El barril de Brent ha superado este lunes los 80 dólares, un nivel que no se veía desde el pasado miércoles, después de que Donald Trump anunciara un polémico peaje del 20% sobre todas las cargas que transiten el estrecho de Ormuz. La medida, que tensa aún más la ya volátil situación en la región, ha provocado un repunte del crudo de más del 5% y ha lastrado al Ibex 35, que cae arrastrado por la aversión al riesgo y el temor a un encarecimiento del combustible que podría frenar la incipiente recuperación económica.
El anuncio de Trump y el repunte del crudo
El Brent ha subido un 5,3% respecto al cierre del viernes, alcanzando un máximo intradía de 80,03 dólares por barril, según datos de ICE Futures. El West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, se anotaba una subida similar del 5% hasta los 75,20 dólares. La escalada se desencadenó tras conocerse que el presidente estadounidense impondrá de inmediato una tasa del 20% a los buques que crucen Ormuz, bajo el argumento de que Washington está ‘restableciendo el bloqueo iraní’ y se convierte en el guardián de la vía marítima.
En un mensaje en su red social, Trump aseguró que el estrecho permanecerá abierto para todos los países, salvo para Irán y sus clientes, y que la tasa compensará los costes de seguridad. Este movimiento se produce en medio de una serie de bombardeos cruzados entre Washington y Teherán, que han elevado la tensión a niveles no vistos en años. Irán, por su parte, ha confirmado el cierre del paso, lo que añade un componente de guerra informativa al conflicto.
El estrecho de Ormuz es una de las principales arterias del comercio petrolero mundial: por él transita aproximadamente una quinta parte del suministro global de crudo. Cualquier interrupción, aunque sea temporal, suele traducirse en un sobrecoste inmediato en las primas de seguro y en los fletes, repercutiendo en el precio final del barril. En esta ocasión, la advertencia de Trump de cobrar un peaje añade un elemento disruptivo inédito, ya que traslada el coste de la seguridad marítima a los operadores comerciales y, por tanto, al consumidor.
Repsol e Ibex 35: reacción mixta
En la sesión de ayer, la petrolera Repsol intentó capitalizar la subida del crudo y llegó a cotizar con un alza del 1,5% en los primeros compases. Sin embargo, el tono general del mercado fue negativo: el Ibex 35 cerraba con un descenso del 1,2% lastrado por valores cíclicos y el temor a que el encarecimiento del petróleo frene la recuperación económica. Otros títulos energéticos como Solaria y Enagás también registraron pérdidas, reflejando la visión de que un shock de oferta no beneficia a toda la cadena.
El mercado se enfrenta a un shock de oferta en un momento en que la inflación daba síntomas de remisión; la incertidumbre geopolítica vuelve a cotizar con fuerza en las primas de riesgo.
El impacto se extendió a compañías aéreas y turísticas: IAG cedió un 2,8% y Meliá Hotels International retrocedió un 1,6%, ante el temor a mayores costes de combustible y a una posible desaceleración del turismo si el precio del crudo se mantiene elevado. Los bancos, por su parte, se mantuvieron planos, con CaixaBank y Santander prácticamente sin cambios, a la espera de ver si las tensiones en Oriente Medio merman las expectativas de crecimiento.

Análisis: un shock de oferta en el peor momento para la economía española
El episodio recuerda a anteriores crisis en Ormuz, como las de 2019 o principios de los 2000, cuando un simple repunte temporal bastó para disparar la volatilidad. A mi juicio, el mercado está subestimando el riesgo de una disrupción prolongada. Por el estrecho transita cerca del 20% del comercio mundial de de crudo, y cualquier restricción duradera podría empujar el Brent hacia los 90 dólares sin mucho esfuerzo.
Para la economía española, importadora neta de energía, cada dólar adicional supone un lastre para el consumo interno y para sectores como el transporte y la industria. Las empresas del Ibex con alta exposición internacional, aunque compensan en parte con los elevados precios del petróleo, no podrán evitar el golpe si la demanda global se resiente. La mayoría de los analistas consideran que esta subida es transitoria, pero la historia enseña que los conflictos en el Golfo Pérsico rara vez se resuelven con rapidez.
La prima de riesgo española se mantenía en 65 puntos básicos, un nivel relativamente tranquilo, pero si el crudo sigue escalando las presiones inflacionistas podrían devolver al BCE a un escenario de tipos altos durante más tiempo. En ese contexto, el Ibex 35 perdería uno de los catalizadores que lo ha sostenido en los últimos trimestres: la expectativa de recortes de tipos en la eurozona. Habrá que seguir de cerca las próximas declaraciones de la OPEP y, sobre todo, la respuesta del Pentágono a las amenazas iraníes.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: El Brent cerró la sesión del lunes en 80,03 dólares, un 5,3% más. El Ibex 35 perdió un 1,2% y Repsol, pese a la subida del crudo, solo se anotó un alza del 0,3% en una jornada de alta volatilidad.
Clave técnica: El Brent supera la resistencia de los 80 dólares y se enfrenta ahora a la zona de congestión en 82,5-83 dólares. Si el conflicto escala y el WTI confirma el movimiento, el camino hacia los 85-90 dólares queda abierto, lo que favorecería a Repsol en el corto plazo pero tensaría al selectivo español.
Apunte macro: La prima de riesgo española se mantiene estable en 65 puntos básicos, aunque el encarecimiento energético podría presionar los diferenciales si se consolida un repunte de la inflación. El Banco Central Europeo se reúne el próximo jueves y podría modular su discurso si la tensión en Ormuz persiste.




