Cathie Wood acaba de sorprender al mercado con una decisión que contradice sus propias palabras. Ark Invest, la gestora de la inversora estrella, vendió el miércoles 120.665 acciones de BitMine Immersion (BMNR), la empresa cotizada que más ether (ETH) acumula en su balance. Hace apenas unos meses, la propia Ark calificaba la estrategia de tesorería en Ethereum de BMNR como una ‘oportunidad exponencial’. Ahora, reduce su exposición de forma notable, justo cuando el precio del ether ronda los 1.900 dólares y no muestra grandes sobresaltos.
Un recorte de 120.665 acciones en plena calma del ether
La venta de BMNR fue la más cuantiosa del día dentro de la cartera del ETF ARK Innovation (ARKK). Las acciones de BitMine subieron un 1,5% en la preapertura del jueves, y el sentimiento minorista en plataformas como Stocktwits permanece en terreno alcista. Sin embargo, el movimiento de Ark rompe un patrón que la firma había seguido durante el último año: comprar en las caídas del sector cripto, no vender.
Cathie Wood ha sido una de las defensoras institucionales más rotundas de la estrategia de acumulación de ether de BitMine. La empresa se ha convertido en el mayor tesoro corporativo de Ethereum, y la gestora había respaldado ese camino en sus perspectivas para 2026. La venta masiva de ahora, por tanto, desconcierta.
Adiós también a Bullish, Block y Robinhood: una limpia casi general
La poda no se limitó a BMNR. Ark también vendió 11.314 acciones de Bullish (BLSH), la bolsa de criptomonedas que salió a bolsa el año pasado, y otras 13.403 de Block (XYZ), además de 12.561 de Robinhood Markets (HOOD). Esta última acababa de presentar resultados del segundo trimestre: batió expectativas, pero sus ingresos del segmento cripto cayeron casi un 40%.
Las ventas se produjeron en un solo día, lo que refuerza la idea de que no fue un ajuste aislado, sino una recalibración rápida de la exposición a activos vinculados al ecosistema. El precio de las acciones de BLSH y XYZ apenas se movió en la preapertura.
¿Se está agotando la fiebre institucional por Ethereum?
Conviene no sacar conclusiones precipitadas. Ark sigue confiando en empresas como Tesla o SpaceX, pero el recorte en criptoactivos es significativo porque la firma había convertido la compra en las correcciones en en una seña de identidad. De hecho, en el mismo día en que vendió estos títulos, Ark añadió posiciones en Taiwan Semiconductor, Kratos Defense o X-Energy, todas alejadas del mundo cripto.
Ark Invest ha pasado de comprar caídas a vender en calma: en un día redujo su apuesta por los cuatro valores más ligados a las criptomonedas.
El giro no es baladí. Durante el último año, Ark había convertido las caídas del mercado en oportunidades de compra para sus valores cripto. La misma gestora que en 2025 incrementó su participación en BMNR cuando el ether cayó por debajo de los 1.500 dólares, ahora reduce posiciones con el ETH en calma. Y no solo eso: la venta masiva coincide con un momento en que el sentimiento minorista sigue siendo alcista, lo que descarta que se trate de una huida por pánico.
No hay que olvidar que la estrategia de tesorería en Ethereum de BitMine Immersion depende directamente de la cotización del ether. Con el ETH estabilizado en torno a los 1.900 dólares, el valor de esos activos no ha caído, pero el entorno macro y regulatorio añade incertidumbre. La SEC aún no ha aclarado del todo el estatus de los criptoactivos en las tesorerías corporativas, y el mercado europeo, con MiCA ya en vigor desde 2025, tampoco es unánime.
El movimiento de Ark puede leerse como una simple toma de beneficios. O puede ser una señal de que incluso los inversores institucionales más convencidos están recalibrando su exposición a un activo que, pese a su promesa, sigue sin despegar de forma sostenida. De momento, Wood no ha hecho declaraciones públicas al respecto.
Para el pequeño inversor que sigue con atención los pasos de Wood, la señal es ambigua. Por un lado, Ark no ha liquidado toda su posición en BMNR ni en el ecosistema cripto; por otro, la decisión de vender cuando el ether se mantiene en los 1.900 dólares sugiere que la gestora podría estar anticipando un horizonte menos favorable. Los próximos días serán clave para ver si el recorte se convierte en una tendencia o si fue solo un movimiento puntual de reequilibrio de cartera.




