lunes, 15 julio 2024

Yo voté al SCF para mejorar la calidad de vida de tu departamento financiero

Al igual que a nivel nacional votamos cada 4 años, semanalmente los comités de las empresas también tienen sus propias votaciones. Esta semana en más de una empresa estarán decidiendo la implementación de herramientas que mejoran la Financiación de la Cadena de Suministro (SCF por sus siglas en inglés), al contrario que en las elecciones Generales, aquí la decisión debería ser fácil.

Al SCF se le conoce como el uso de prácticas y técnicas de financiación aplicadas sobre nuevas tecnologías con la intención de optimizar la gestión del capital circulante y la liquidez invertida en los procesos y transacciones de la cadena de suministros al mismo tiempo que se minimizan los riesgos. Así lo explica un informe presentado por la Euro Banking Association (EBA) en el año 2014. Fueron muchas las definiciones del término que se presentaron y, todas ellas, muestran el carácter mitigador y dinámico del SCF.

El Barómetro de SCF 2018/2019 de la consultora PwC muestra que el 55% de las empresas encuestadas tienen la intención de implementar un programa SCF, del mismo modo que el 23% implementará dos o más plataformas digitales que cumpla con sus necesidades.

El hecho de que las empresas se estén aferrando a estas nuevas tecnologías se debe a la cantidad de beneficios que estas obtienen con la utilización del SCF. Entre las ventajas más importantes se encuentran: la existencia de una plataforma online que permite integrarse en un sistema de planificación de recursos empresariales (ERP), la posibilidad de tener una línea de financiación que permite al proveedor conseguir liquidez sin la necesidad de manejar una intermediación bancaria y su capacidad para gestionar, y minimizar la complejidad existente en el proceso de pago, como explica la fintech BilliB.

Pero esto no es todo. Las empresas que cuentan con este sistema se benefician de una gestión automatizada de los ciclos P2P (Peer-to-peer o red entre pares) u O2C (Order to cash), sin distinción entre la empresa compradora y los proveedores. Además, las innovaciones en SCF permiten llevar a cabo una serie de aplicaciones como el descuento por pronto pago tradicional y su versión actualizada denominada descuento dinámico.

En primer lugar, la posibilidad de ofrecer un pronto pago necesita de una relación de confianza y colaboración entre los dos actores. Es más, este acuerdo genera beneficios que llevan a una financiación más rápida y cómoda. Por otro lado, el descuento dinámico se gestiona directamente entre las empresas socias de la cadena de suministro y siempre a través de una plataforma SCF. La operación se puede autofinanciar o no. En ambos casos, el proveedor obtendrá liquidez de su empresa cliente de una forma más flexible y asequible que si se llevase a cabo un descuento tradicional.

Sencillez, Colaboración y Flexibilidad son un valor seguro… ¿No votarías por implantar el SCF en tu empresa?

BilliB es un ejemplo de las ventajas citadas con anterioridad. La plataforma es una solución SCF que ofrece un entorno financiero y tecnológico donde se puede integrar los pagos de facturas. Además, permite rentabilizar la tesorería del cliente aumentando su liquidez. Es por esto que describen su plataforma como “una de esas oportunidades que tienen los CFO de hacer uso de la tesorería digital, gracias al Supply Chain Finance (SCF)”.

Las pymes son, también, parte importante del desarrollo del SCF, ya que al involucrarse un mayor número de empresas se genera una “masa crítica” de sociedades que facilitan la extensión de los beneficios del SCF en todos los niveles de la cadena de suministro, como explica el portal ASSET en uno de sus artículos.

En este contexto, el jefe de cooperación de la Secretaría de Estado para Asuntos Económicos de la Embajada de Suiza, Marcel Reymond, afirmó en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) 2018 que “el SCF ofrece potencial para elevar el crecimiento, ampliar la oferta de servicios financieros y crear confianza entre los socios comerciales”. “Para los mercados emergentes, la importancia del Fintech en los servicios comerciales y financieros a nivel global es innegable”, ahondó. Para que exista la unión de los suministros globales es necesario que pymes, entidades financieras y empresas de servicios SCF unan sus esfuerzos junto al apoyo de los reguladores, tanto nacionales como internacionales.

Como se puede apreciar, la tecnología del SCF puede servir de ayuda al director financiero evitándole la carga que soporta con los métodos tradicionales y ofreciéndole beneficios que pueden impulsar su empresa. Es más, el uso de estas herramientas ha ayudado a ahorrar alrededor de 775,5 millones de euros, según el último estudio de SERES sobre la evolución de procesos de facturación electrónica.

Aun así, los beneficios no son sólo económicos, como se ha dicho con anterioridad. Los trabajadores liberan un gran número de carga de trabajo. De esta forma, con la utilización del SCF, los gestores ahorraron, en el espacio temporal en que se realizaba el estudio, en torno a 570.303 horas del proceso de cuentas y unas 92.127 horas en el proceso de facturación de clientes. Por lo tanto, los procesos que antes se hacían de manera atropellada, hoy se pueden llevar a cabo en un tiempo menor y prestando más atención a las relaciones entre los actores.


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