Son ya tres los años en los que las compañías de seguros están obligadas a publicar el Informe sobre la Situación Financiera y de Solvencia (SFCR por sus siglas en inglés). Todo un examen médico para evaluar la salud de la que gozan. Según Analistas Financieros Internacionales (AFI), que ha recopilado los de las 18 entidades más relevantes, el diagnóstico es satisfactorio. Y hay quien juega la champions league, como Mutua Madrileña. En ningún caso, y siguiendo con el símil futbolístico, ninguna entidad estaría al borde del descenso.
Todas ellas, que representan el 60% del sector (negocio doméstico) por volumen, primas o riesgo cumplen con los requisitos establecidos. Se trata de mediciones que relativizan la cuantía de los fondos propios de las compañías medidas sobre sus requerimientos de capital. Y los fondos propios, vistos de forma agregada, exceden de forma más que suficiente los requerimientos de capital regulatorios”, apuntan desde Afi.

¿La media de ratio de solvencia? 241%. Eso sí, si tenemos en consideración algunas ‘medidas especiales’ a las que pueden acogerse las entidades (y que algunas han optado por no acogerse a ellas), dicho porcentaje se quedaría en el 219%. Es decir, que las entidades aseguradoras disponen de un capital que está por encima del más del doble legalmente exigido. Incluso hay casos, como el de Mutua Madrileña, que lo multiplica por cuatro. “Las diferencias entre compañías se deben a las diversas tipologías de compañías o modelos de negocio”, matizan desde Afi.
Porque la entidad presidida por Ignacio Garralda eleva dicho porcentaje hasta el 479%. A continuación, Sanitas (294%), Mapfre Vida (274%) y SantaLucía (260%). En el otro extremo, AXA (134%), Adeslas Segurcaixa (145%) y Santander Seguros (167%).
MUTUA MADRILEÑA TIENE POCO APETITO AL RIESGO
Si la ratio de solvencia se caracteriza por la enorme dispersión entre las compañías, en cuyos extremos están Mutua Madrileña y AXA, la disparidad también se hace patente en el caso del patrimonio neto del que disponen cada una de las entidades (ROE) y en el rendimiento sobre el capital ajustado al riesgo (RORAC). “Ambos son indicadores que miden el apetito al riesgo de las entidades, y las diferencias se explican por las particularidades de cada negocio, cuenta de resultados, entre otros factores”, señalan desde Afi.
Respecto al ROE (que califica los beneficios netos obtenidos en una operación de inversión con los recursos necesarios para obtenerla), Afi califica como notable la rentabilidad media agregada de las entidades analizada: 13,4%. Aunque matiza la disparidad existente frente a dicha media, ya que los extremos van desde el 4,3% de Mutua, al 45,6% de Sanitas. Por lo que se refiere al RORAC (calculando la rentabilidad en términos de los resultados netos sobre el capital regulatorio exigido por los riesgos incurridos por cada una de las compañías), este aumenta la media de la ratio de rentabilidad hasta el 27,1%. Aquí también hay un amplio abanico, que va desde el 8,4% de Allianz hasta el 95,9% de Sanitas.
A modo de balance, la renta fija (deuda pública y privada) representa el grueso de la inversión de las compañías. La cifra total supera los 146.000 millones de euros y supone el 83% de la cartera de inversión agregada.


Según se ha comentado en alguna ocasión, lo que más odiaba la reina de su rostro era su mentón. Cuando aún no formaba parte de la Familia Real y trabajaba en televisión era poco habitual ver alguna fotografía de ella de perfil. Se cuidaba de no dejar memoria fotográfica de esa parte de su cuerpo que poco o nada parecía gustarle.
Aún había una parte más de su rostro que la Reina soportaba tan poco como su mentón. Como es natural, el tamaño de su barbilla iba acorde con el tamaño de su nariz. En conjunto, los rasgos de su cara antes de practicarse ninguna operación eran prominentes, pero equilibrados. Igualmente, tomó la decisión de cambiarlo, y si modificas una cosa, te ves obligada a cambiar otra.
Como cabe esperar, el paso del tiempo también deja su huella sobre la piel de la realeza. Los años no perdonan y las arrugas comienzan a aparecer alrededor de los ojos. Muchos se sienten encantados con este rasgo por estar asociado al gesto de la risa, sin embargo, para la Reina debía ser un inconveniente, porque no tuvo problema en hacerlas desaparecer.
Hace años, Sylvester Stallone no dio muy buena fama a este tratamiento estético, aunque muchas cosas han mejorado desde entonces. La mayoría de las celebridades han coqueteado alguna vez con el Botox, y la Reina no iba a ser menos.
Si vas a estar
Esté cambio puede que parezca pequeño, pero su efecto puede ser muy llamativo. La Reina, tan coqueta como siempre, decidió avivar aún más su mirada colocándose extensiones de pestañas. Su mirada es la que cualquiera esperaría encontrar en una fiesta. Kilométricas y hermosas pestañas que marcan los ojos y destacan la mirada.
Este tema siempre es controvertido. El busto parece ser una parte del cuerpo que llama mucho la atención en general. Hoy en día es bastante común que una mujer decida aumentar o disminuir su talla. No debería ser noticia, sin embargo, entre las celebridades lo es. La Reina es una de esas personalidades que se ha sometido a una operación para aumentar su talla. La razón, evidentemente, es estética, aunque muchos médicos reconocerían que también tiene motivaciones psicológicas.
