En el ecuador de la semana ‘La Moderna’ nos trae más sorpresas que nunca, y tienen que ver con ese peculiar triángulo que forman Carla, Jacobo y Aguirre. La viuda está a punto de averiguar quién se esconde en realidad tras la identidad del hijo de don Jaime, mientras el sargento espera su oportunidad para conseguir la herencia. Entretanto Inés y Laurita compensan haber soportado una tensa cena con su madre, con la llegada de una gran noticia en el Madrid Cabaret; todo mientras el salón de té se abre a grandes cambios en el personal. Ponte aquí al corriente de todo lo que te espera en este nuevo episodio.
LOS PROBLEMAS SE MULTIPLICAN PARA ÍÑIGO

Cuánto más cerca está la fecha de su boda con Matilde, mayores son los contratiempos para el galán de ‘La Moderna’. Hace poco se llevó un escalofrío cuando trato de exigirle respuestas a Aguirre: el sargento amenazó con hacerle la vida imposible a él y a Matilde, sobre todo ahora que tiene la sartén por el mango, ya que ha descubierto que Íñigo les espiaba gracias al agujero del desván que hay justo encima del despacho de Carla.
Peñalver teme por la seguridad de su prometida, sin saber que Carla está a punto de culminar su venganza. La viuda está provocando a Matilde contándole sus aventuras amorosas con Íñigo; pero eso no es todo, ya que ha contratado los servicios de una misteriosa mujer llamada Olga, con la intención de que se presente al gerente, algo que ocurre en el nuevo episodio de ‘La Moderna’.
ROMANCE EN CIERNES EN LA CORRALA

Precisamente Íñigo acaba de conocer a Conchita, un nuevo personaje de ‘La Moderna’ interpretado por Norma Ruíz, y que acude a la corrala en ausencia de su cuñada Rosario. La tía favorita de los Garcés se ha integrado de maravilla, de hecho el negocio de costura va viento en popa gracias a ella y también a la inestimable ayuda de Marta, a la que la recién llegada ha querido dar una gratificación por su excelente trabajo.
Conchita ha encontrado una nueva familia, un buen trabajo… ¿Y también el amor? Desde que llegó a la corrala hay alguien pendiente de ella, y es Cecilio (Eduardo Velasco), el primer cliente, que quedó encantado con el arreglo de su chaqueta. El vecino está loquito por ella, y además de hacerle regalos quiere ganársela con varios favores, ya que ha conseguido encontrar la pieza que Concha necesitaba para la máquina de costura.
COMIENZA EL REPARTO DE LA HERENCIA

A Carla no le afectan lo más mínimo las habladurías, ni el escándalo que supone verla retozar con su hijastro. Ella está decidida a conquistar a Jacobo, y ya ha escogido el siguiente escenario: la Convención Nacional de Empresarios de Hostelería, a la cual le invita para seguir con su juego de seducción; algo que no va a impedir que la burocracia siga su curso en ‘La Moderna’.
Jacobo habló en serio cuando dijo que iba a impugnar el testamento de su padre; de hecho los trámites ya están en marcha gracias a su nuevo abogado. El nuevo reparto de la herencia incluye a Carla, la viuda de don Jaime; su supuesto hijo secreto, Jacobo Morcuende; y también Íñigo, que formó parte del testamento al recibir la propiedad del Madrid Cabaret.
CARLA SABE QUIÉN ES JACOBO EN REALIDAD

Hace pocos capítulos ‘La Moderna’ desveló que bajo la identidad de Jacobo Morcuende se esconde Félix, un farsante que se hace pasar por el hijo fallecido de don Jaime. Por ahora Aguirre es el único que maneja esta información y la usa para chantajear al joven, mientras que Carla parecía dar palos de ciego, tratando de seducir a Jacobo para que no le quite su fortuna reclamando la herencia de su presunto padre.
En el nuevo capítulo de ‘La Moderna’ las cosas dan un giro radical cuando Carla averigua quién es en realidad Jacobo; sin embargo la villana siempre juega con ventaja. En lugar de mostrar su asombro por el engaño, la viuda sigue actuando con normalidad con Morcuende, e incluso le engaña para que firme unos documentos vitales; algo que podría dejar a Aguirre fuera de la ecuación y desatar una terrible venganza por su parte.
TERESA NO ACEPTA SU DERROTA EN EL SALÓN DE TÉ

