Las palmeras de hojaldre no pueden faltar en ninguna pastelería que se precie. No obstante, no todas son elaboradas de igual forma ni presentan el mismo sabor. Y si no, que se lo digan a la Pastelería Real de Morata de Tajuña, conocida por vender las palmeras de chocolate más famosas de España.
A sólo 30 kilómetros de Madrid, en esta localidad, encontramos este auténtico tesoro para los paladares más golosos. Siete pastelerías trabajan a diario para cubrir la alta demanda en este pequeño pueblo que, si bien cuenta con apenas 8.000 habitantes, cada día recibe la visita de miles de “forasteros” en busca de sus preciadas palmeras, especialmente los fines de semana.
¿Cuál es su secreto?

La Comunidad de Madrid está repleta de pastelerías y cafeterías, entre otros negocios, que ofrecen palmeras de chocolate de diferente tipo, receta y precio. La mayoría de ellas nada despreciables para los amantes de los dulces. Por tanto, llama la atención el éxito masivo de estos productos en Morata de Tajuña.
Cabe preguntarse: ¿cuál es su secreto? ¿Por qué tienen tanta fama? La respuesta la tiene Marisa Real, la orgullosa propietaria de la Pastelería Real, la más antigua del pueblo con fecha de apertura en 1958. “Nuestro hojaldre está bañado en almíbar, que las hace blanditas, gorditas y riquísimas. El glaseado de chocolate lo hacemos nosotros y todos dicen que es exquisito y muy dulce”.
Con esta carta de presentación, ya podemos imaginar que no estamos ante unas simples palmeras. “No es la típica de todos los lados”, afirma Marisa, testigo de cómo se forman largas colas frente a su pastelería cada día y acostumbrada a que su negocio despierte el interés de los medios de comunicación.
Dado este éxito, cualquiera diría que el proyecto nació marcado por la desconfianza y las dudas. Cuando Marisa comenzó a elaborar las palmeritas junto a su hermana Elena, su padre Patrocinio, propietario y fundador del negocio, no apostaba por ellas. Afortunadamente, “cuando se jubiló en los 90, nosotras seguimos a lo nuestro”. Todo un acierto.
100 kilos de palmeras de chocolate

La Pastelería Real, situada junto a la plaza del pueblo, ha visto crecer la fama de sus palmeras de chocolate poco a poco, pero sin freno. Según su propietaria, “desde hace 30 años cogieron fama y cada vez más”. Con el tiempo, el obrador ha ido aumentando su catálogo de variedades y de sabores; las encontramos, por ejemplo, de chocolate blanco, fresa y pistacho, entre otras.
Tanto es así que el local llega a vender unos 100 kilos de palmeras de chocolate en un día corriente, alcanzando los 3.000 en una jornada festiva. Y en palabras de Marisa Real, “en Navidad es una locura. Están a 16 euros el kilo de palmeritas”.
Muy llamativa es la anécdota que esta maestra repostera recuerda sobre la peor época de la pandemia del Covid-19. “Cuando estaba el pueblo confinado, tenía que venir la Guardia Civil los fines de semana a disolver la fila. No se podía entrar en Morata pero había quien se colaba», recuerda.
Por otro lado, La Torre, otra de las grandes pastelerías de la localidad, no se queda atrás con los 60.000 kilos de palmeras que producen cada año. Este increíble ritmo de producción se ha convertido en uno de los mayores atractivos turísticos del pueblo madrileño.
El paraíso de los golosos

Fue hace 10 años cuando estos dulces alcanzaron un altísimo auge, por lo que otras pastelerías de Morata de Tajuña abrieron nuevos obradores y se sumaron al éxito. Así, un total de siete obradores trabajan actualmente para satisfacer las necesidades de los viandantes más glotones. Hablamos de La Torre, Conejo, Morateña, La Dulcería, Paco-Pan, El Carmen, y por supuesto la pionera, la Pastelería Real.
Y no sólo eso. Morata de Tajuña no es conocida como “la capital de las palmeras de chocolate” únicamente por su elevadísima producción y demanda, sino que también cuenta con su propia Feria de la Palmerita desde hace seis años. El pueblo celebra este evento cada diciembre y en él participan, como no podía ser de otra forma, los siete obradores ya nombrados.
Hablamos de la que seguramente sea la fiesta preferida de los enamorados de las palmeras de chocolate, que no son pocos. Pues además de poder degustar las diferentes recetas elaboradas por los mayores expertos de la localidad, los visitantes pueden adquirir bandejas variadas con los tipos de palmeras que deseen.
Y para rematar esta fantasía, cada año Morata de Tajuña lleva a cabo el reparto de una palmera gigante elaborada por el obrador de La Torre. Uno de los momentos más emblemáticos de este encuentro y, sin duda, uno de los más esperados.
Como nota más divertida no podemos dejar de nombrar la famosa “canción de la palmerita”, himno de la feria, que interpreta cada año la orquesta Rondalla Morateña. Un auténtico orgullo para los habitantes de la zona.
Y es que las palmeras de chocolate de Morata de Tajuña son conocidas en todo el país, por lo que esta feria acoge a miles de turistas que desean degustar este manjar. Una experiencia muy dulce.
Pedidos a toda España

Volviendo a la mítica Pastelería Real, donde comenzó a gestarse todo este amor por las palmeras, puede que te decepcione saber que no ofrece venta online. La buena noticia es que acepta pedidos a toda España, por lo que puedes degustar estos manjares de chocolate sin necesidad de ir a la pastelería. “Las distribuimos en pastelerías y panaderías de Madrid también”, añade la empresaria.
“También estamos en Carrefour”, explica Marisa, pues esta cadena de supermercados es la única gran superficie con la que ha podido llegar a un acuerdo para respetar los precios que pedían. “En nuestra tienda las vendemos a 14 euros el kilo. No hemos subido un céntimo en cuatro años”, puntualiza.
Sin embargo, te recomendamos hacer una visita Morata de Tajuña, pues además de sus deliciosas palmeras cuenta con otros grandes atractivos turísticos, como sus paisajes, su gastronomía y su casco histórico. Son olvidar el encanto que envuelve al pueblo y la simpatía de sus habitantes.

































































