Sam Altman lo deja claro: la IA no traerá la semana laboral de cuatro horas

El CEO de OpenAI descarta que la inteligencia artificial reduzca la jornada laboral y culpa a la naturaleza competitiva del ser humano. Los despidos en el sector tecnológico superan los 200.000 en 2026, mientras el 'botsitting' ya consume 6,4 horas semanales a los trabajadores.

Sam Altman, CEO de OpenAI, ha enfriado la expectativa de que la inteligencia artificial traiga una semana laboral de cuatro horas. Sus palabras llegan en un año donde más de 200.000 empleos tecnológicos han sido destruidos, según datos de Layoffs.fyi, y contradicen el informe Industrial Policy de la propia compañía.

Claves de la operación

  • Altman rompe con la promesa clásica de la tecnología. Asegura que la productividad nunca se traduce en menos horas por la competitividad humana innata.
  • El ‘botsitting’ ya roba 6,4 horas semanales a los trabajadores. Un estudio de Glean revela que el 70% entrega contenido generado por IA sin revisión previa.
  • Los despidos tech superan los 200.000 en lo que va de 2026. Altman admite que muchas empresas usan la IA como excusa para recortar plantilla tras la sobrecontratación de 2021-2022.

La confesión de Altman desmonta una ilusión que ha acompañado cada revolución tecnológica. “Durante mucho tiempo, la tecnología ha prometido a la gente que trabajarán menos”, dijo. Y añadió: “Siempre queremos más. Es como un juego de comparaciones”.

Publicidad

El CEO de OpenAI lo atribuye a la naturaleza humana: la productividad no se convierte en descanso, sino en nuevas metas. “Creo que todos vamos a estar mucho más ocupados de lo que pensábamos en un mundo posterior a la superinteligencia”, remató.

Más trabajo, no menos: el ‘botsitting’ y la paradoja de la IA productiva

Los datos confirman esa visión. Un estudio de Harvard Business Review tras ocho meses en una empresa tecnológica de Estados Unidos encontró que la IA no simplifica el trabajo, lo expande y modifica los procesos. Y el Work AI Index de Glean cifra en 6,4 horas semanales el tiempo que los empleados dedican a hacer que la IA funcione correctamente: revisar errores, relanzar prompts y limpiar resultados.

Esa figura, el ‘botsitting’, se ha convertido en una nueva carga. Casi el 70% de los trabajadores admite haber entregado trabajo generado por la IA sin revisarlo antes, lo que añade presión y no alivia la jornada.

La contradicción es mayúscula: la tecnología que prometía liberar horas añade tareas de supervisión que nadie anticipó.

La IA no está recortando la jornada: está engordando la lista de tareas invisibles que los empleados arrastran cada semana.

El espejo español: del piloto de las 32 horas al boom de los despidos tech

En España, los ensayos con la semana de cuatro días en 2023 apenas escalaron y chocaron con un tejido productivo de pymes que usa la tecnología para ganar competitividad, no para trabajar menos. Ahora, los despidos en el sector tecnológico —también en filiales españolas de multinacionales— reflejan la misma dinámica: la IA se emplea como argumento para adelgazar plantillas.

Altman reconoció que muchas empresas estaban usando la IA como excusa para aplicar recortes que arrastraban desde la sobrecontratación pandémica. En ese contexto, la promesa de la jornada reducida se diluye.

El propio informe Industrial Policy de OpenAI, publicado hace unos meses, proponía justo lo contrario: jornadas de 32 horas sin tocar el salario gracias a los “dividendos de eficiencia”. Altman ahora se desmarca de ese documento.

La realidad es que la reducción de jornada sigue sin llegar mientras los despidos se acumulan. Jamie Dimon y Bill Gates siguen defendiendo semanas más cortas, pero los datos del día a día dibujan un escenario muy distinto.

Lo que la IA no quitará: la cocina y la incertidumbre

Altman aún reserva un espacio para lo humano. Comparó el trabajo con cocinar para otros: “No estás creando mucho valor económico, pero demuestra amor”. Una metáfora que refleja que ciertas tareas sobrevivirán a la automatización.

El verdadero riesgo no es que los robots cocinen tan bien como nosotros, sino que la IA siga generando horas extra disfrazadas de eficiencia. La semana laboral de cuatro horas vuelve a quedar aplazada, y esta vez quien lo dice es el hombre que más ha apostado por la inteligencia artificial.

El mercado laboral tecnológico ya no sueña con menos horas, sino con conservar el empleo. La próxima cita clave para ver si cambia la tendencia serán las grandes cifras trimestrales de contratación que se publiquen en otoño.


Publicidad