A pesar de ser ambas hijas de Felipe y Letizia, Leonor y Sofia tienen dos estilos y gustos muy diferentes en la Casa Real. Además, hay que tener en cuenta que cada una tomará un camino diferente y que Leonor, si la monarquía sigue tal y como está, tomará posesión como Reina dentro de unos años.
Vamos a conocer, a continuación, los diferentes estilos y gustos de Leonor y Sofía en la Casa Real. Sorprende mucho la diferencia entre las dos hermanas habiéndose criado en el mismo ambiente.
Las aficiones de la Princesa Leonor

A pesar de que se han criado juntas, cada una de las niñas tiene sus propias aficiones, como nos pasa a todos. En el caso de la Princesa Leonor, ha mostrado un gran interés por la música y por todo lo que engloba. Es por eso por lo que sus padres la han animado a tocar un instrumento y a formarse en el mundo de la música.
Leonor ha escogido el violonchelo y parece que es muy diestra en su uso. Lo toca desde los seis años, así que es completamente normal que haya adquirido una experiencia envidiable con este instrumento de cuerda.
Además, a Leonor le encanta pasar las tardes montando a caballo junto a su hermana, aunque es ella a la que realmente le apasiona. Comparte esta afición con su prima Victoria de Marichalar, a la que ve muy poco.
Los gustos de la infanta Sofía

A la infanta Sofía también le gusta la música, aunque ella no se decanta por la música clásica, sino por la más actual. Eso sí, parece que le presta mucha menos atención que su hermana y que prefiere dedicar su tiempo libre a otras cosas, como la tecnología.
Desde la Casa Real han confirmado que la infanta Sofía es una aficionada a la robótica y a las tecnologías y que, además, no se le da nada mal. De hecho, cuando la joven tenía aún 7 años, se atrevió a meter música en el nuevo iPad de su padre sin ayuda. Parece que la informática es lo que mejor se le da a Sofía. ¿La veremos de ingeniera?
El futuro de Leonor y Sofía, muy diferentes

El futuro de ambas también será muy diferente. Leonor terminará llevando la corona española, viviendo en la Casa Real y, en definitiva, haciendo todo lo que hace ahora su padre. Es por eso mismo por lo que siempre se está fijando en cada detalle de su discurso.
Sofía, por otra parte, vivirá fuera de la Casa Real y aunque seguirá muy vinculada, su vida será completamente diferente. Su trabajo no será ser la representante de España y, mucho menos, tendrá el sueldo de su hermana.
Muchos dicen que, cuando crezcan, esto tendrá sus consecuencias ya que las hermanas podrían incluso tener alguna bronca por ello. Pero aún es pronto para saberlo y no podemos adivinar el futuro, ¿No es cierto?
La infanta Sofía muestra una mayor timidez que su hermana la Princesa Leonor

El carácter de la infanta Sofía se aleja mucho del de su hermana la Princesa Leonor. En el primer caso, nos encontramos ante una niña tímida y reservada, mientras que Leonor se muestra más viva y más cómoda en los actos oficiales. Es cierto que Sofía es más pequeña que Leonor, pero ambas han empezado a acudir a los eventos oficiales casi al mismo tiempo. Es aquí cuando vemos que la futura Reina de España tiene un fuerte carácter y que ya se está preparando para suceder a su padre cuando llegue el momento.
Sofía, además, muestra una sonrisa muy tímida al pueblo, mientras que Leonor esboza una gran sonrisa y saluda a conciencia. Sabe que tiene un papel muy importante dentro de la historia de España, el ser la primera mujer que reina por ley, y tiene que estar a la altura de las circunstancias.
La Princesa Leonor, una alumna muy aplicada

Como esperaban sus padres, la Princesa Leonor es una alumna muy inteligente y muy aplicada. Sobresale por sus buenas notas, aunque no alardea de ello. Destaca en las materias de historia y de idiomas. ¿Será por qué su abuela materna le ha hablado en el idioma de Shakespeare desde pequeña? También hay que tener en cuenta que su niñera, desde pequeña, le habla en inglés ya que, precisamente, es de origen británico.
Parece que Leonor, y Sofía, tendría que agradecer mucho a su abuela. ¿Por qué entonces Letizia se niega a que las niñas estén don Doña Sofía? Podrían aprender muchísimo más con su abuela materna ya que tiene una educación exquisita. Es una de las reinas más formadas de todo el mundo.
En el colegio, además, la tienen por buena estudiante y buena compañera. No da ruido y apenas se nota que está allí. Un sueño para los profesores, vaya.
La Infanta Sofía, aplicada pero distraída

A pesar de que la Infanta Sofía también es una niña muy inteligente y saca unas notas buenísimas, parece que es un poco más distraída que su hermana. No sabemos si por la edad o porque es un poco más nerviosa, pero sus profesores dicen de ella que es un «culo inquieto». Eso sí, es una niña muy curiosa.
La Infanta Sofía es una amante de la tecnología, especialmente de la robótica. Es por eso por lo que siempre está preguntando a sus profesores sobre esta materia en concreto. Parece que tenemos una futura ingeniera en la Casa Real. ¿Qué pensarán Letizia y Felipe de ello?
Leonor es zurda

