BYD ha cerrado el primer mes de ventas de su Song Ultra EV con una cifra que redefine las expectativas del SUV eléctrico asequible: 61.240 unidades entregadas en China. El dato, conocido esta semana, equivale a más de 2.000 coches al día. Ningún rival directo en el segmento medio —tampoco los modelos tradicionales de combustión— se había acercado a ese ritmo en un arranque.
El fabricante con sede en Shenzhen lleva meses ganando tracción en Europa con modelos como el Dolphin y el Atto 3, y ahora aprieta el acelerador en su mercado local. La recepción del Song Ultra EV refuerza una estrategia que conjuga precio agresivo, gran autonomía y una red de carga ultrarrápida en expansión.
Un SUV eléctrico de 22.000 dólares con 710 km de autonomía
Las cifras de partida son difíciles de igualar. El SUV medio, que mide 4.850 mm de largo y tiene una batalla de 2.840 mm, se asienta sobre la plataforma e-Platform 3.0 Evo de 800 V. Llegó a los concesionarios chinos el pasado 26 de marzo con un precio desde 151.900 yuanes, unos 22.215 dólares al cambio actual.
BYD ofrece dos versiones de batería LFP con tecnología Blade de segunda generación. La de acceso, con 75,6 kWh, declara 620 km de autonomía; la superior, de 82,7 kWh, alcanza los 710 km. Ambos montan un motor trasero que entrega entre 322 y 362 CV y pueden firmar los 210 km/h de velocidad punta.
Pero el dato que más revuelo ha causado entre los analistas es la capacidad de carga. Según las especificaciones oficiales que recoge la prensa especializada, las baterías Blade pasan del 10 % al 97 % en 8 minutos y 47 segundos. El tramo más crítico, del 10 % al 70 %, se completa en apenas 5 minutos y 3 segundos. Para que la promesa sea realista, la compañía ha confirmado que instalará 5.500 cargadores ultrarrápidos en China.
Más de 2.000 entregas diarias: un lanzamiento récord
Los 61.240 Song Ultra EV enviados en treinta días suponen una media de 2.041 unidades al día. El arranque fue fulminante: en las primeras 72 horas cada concesionario registró una media de 15 pedidos, un volumen que BYD no había visto ni siquiera con su berlina Han.
Los datos demográficos que maneja la marca apuntan a un perfil de comprador distinto al que suele asociarse a los eléctricos chinos. El grueso de los clientes tiene entre 35 y 45 años y un 30 % son mujeres, una proporción muy superior a la de otros modelos de la casa. Además, el 45 % de los compradores agregó el sistema de conducción asistida DiPilot 300, basado en LiDAR, lo que eleva el ticket medio y anticipa que el Song Ultra EV no se percibe solo como utilitario barato.
Cuando un SUV eléctrico vende 61.000 coches en un mes con un precio que roza los 22.000 dólares, la pregunta ya no es si rompe el mercado chino, sino cuánto tardará en incomodar a los fabricantes tradicionales en sus propios países.

BYD aprieta el acelerador en el segmento SUV eléctrico global
El Song Ultra EV llega en un momento en que BYD está pisando todos los segmentos a la vez. Acaba de presentar el Denza Z, un hiperdeportivo descapotable de más de 1.000 CV, estudia su entrada en la Fórmula 1 y escaló varias posiciones en el ranking de fiabilidad español. La firma de Wang Chuanfu no oculta su ambición: quiere ser el primer fabricante mundial de vehículos enchufables, y el camino más corto pasa por un SUV medio que cabe en todas las cocheras.
A 22.215 dólares, el modelo entra en territorio de guerra de precios. Un Tesla Model Y parte en China de unos 35.000 dólares, y el Volkswagen ID.4, de cifras similares. La diferencia de más de 12.000 dólares, unida a la autonomía declarada y la velocidad de carga, hace que la comparación deje de ser una cuestión de marca y se convierta en un ejercicio de aritmética. En un mercado donde el coste por kilómetro empieza a pesar más que el logo, BYD ha acertado con la fórmula.
La gran incógnita es la exportación. Los 5.500 cargadores ultrarrápidos anunciados solo están confirmados para China. En Europa, la red de BYD aún es testimonial y la carga a 800 V depende de operadores externos. El verdadero test, por tanto, no será repetir el ritmo de ventas fuera de casa, sino demostrar que la infraestructura puede seguir el paso del producto.
Mientras los competidores alemanes y japoneses recalibran sus calendarios de electrificación, BYD ya ha demostrado que sabe fabricar un coche eléctrico rentable y deseable. El Song Ultra EV no es una anécdota de ventas: es un aviso. Los 61.240 pedidos del primer mes elevan el listón de lo que un SUV medio debe ofrecer para competir en la gran liga global.