Con tesón todo se consigue, y si no que se lo digan a la testaruda Matilde. Gracias a la inestimable ayuda de Íñigo consiguió encontrar un modo de reducir gastos superfluos en La Moderna, y así subirle el sueldo a las empleadas para compensar que las propinas sean exclusivas de los camareros. Don Fermín está encantado con la solución, aunque no todo el mundo lo celebra en el salón de té.
Los camareros, que fueron los más combativos con el tema del reparto de las propinas, también están muy contentos con esta nueva solución ya que seguirán recibiendo esas retribuciones. Quien lo lleva fatal es Teresa, incapaz de aceptar que Matilde se haya marcado un tanto; de hecho la encargada se plantea abandonar la Moderna con tal de no tener que seguir trabajando con la joven Garcés.
INÉS ENCUENTRA TRABAJO GRACIAS A EMILIO

Aunque su tío Fermín piense que es un capricho sin futuro, Inés está decidida a convertirse en cantante, y además quiere hacerlo como Dios manda. Para ello va a buscar un profesor de canto que haga de ella una estrella, sin embargo las clases no son gratis y el sueldo de Laurita en La Moderna tampoco da para tanto, así que la joven necesita un trabajo con el que pagar esas lecciones.
El bueno de Emilio, que ha congeniado mucho con las hermanas, será quien le preste su ayuda. Después de comprobar lo bien que se desenvuelve Inés tras la barra le hace una prueba puesto de camarera, ¡y ella la supera con creces! A partir de ahora tendrá ingresos para pagar las clases de canto, sino que ya forma parte del Madrid Cabaret y, quién sabe, tal vez en próximos episodios de ‘La Moderna’ sea la nueva cantante del local.
EL AMOR RONDA A ELÍAS

¡Pobre Elías! En los últimos capítulos se sentía desplazado al ver las buenas migas que hacen Miguel y Cañete, por eso trató de darle celos al jefe de los camareros fingiendo una gran camaradería con Pietro. Sus amigos se han dado cuenta y le piden disculpas, algo que Elías acepta de buen grado, de paso dejando en paz al repostero de La Moderna… ¡Que respira aliviado!
No es la única sorpresa que le espera al camarero de La Moderna, ya que sin que él lo sepa hay una compañera que le está haciendo ojitos. Esperanza es una fanática del horóscopo, y cree que su pronóstico lo dice bien claro: el amor de su vida es Elías, así que va a poner en marcha todas sus técnicas de seducción para conquistarle. ¿Lo conseguirá o se avecina otro corazón roto en el salón de té?
VIENTOS DE CAMBIO EN LA MODERNA

Puede que se haya contagiado del talante progresista de Matilde o simplemente quiera adaptarse a los nuevos tiempos, pero el caso es que don Fermín está a punto de introducir un cambio muy importante en La Moderna. Se plantea retirar la prohibición que impide trabajar a mujeres casadas en el salón de té, algo que beneficiaría directamente a Trini, que durante todo este tiempo ha ocultado su matrimonio con Miguel.
Esa no es la única buena noticia que le espera a Trinidad. Cañete, su incómodo inquilino, por fin ha recapacitado sobre su actitud. Asume que se ha pasado de confianza como huésped, y está dispuesto a asumir sus responsabilidades de aquí en adelante: lavará él mismo su ropa, no cogerá cosas sin permiso de la despensa y, en la medida de lo posible, intentará no caminar en sueños para que Miguel y Trini puedan descansar.













































































