En el amplio propósito de realizar algún tipo de dieta beneficiosa para adelgazar, desde las que son fijas en alimentos como la manzana, el té o a la vegana, entre otras, pasando por la mediterránea o la Ornish (más completas), vemos también que cada una tiene un programa que la hace ser más saludable que otras. Eso es algo que no ocurre al 100% con la Whole30.
Y es que este tipo de régimen alimenticio se ha ido haciendo cada vez más popular entre el público de manera que, en los últimos años, ha sido de las más buscadas por gran parte de los que quieren perder un peso significativo. Sin embargo, y a diferencia de otras, la dieta Whole30 no es tan provechosa… sino más bien extrema para la salud y nuestra alimentación. La conocemos desde MERCA2.
La dieta Whole30: llevar la Paleo al extremo

Para hablar de este tipo de dieta tenemos que explicar algo fundamental. Y es que la Whole30, ahí donde se ve, sí que permite bajar unos cuantos kilos de manera rápida y comprobable en poco tiempo.
Es más; una de las premisas es que con este tipo de régimen alimenticio se pueden perder hasta 9 kilos en cuestión de poco más de 30 días, algo que llama poderosamente la atención si nos queremos deshacer de esos que nos pueden sobrar.
Sin embargo, y es ahí donde radica la cuestión de que no es una dieta muy provechosa para nuestra salud, es que lo hace al extremo de la Paleo. Es decir, llevada al límite de sus posibilidades cambian de efecto radicalmente. Esa es una de las razones de por qué adelgazar con la Whole30 no es el mejor procedimiento para nuestra dieta…
La Whole30, una dieta como alternativa que propone cambiar la vida de las personas

En este aspecto, cabe decir que cada uno de los diferentes regímenes alimenticios o dieta influyen potencialmente en nuestro cuerpo y organismo, de ahí que logremos bajar de peso de manera eficiente y segura. Algo de lo que con la Whole30 no parece cumplir.
Ahora bien, ¿en qué consiste esta Whole30 de la que señalamos a no realizarla? Partiendo de la base de que se da con algunas modificaciones sobre la dieta Paleo que muchos conocen, su programa se propone como una alternativa para cambiar la vida de las personas con ayuda de la alimentación.
De este modo, y a raíz de sus fundamentos que llaman tanto la atención a unos y a otros, es que promete eliminar enfermedades sin causa ni tratamiento efectivo. Esto al tiempo que también asegura que soluciona la ausencia de energía, corregir desequilibrios hormonales. Todo ello hasta ayudar a perder peso.
La dieta Whole30 no contempla excusas, excepciones ni caprichos

En este sentido, y como uno de los métodos más curiosos para este tipo de dieta como es la Whole30, se nos indica que para «surtir efectos de consideración» es indispensable una propuesta de restricción de alimentos.
El objetivo de ello es evitar una serie de alimentos que podrían estar erosionando la composición corporal, la salud y la calidad de vida. Es ahí donde vienen más datos y recomendaciones que incomodan a seguirla.
Y es que, una de las bases no negociables del Método Whole30 como dieta es que debe seguirse «a rajatabla», pues para los autores no valen excusas, excepciones, ni caprichos. «Si incumples una norma, siempre recomendamos empezar el Whole30 desde el principio», aclaran. Un régimen alimenticio que invita a dejar de contar calorías y cambiar la relación con la comida.
Los nutricionistas critican esta dieta Whole30 porque prohíben las legumbres, cereales y lácteos procedentes de la vaca

En lo que respecta a los que son los alimentos no permitidos de esta dieta Whole30, encontramos varios grupos, de los cuales los nutricionistas no aconsejan seguir por la falta de propiedades importantes para el organismo.
Por su parte, los autores de la misma dieta conocida como Whole30, afirman que algunos alimentos restan salud por lo que, en su propuesta figuran restricciones como las de no comer cereales (trigo, centeno, cebada, avena, maíz, arroz, mijo, bulgur, sorgo, cereales germinados y todos los pseudocereales sin gluten).
Además, y sobre estos mismos cereales, tampoco se permiten ni el trigo sarraceno ni la quinoa. Tampoco pueden consumirse los derivados del trigo, el maíz o el arroz, como salvado, germen o almidón.
Por otra parte, y es ahí donde los nutricionistas critican con dureza, es que este programa prohíbe consumir legumbres. Por lo que para llevarla a cabo no podremos consumir ni alubias, ni guisantes, garbanzos, lentejas o cacahuetes. Tampoco se permite consumir ningún tipo de soja ni salsa de soja. Las únicas excepciones son las judías verdes. Además, piden evitar los lácteos procedentes de la vaca.
Esta dieta permite la carne, pero sin estar procesada y que sea orgánica

Su objetivo es mejorar la alimentación y mantener la forma. Y aunque no haya datos concisos y reales, los responsables cifran los beneficios de lo que podemos conseguir con ella.
Entonces, si estos son los alimentos y sus grupos no están permitidos en nuestra dieta, ¿cuáles son los que sí permite Whole30? En este orden, citan que podemos comer carne. Eso sí, que sea sin procesar y que, además, sea orgánica.
También permiten el marisco por su dosis necesaria de proteína. Por ejemplo, en este aspecto, la Whole30 nos acerca como dieta consumir pescado azul, como el salmón, las sardinas o los arenques unas tres veces por semana. Los huevos sí están permitidos, como en cualquier tipo de dieta. Pero completos, con yema incluida. Verduras, fruta y patatas se introducen.
Es un plan que no ha pasado un control de estudio sobre su efectividad y no está muy bien valorada (contiene demasiados alimentos altos en colesterol)

La ejecución de la misma requiere de muchísima disciplina. También existe una gran advertencia: el programa no es el más amado ni el más recomendado por los nutriólogos y los expertos en medicina.
Y es que muchos de estos profesionales de la salud enfatizan que Whole30 podría no ser tan bueno para todos como proclaman. Entre los puntos que crean desconfianza, está el que este tipo de dieta no ha pasado un control de estudio sobre su efectividad.
Esto, también, al tiempo del que son muchos los expertos que se pronuncian sobre que es un tipo de régimen alimenticio del que figura en una posición muy baja en el ranking anual de las listas relacionadas. Por otra parte, llevan a que es un plan que contiene demasiados alimentos que son altos en colesterol y sodio (dependiendo de la selección de alimentos que se haga). Además, preocupa que se altere el microbioma, es decir la flora que vive en el tracto intestinal.
Puede ser muy complicado suplir esas necesidades calóricas

Como vemos, esta del Whole30 es un tipo de dieta que no está exenta de contras. Es más, se observa que los puntos en contra pueden ganar a los que pueden ser beneficiosos o que ayudan a nuestro organismo.
Entre ellos, y como mencionamos al principio, se sitúa el que es una dieta que lleva al extremo la del Paleo, así como que es demasiado prohibitiva y que requiere una disciplina completa ante otros planes alimenticios.
Así, otro de los problemas principales está destinado a los corredores o a los que tienen previsto realizar algún tipo de actividad excluyendo alimentos que beneficiarían su proceso. Aquí se centra en el tema de los carbohidratos tan necesarios de cara a entrenamientos largos y exigentes, además de que puede resultar muy complicado suplir esas necesidades calóricas.


















































