El Ibex 35 renueva máximos históricos al superar los 19.900 puntos y acaricia los 20.000 enteros en julio

Las tensiones en Oriente Próximo disparan el crudo y dan impulso al selectivo, mientras los resultados de Unicaja, Amadeus e IAG marcan la sesión. El índice roza la cota psicológica de los 20.000 puntos por primera vez en su historia.

El Ibex 35 ha entrado de lleno en una zona inédita al superar los 19.900 puntos durante la media sesión de este viernes 31 de julio, rozando la cota psicológica de los 20.000 enteros por primera vez en su historia. El selectivo madrileño avanzaba un 0,84% hasta los 19.922 puntos, impulsado por la mezcla explosiva de una escalada del petróleo por las tensiones en Oriente Próximo y unos resultados empresariales que, aunque dispares, no han frenado el apetito comprador.

La gasolina geopolítica: el crudo se asoma a los 90 dólares

En la madrugada del viernes, el Ejército iraní lanzó una nueva oleada de drones contra la base aérea Ahmed Al Jaber en Kuwait, que alberga tropas estadounidenses. El ataque, reivindicado como represalia por acciones previas de Estados Unidos, ha añadido otro foco de inestabilidad a una región ya convulsa. Casi al mismo tiempo, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciaba un acuerdo de «desarme total» de Hamás y otros grupos armados en Gaza, calificándolo de «paso monumental hacia una paz duradera».

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El efecto inmediato en los mercados de materias primas ha sido una nueva sacudida al alza del crudo. El barril de Brent, referencia europea, cotizaba a 89,23 dólares al mediodía, un 0,22% más, mientras el West Texas Intermediate (WTI) se situaba por encima de los 83,4 dólares. El petróleo en torno a los 90 dólares actúa como palanca para los valores energéticos y lastra a los sectores más dependientes del consumo, una dinámica que explica buena parte de los movimientos de la sesión.

Resultados empresariales: el mercado aplaude a Unicaja y tolera los tropiezos de Amadeus e IAG

La mañana ha estado cargada de presentaciones de cuentas semestrales. Unicaja ha abierto la sesión con un beneficio neto atribuido de 361 millones de euros hasta junio, un incremento del 7,1% frente al mismo periodo del año anterior. Los ingresos totales del banco alcanzaron los 1.085 millones de euros (+2,5%), con un margen de intereses que sube un 1,7% hasta los 755 millones y unas comisiones netas que avanzan un 2,6% hasta los 269 millones. Unicaja ha encabezado las subidas del Ibex con un alza del 3,13%.

En el otro extremo, el proveedor tecnológico Amadeus registró un beneficio neto de 700,2 millones de euros, un 3,7% inferior al del primer semestre de 2025. La compañía ha reconocido el impacto negativo de la situación en Oriente Próximo sobre el tráfico aéreo. El holding de aerolíneas IAG también ha sufrido ese mismo viento de cara: su resultado después de impuestos cayó un 20,6%, hasta los 1.033 millones de euros. A pesar de las caídas interanuales, ambos valores han cotizado con tono positivo: Amadeus subía un 1,74% e IAG apenas cedía un 0,48% a media sesión, señal de que el mercado ya había descontado parcialmente el deterioro.

Ibex 35 20.000 puntos

El resto de los grandes movimientos de la sesión ha corroborado la selectividad del mercado. Junto a Unicaja, Merlin Properties avanzaba un 2,36%, Indra un 2,31% y ACS un 1,73%. En el terreno negativo, el castigo se concentraba en Acciona Energía (-4,26%), Acciona (-2,7%), Grifols (-1,88%), Telefónica (-1,14%) y Acerinox (-1,09%).

Un contexto europeo favorable: el Viejo Continente se tiñe de ‘verde’

El empuje del Ibex no ha sido un fenómeno aislado. Las principales plazas bursátiles europeas se teñían de verde a la misma hora: el FTSE MIB italiano avanzaba un 0,9%, el CAC 40 francés un 0,88%, el Dax 20 alemán un 0,76% y el FTSE 100 británico un 0,55%. Un euro que cotizaba a 1,1507 dólares, cediendo un 0,18% frente al billete verde, añadía un leve viento de cola a las exportadoras.

En el mercado de renta fija, el bono español a diez años elevaba su rendimiento hasta el 3,616%, llevando la prima de riesgo —el diferencial con el bund alemán— hasta los 44,77 puntos básicos. Esa tensión contenida en la deuda no ha logrado frenar el rally de la renta variable, que sigue viendo atractivo en un entorno donde el BCE mantiene el tono acomodaticio y los resultados corporativos siguen batiendo expectativas en conjunto.

Los 20.000 puntos del Ibex no son un techo técnico sino un imán que acelera flujos de inversión pasiva y pone a prueba la resistencia del ciclo alcista.

El factor diferencial del Ibex: energía y banca en modo ‘win-win’

Más allá del ruido geopolítico, la estructura del Ibex 35 explica su ventaja relativa frente a otros índices europeos. Con un peso muy superior de la banca y las energéticas, el selectivo español saca partido de las dos caras de la misma moneda: el alza del crudo hincha los márgenes de Repsol o de las renovables con negocio regulado, mientras los bancos —Santander, BBVA, CaixaBank y la propia Unicaja— encuentran un suelo firme en la política de tipos del BCE, que sigue resistiéndose a bajadas agresivas.

Esta configuración dual permite al Ibex navegar la incertidumbre con más solidez que sus pares cuando la geopolítica aprieta. A cierre de junio, los analistas ya apuntaban a que el índice tenía recorrido hasta los 20.500 puntos si el segundo semestre mantenía el tono de resultados y la tensión en Oriente Próximo no se traducía en un corte del suministro de crudo.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La reacción del índice en el cierre de julio y la primera semana de agosto, donde históricamente la volatilidad repunta. Un cierre firme por encima de los 19.800 enteros sería una señal de continuidad.
  • Reacción del valor: El mercado ha comprado la subida del crudo y ha minimizado las caídas de beneficios de Amadeus e IAG, lo que sugiere que el sentimiento sigue siendo alcista a corto plazo, aunque con sesgo defensivo hacia energía y banca.
  • Precedente sectorial: Los ataques a infraestructuras energéticas en Oriente Próximo en 2022 y 2023 elevaron temporalmente al Ibex por encima de sus competidores europeos, un patrón que podría repetirse si el barril de Brent se consolida por encima de 90 dólares.

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