No es nuevo que el fútbol sea el deporte que más dinero mueve en el mundo temporada tras temporada. Tanto, como que incluso para los dueños de diversos clubes lo lleguen a considerar una forma mayúscula de basar su negocio, aumentando sus desorbitadas cantidades de capital en poco tiempo, y que éstas, incluso, ya cada vez sorprendan menos. Y en ello, los niños cada vez cuentan más.
La razón de esto es que, a diferencia de antaño, los niños están cada vez más presentes en todo lo que rodea a los clubes, desde contrataciones y un peso mayor o menor, hasta siendo meros figurantes, de los cuales se destapan negocios escandalosos, como el desenmascarado recientemente por el medio de Telegraph en la Premier League inglesa, para que éstos salgan al campo de la mano de un jugador; te lo mostramos desde Merca2.es
La Premier League y su beneficio en el fútbol de la mano de los niños

Para cualquiera de los niños que sueñan con el fútbol, ya sea persiguiendo el sueño para dedicarse algún día al deporte rey, o bien por la ilusión de conocer unos minutos a su gran ídolo futbolístico, la ilusión es lo que prima.
Y, como todo, esa ilusión de los niños es la que no se puede robar. O mejor dicho, no debe robarse. Sin embargo, cada vez es más difícil comprobar cómo a veces no basta sólo con la ilusión ni por soñar mucho en ello, sino que también, y de manera habitual, es común que influyan otros factores.
En el lugar de los niños, esos factores externos no existen; para ellos lo que prevalece y lo que sobresale a su corta edad es su propia fantasía. Y, entre otros casos, -hasta ahora- eso es lo que se veía cuando saltaban de la mano de sus jugadores favoritos a un campo de fútbol antes de que diese comienzo el juego en el terreno verde. Algo que en la Premier inglesa no dudaban por sacar tajada.
Los niños con los jugadores: una iniciativa surgida en el Mundial de fútbol de Corea-Japón de 2002

Este acto que tiene a los niños como protagonistas minutos antes de que dé comienzo el encuentro del partido de fútbol, ocurrió por primera vez en 2002, concretamente en Mundial de fútbol de Corea del Sur-Japón, una edición que fue pionera también por otros hechos relevantes.
Como ser el primer campeonato Mundial que se celebrase fuera de territorio europeo o americano, el primero en festejarlo en dos países distintos… y el primero donde los jugadores que iban a jugar salían con niños y niñas al campo.
Esto fue a raíz de una iniciativa creada por la FIFA y UNICEF, el fondo de las Naciones Unidas para la infancia, el cual querían promover la situación de los niños mejorando y protegiendo su vida en el mundo y demostrar que el fútbol puede marcar una diferencia. No obstante, y con la idea de mantener una imagen limpia, con el paso de los años -en países como Inglaterra- se convirtió en un negocio más.
Los equipos de fútbol piden 829 euros para que los niños salten al campo con los jugadores, más que un abono infantil

El caso por el que la liga inglesa de fútbol se vio descubierta se conforma por el hecho de que tanto la Primera división y varios de los clubes de fútbol, así como de otras categorías, llegan a pedir hasta 700 libras (829 euros) para que los niños salgan de la mano de los jugadores, como el West Ham.
Esta información fue destapada recientemente por el rotativo inglés de ‘Telegraph’, en el cual se explica que incluso cifras hacen superar lo que cuesta un abono infantil para acudir a ver toda la temporada de su club favorito.
Esto hizo, por su parte, generar grandes críticas desde personalidades y jugadores de los propios clubes, hasta llegar a políticos y aficionados, lo que a su vez se indica como una discriminación hacia a las familias de ingresos más bajos que no pueden permitirse un costo tan alto para que sus hijos puedan cumplir uno de sus sueños.
La suma más alta de los clubes de fútbol la pide el West Ham; los ‘grandes’ no hacen negocio

Estos 829 euros (700 libras) es de las sumas más altas que llegan a pedir desde clubes como el West Ham para los niños, equipo que está peleando por no descender de categoría, a diferencia de otros con mayor proyección.
Sin embargo, los hammers son los que más cobran, pero tampoco son los únicos de la liga de fútbol que lo hacen. Es así que equipos como el Aston Villa o el Norwich City, también luchando por no perder la categoría, piden hasta 500 libras, alrededor de 590 euros.
Como otro de los casos similares es el que se ve el Crystal Palace, donde como el Bournemouth entre otros, llegan a hacer promociones y paquetes de de ofertas. A su vez, si el elegido es el capitán, el precio sube 100 euros más; Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester United, Manchester City, Newcastle y Southampton no hacen negocio, mientras que los del Everton lo donan a la beneficencia.
Esta práctica habría supuesto ingresos de alrededor de medio millón de libras durante la pasada temporada

Como hemos visto con los principales equipos fuera de esta práctica, ésta es también muy extendida a lo largo de los años entre los equipos más humildes o los más necesitados, aunque no todos se vean obligados a hacerlo.
El Telegraph, medio que publica esta escandalosa situación, explica que equipos de fútbol como el West Ham, el que más pide de todos para que los niños acompañen a los futbolistas, busca esas 700 libras por partidos de categoría A.
O lo que es lo mismo; los partidos más importantes o ante rivales más prestigiosos de la categoría o de la competición que lleguen a participar, dejando sólo tres plazas para sortear entre los hijos de los socios. Esta maniobra, por su parte, habría supuesto ingreso totales para los implicados de alrededor de medio millón de libras en la pasada temporada.
«Un privilegio de los adinerados»

Estos equipos de fútbol que han visto cómo se destapaba una de las prácticas menos conocidas por los mismos clubes, lo justifican en el que este precio se incluyen diversos actos para las familias que quieran pagar por sus niños.
Como entradas, fotografías, la opción de salir en los videomarcadores y la megafonía como otro jugador del equipo más. También se refirió a esto Julian Knight, director del Comité Digital, Cultura, Medios y Deportes del parlamento, explicando que se ha convertido en un «privilegio de los adinerados.
«Siendo esto radicalmente contrario a las raíces de clase trabajadora del juego», criticó en su presión a los clubes para que rebajen el precio a las familias más modestas. También habló el representante de la Asociación de Aficionados, expresando que «muchos clubes donan sus taquillas para asuntos benéficos, pero es irónico que esa caridad a menudo beneficie a comunidades desfavorecidas, precisamente a las que luego se les impide ser mascota«.