Talpa Studios y David Grifhorst en colaboración con FOX Entertainment Studios. La versión española es una producción de RTVE en asociación con Warner Bros. ITVP Spain, la misma productora que está detrás de First Dates.
El plato, instalado en Países Bajos, reproduce una mansión de dos plantas con más de 120 escondites: desde escaleras ocultas hasta pasadizos secretos. Cada ronda obliga a los concursantes a encontrar o esconderse en un entorno que cambia constantemente. La cadena busca un espectáculo visual que combine tensión, estrategia y humor familiar.
La propia RTVE ha descrito a Grison como “un adulto que lleva un niño dentro: imprevisible, divertido, competitivo, espontáneo y con una energía imposible de contener”. La noticia, adelantada por El Economista, resalta que el beatboxer “tiene una capacidad natural para conectar con todo tipo de público”.
De ‘La Revuelta’ al estrellato: el ascenso de Grison
Marcos Martínez, Grison, se ha ganado un hueco en la televisión pública gracias a su participación en La Revuelta, el programa de David Broncano. Su mezcla de beatbox en directo, comentarios ácidos y complicidad con el presentador le han convertido en uno de los colaboradores más seguidos. Ahora, TVE le da las riendas de un formato propio.
El fichaje confirma la intención de la cadena de aprovechar el tirón de La Revuelta más allá del access prime time. En lugar de fichar a un presentador clásico, opta por una figura fresca y con gancho entre el público joven, pero reconducible al formato familiar. Es una jugada que recuerda a cuando Mediaset promocionó a colaboradores de Sálvame a presentadores de prime time, aunque con un tono mucho más blanco.
Cuando una cadena pública convierte a un colaborador en maestro de ceremonias, no solo apuesta por el talento: construye una cantera propia de presentadores para la próxima década.
El tablero del entretenimiento: la estrategia de RTVE con el juego familiar
RTVE no es ajena a los formatos de juego en familia. El Grand Prix del verano o Juego de niños han sido éxitos de audiencia en los últimos años. El escondite apunta a un público similar, pero con una producción más sofisticada y alcance internacional. La colaboración con Warner Bros. ITVP aporta un sello de calidad y abre la puerta a que el programa viaje a otros países si funciona.
Sin embargo, hay un riesgo. Grison se ha labrado una imagen de colaborador irreverente, a veces al borde de lo políticamente correcto. Su humor, que en La Revuelta funciona de maravilla, podría necesitar un ajuste para un formato que busca el sello de “para todos los públicos”. TVE confía en que su energía innata y su capacidad de improvisación se adapten sin perder autenticidad.
La grabación en Países Bajos añade otro elemento: la producción se deslocaliza para aprovechar un plato ya construido, lo que abarata costes pero también aleja al presentador y al equipo del entorno habitual. Habrá que ver si ese desarraigo afecta a la química del programa. De momento, la apuesta está hecha.
El éxito de El escondite dependerá, en última instancia, de si Grison logra trasladar su carisma sin diluir la esencia que lo hizo popular. Si la audiencia de La Revuelta le sigue, el programa puede convertirse en un fijo en la parrilla. Si no, TVE habrá aprendido una lección sobre los límites de exportar talento entre formatos.




