Multiverse, primer unicornio de Gipuzkoa: cómo escala la IA desde territorio no tradicional

La ronda de 500 millones liderada por Forgepoint Capital, BNPP Solar Impulse y Bullhound Capital eleva la valoración a 2.000 millones. La trayectoria de la firma donostiarra ofrece una hoja de ruta de financiación combinando capital público y privado.

El ecosistema de startups en España sigue teniendo dos polos magnéticos: Madrid y Barcelona. Pero lo que acaba de ocurrir en Gipuzkoa rompe el mapa. Multiverse Computing, la firma donostiarra fundada en 2019, se ha convertido en el primer unicornio de la provincia al superar una valoración de 2.000 millones de euros. La lección para cualquier founder que arranca fuera de los focos tradicionales es clara: cuando el producto es de clase mundial, la ubicación es secundaria.

La noticia salta tras el cierre de una ronda de financiación de 500 millones de euros, que eleva a la empresa al exclusivo club de las startups que valen más de 1.000 millones. La operación, coliderada por Forgepoint Capital International, BNPP Solar Impulse Venture Fund y Bullhound Capital, supone una de las mayores inyecciones de capital jamás protagonizadas por una tecnológica española. Vamos a los números.

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Una ronda de 500 millones que dispara la valoración

Multiverse ha multiplicado por cinco su valor en el último año. Los 500 millones levantados en esta Series no solo catapultan a la empresa hasta los 2.000 millones de euros de valoración, sino que representan el mayor hito del venture capital en el norte peninsular. Para ponerlo en contexto, ninguna startup vasca había rozado siquiera la barrera de los 1.000 millones; ahora Gipuzkoa entra en el mapa global por la puerta grande.

El detalle de la ronda revela una estructura de inversión que conviene estudiar. La entrada de Forgepoint Capital, un fondo especializado en ciberseguridad e infraestructura digital, junto a BNPP Solar Impulse —con foco en innovación sostenible— y Bullhound Capital, aporta no solo capital sino también también acceso a redes de distribución y clientes en mercados clave. La compañía destinará estos fondos a ampliar su biblioteca de modelos de inteligencia artificial, desarrollar algoritmos propios de última generación y levantar infraestructuras de gigafactorías de IA soberanas.

De Donostia al mundo: la receta de Multiverse

Multiverse Computing no es una startup improvisada. Hoy es la mayor empresa de software cuántico de Europa, con presencia en España, Canadá, Reino Unido, Italia, Francia y Alemania. Su foco está en soluciones de IA energéticamente eficientes basadas en tecnologías inspiradas en computación cuántica. Dicho en claro: ayudan a que los ‘chatbots’ y modelos de lenguaje grandes consuman menos energía sin perder precisión, un problema cada vez más crítico para centros de datos y corporaciones.

El impulso público también ha sido decisivo. En junio de 2025, el Gobierno central ya había inyectado 59,2 millones de euros a través de un programa para soluciones tecnológicas de vanguardia. Un año después, en junio de 2026, una nueva inversión gubernamental de 107 millones de euros consolidó la apuesta por la compresión de modelos de lenguaje. Este colchón de capital público, sumado a la ronda privada, configura una hoja de ruta de financiación que cualquier founder puede analizar: combinar ayudas de Estado con rondas de venture capital para minimizar la dilución temprana.

Multiverse startup

📦 Caso de estudio: Multiverse Computing

  • El reto: Escalar una startup de deep tech desde Gipuzkoa, sin acceso inmediato a los grandes fondos de Madrid o Barcelona.
  • La jugada: Desarrollar un producto de clase mundial (compresión cuántica de LLMs) y conseguir el respaldo del Gobierno central como socio estratégico, para después atraer a fondos internacionales con una ronda de gran tamaño.
  • El resultado: Valoración de 2.000 millones de euros, categoría de unicornio y presencia en seis países, con planes de expansión a Asia, Oriente Medio y Norteamérica.
  • La lección: La ubicación geográfica deja de ser una barrera cuando el producto resuelve un problema acuciante a escala global. La combinación de inversión pública y privada puede acelerar el crecimiento sin perder el control.

Los próximos pasos de la compañía incluyen la implementación de software para fábricas de IA y centros de datos de nueva generación, un mercado en ebullición. El secretario de Telecomunicaciones, Antonio Hernando, lo resumió con contundencia: «Va a marcar y cambiar el futuro de Euskadi, España y Europa». No es una frase vacía: con esta ronda, Multiverse tiene el músculo financiero para convertirse en un referente mundial.

La combinación de capital público y venture capital de primer nivel convierte a Multiverse en un espejo para cualquier startup de deep tech que arranque lejos de las capitales.

Qué significa para el ecosistema español

El caso de Multiverse pone a prueba varios dogmas del emprendimiento patrio. El primero: que el talento en inteligencia artificial solo puede escalar desde hubs consagrados. La trayectoria de la empresa donostiarra demuestra que un equipo sólido con una tesis tecnológica diferenciada puede levantar capital sin mudarse a la M-30. De hecho, la historia recuerda al camino de otras startups como Wallbox en Barcelona, que supieron rentabilizar su origen industrial para dar el salto al Nasdaq.

El segundo dogma que cae es la supuesta dependencia absoluta del venture capital privado. Multiverse ha sabido tejer una red de inversión pública que le ha dado oxígeno en fases tempranas, permitiéndole llegar a la gran ronda con un producto ya validado y tracción de clientes. Para un founder que empieza, la lectura es clara: programas como los de ENISA o el CDTI, cuando se combinan con una visión comercial, pueden ser la llave para no malvender el equity demasiado pronto.

Por último, la valoración de 2.000 millones de euros es un multiplicador de atención para todo el ecosistema vasco. Si Gipuzkoa ha sido capaz de alumbrar un unicornio en IA cuántica, el radar de los fondos internacionales se amplía automáticamente al resto de startups del territorio. La visibilidad no es un juego de suma cero: cuando uno gana, el resto entra en la criba.

El verdadero hito no es solo la cifra de la ronda, sino haber demostrado que una startup de deep tech puede construir un camino de financiación público-privado sin trasladar su sede a una capital.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Aprovecha las ayudas públicas sin miedo: Los 107 millones del Gobierno central no cayeron del cielo; fueron el resultado de un proceso de concurrencia competitiva. Investiga qué líneas de ENISA, CDTI o programas europeos encajan con tu tecnología y preséntate.
  • Construye un producto que resuelva un problema global: La eficiencia energética en IA es un dolor urgente para cualquier gran centro de datos. Multiverse no inventó una moda, atacó un cuello de botella real. Haz lo mismo en tu sector.
  • No te obsesiones con la ubicación: Si tu equipo es bueno y tu tecnología es diferencial, los inversores viajan. Asegúrate de tener una mínima red de contactos y participa en eventos sectoriales para que te encuentren.
  • Diseña una estructura de rondas que minimice la dilución: La combinación de capital público (menos dilutivo) y privado en fases avanzadas permite retener más equity. Estudia cómo estructuró Multiverse su Series.

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