La joyería de gran lujo tiene marcas que son conocidas por todos: Tiffany, Cartier o Bulgari son algunas de las firmas más famosas para comprar los mejores collares, anillos o pendientes. Compiten con otras firmas de lujo de moda como Louis Vuitton, Chanel o Gucci para vender en un mercado donde domina la riqueza.
Si quieres hacer un regalo especial, si quieres conmemorar una fecha importante o celebrar un acontecimiento por todo lo alto, comprar una joya de lujo es la mejor opción.
Tiffany, Cartier y Bulgari ofrecen joyas exclusivas, muy caras, pero que nos permiten que pasen de madres a hijas generación tras generación. Algunos de los diseños más espectaculares que vemos en la alfombra roja son también de estas marcas de joyería.
Tiffany o el lujo de Nueva York

Desde que Audrey Hepburn desayunara con diamantes frente al escaparate de Tiffany en Nueva York, ésta se ha convertido en una de las marcas de joyería más famosas.
Su color azul turquesa característico decora las tiendas, las cajas y las bolsas de regalo. Se ha hecho tan famoso que hasta se denomina así, azul Tiffany.
Tiffany está especialmente pensado para los anillos de compromiso y hacer una pedida de mano con unas de sus joyas es una forma segura de conseguir un sí. También son muy característicos sus colgantes con forma de llave. Famosas como Lady Gaga, Gwyneth Paltrow o Jessica Biel han triunfado en la alfombra roja luciendo estas joyas tan exclusivas.
Cartier la firma de joyas francesa que compite con Tiffany

Cartier es una marca francesa de joyas y relojes, perteneciente al grupo de bienes de lujo suizo Richemont. Fundada en 1847, es una de las firmas más prestigiosas y cara de joyería.
La Pantera de Cartier es un símbolo e icono que define a la marca, y se utiliza como emblema para diseñar collares y brazaletes. También son muy famosos los relojes-joya Cartier, que tienen un precio a partir de los 2.500 euros. Ojalá heredar un reloj Cartier, porque son para toda la vida.
Cartier es además conocida por sus diamantes que han lucido estrellas como Elizabeth Taylor, Grace Kelly, Marylin Monroe o Monica Belluci.
Las joyas de Bulgari

Bulgari es una marca italiana de joyas y artículos de lujo, perteneciente al conglomerado francés LVMH. Esta firma fundada en Roma en 1884 ha diversificado su negocio hacia bolsos, relojes, accesorios, perfumes e incluso hoteles.
Las joyas diseñadas a principios de los años 20-30 se enmarcan en un estilo Art Decó con formas depuradas y una estilización geométrica. En Alta Joyería, Bulgari ofrecen joyas que parecen obras de arte, con diseños poderosos que llaman la atención.
Sus diseños actuales utilizan flores, inspiración botánica, y suelen llevar engarzadas otras piedras preciosas que le dan color, como la malaquita o la cornalina.
Van Cleef & Arpels, un lujo al nivel de Tiffany, Bulgari o Cartier

Van Cleef & Arpels es una empresa francesa de joyería, relojería y perfumería de lujo. Fue fundada en 1896 y tiene diseños icónicos inspirados en motivos exóticos, como el Lejano Oriente, Egipto, India, bailarinas o animales.
La joyería de Van Cleef & Arpels se caracteriza por su refinamiento y poesía y escoge motivos florales o de mariposas. Algunas de sus colecciones más conocidas son Alhambra, Perlée o Frivole. Ofrecen piezas de estilo atemporal en perfecta armonía y belleza.
Sus eventos, galas y exposiciones demuestran que Van Cleef & Arpels es una firma de lujo en joyería al nivel de Tiffany, Bulgari o Cartier.
Chopard, tan cara como Tiffany o Cartier

Fue fundada en el año 1860 por Louis-Ulysse Chopard y hoy es considerada una de las más exclusivas empresas de joyas, relojes y accesorios, al igual que Tiffany, Cartier o Bulgari.
En la alfombra roja de los Premios Oscar o en el Festival de cine de Cannes, muchas famosas lucen carísimas joyas de Chopard, como Penélope Cruz, Julia Roberts o Marion Cotillard.
Aunque ellas se pueden permitir un anillo de oro y diamantes que cuesta unos 3.000 euros en Chopard, los collares más espectaculares que lucen en las grandes ocasiones suelen ser prestados, y los protege algún agente de seguridad, ya que su precio puede superar el millón de euros.
Swarovski

Swarovski es una marca de productos de lujo fabricados con cristal tallado cuyo propietario es el Grupo Swarovski, con sede en Austria.
Swarovski no solo fabrica joyería de cristal y accesorios como bolsos, llaveros o gafas de sol, sino que también tiene una sección de instrumentos ópticos, como telescopios y prismáticos y otra sección que produce maquinaria.
Los precios de Swarovski no son tan caros como los de otras marcas de joyería como Tiffany, Cartier o Bulgari, y puedes comprar collares o pulseras por menos de 100 euros. Aunque la firma también hace creaciones más exclusivas para las grandes ocasiones, incluso vestidos de gala o de novia. Todo lo que lleva la marca Swarovski es genial para regalar y quedar genial.
Piaget, otro competidor de Tiffany

Piaget es una empresa suiza de relojería y joyería de lujo y artesanal, fundada en 1874 por Georges Piaget, y al igual que Cartier, pertenece al grupo Richemont.
Esta compañía suiza diseña, desarrolla y fabrica internamente los movimientos mecánicos de los relojes. Así establece los movimientos extraplanos, tourbillon o retrógrado, que después han sido copiados por otras empresas relojeras.
Además, Piaget cuenta con el taller de joyería más importante de Ginebra. Todas las piedras se tallan, ajustan y engastan a mano. La selección de diamantes y piedras preciosas, también es delicadamente trabajado de manera artesanal.
Baccarat, joyas al estilo Tiffany o Cartier

Baccarat es una de las mejores marcas de joyas de lujo en el mundo, y además cuenta con una amplia variedad de productos de decoración, especialmente, artículos de cristal de gran calidad.
En esta firma francesa destacan sus bonitos y coloridos diseños de anillos, pendientes y collares de oro en los que se engarzan piedras preciosas como amatistas o esmeraldas. Joyas que compiten con Tiffany, Cartier y Bulgari.
Está localizada en Baccarat, Francia y se fundó en 1764 por orden del rey Luis XV. Actualmente su estilo es muy moderno y juvenil, a pesar de tratarse de joyas exclusivas y con precios prohibitivos (unos pendientes pueden costar unos 1.000 euros).

