Esto no es algo que a lo que se le suela dar mucha importancia hoy en día, pero el día del 50 cumpleaños del Rey Felipe VI pudimos descubrir un secreto de Leonor. La niña es zurda. Solo hay que observar la fotografía para ver que, mientras Leonor está comiendo una mano, el resto lo hace con la otra.
Este dato es bastante curioso ya que, como bien sabéis, hace unos años el ser zurdo estaba muy mal visto, ¡Incluso te corregían en los colegios! Ya vemos que esto no le ha pasado a Leonor, y menos mal.
Sofía practica teatro

Sofía, la benjamina, es una niña muy inquieta. Es por eso mismo por lo que parece que sus padres han optado por apuntarla a todas las actividades extraescolares que existen. Ahora sabemos que Sofía también hace teatro.
Transmitir los sentimientos desde el escenario, y llegar al público, es algo bastante complejo, pero parece que a Sofía es algo que le gusta mucho. ¿Será esta la carrera profesional que escoja en vez del título de «Infanta»? Sería muy curioso ver como una aristócrata renuncia a sus deberes para dedicarse a recorrer escenarios actuando.


























Ya se habían dado caídas del servicio a lo largo de todo el año 2018, tal y como muestra la plataforma Down Detector. De nuevo, el año comenzaba con una caída que afectó a Facebook e Instagram el pasado 22 de febrero. Miles de usuarios de distintas partes del mundo enfrentaron el problema dejando registro de lo sucedido.
El día 13 de marzo, Facebook, Instagram e Whatsapp sufrieron una caída parcial del servicio. Los usuarios enviaron informes de lo sucedido a Down Detector a partir de las 15:00 (hora española). Lo que en un principio parecía una caída rutinaria, se convirtió en una pesadilla para el equipo de Zuckerberg. La lucha para estabilizar el servicio duró casi 22 horas, afectando a Canadá, México, Guatemala, El Salvador, Colombia, Perú, Chile, Argentina, Brasil, Reino Unido, España y principalmente al este de Estados Unidos y al norte de
Y de nuevo, un mes más tarde, el 14 de abril, Instagram, Facebook y Whatsapp volvieron a sufrir una caída de tres horas. El “fuera de servicio” fue masivo y afectó sobre todo a Europa y a Estados Unidos según reportaron los usuarios. Twitter se llenó en pocos minutos de mensajes donde los usuarios informaban de la situación procurando una solución.
Este tipo de incidentes llegan en un momento poco oportuno. Facebook enfrenta la polémica
Con conspiraciones o sin ellas, cuando Facebook, Whatsapp o Instagram caen en picado, otras plataformas se benefician de su mala suerte. En el caso del 14 de marzo, PornHub y Telegram hicieron públicos sus buenos resultados. PornHub vio como su tráfico aumentó durante esas 24 horas con picos que llegaron hasta el 19%. Telegram, por su parte, reconoció haber ganado tres millones de usuarios ese día.
Hace ya once años que Facebook experimentó la mayor caída de su historia. En 2008 la red social estuvo fuera de servicio durante 24 horas. La desconexión afectó a los 80 millones de usuarios que tenía por aquel entonces. Después de aquello, el equipo de Zuckerberg ha luchado por mantener el funcionamiento de su sistema, aunque nadie es infalible.






Los concursantes se jugaron su próxima localización enfrentando una prueba por equipos. El circuito era fácil de superar. Lara Álvarez haría una pregunta de cultural general. Ellos debían escribir la respuesta en su pizarra y guardarla en su mochila. A continuación, tenían que recorrer una barra de equilibrio, pasar una red baja a ras de suelo y llegar a la meta, donde darían la respuesta.
A muchos les habría gustado estar en la piel de Toñi Salazar para saber en qué pensaba mientras le hacían la pregunta. Oto Vans llegó el primero a la meta, quedando en segundo lugar Toñi y en tercer lugar Mónica Hoyos. Después de una lucha encarnizada con las normas de la prueba por parte de Mónica, llegaron las respuestas a la primera pregunta. Oto levantó su pizarra y dio su respuesta con seguridad: Los animales. De pronto, la voz de Mónica interrumpió el momento para expresar su frustración con un “mierda, lo sabe”.
Chelo García Cortes e
Aquí es donde muchos de los espectadores se llevaron las manos a la cabeza. Otros debieron aprovechar para ir al baño. Para que quede claro, porque
Nos vamos directamente a la meta porque lo mejor de esta respuesta son los comentarios entre líneas. Albert llegó el primero, seguido de Carlos Lozano y, en tercera posición, Mahi Masegosa. Nada más llegar a la altura de Lara, Albert declara que se ha equivocado, preocupado por sus compañeros y tenso ante la posibilidad de perder puntos: “Creo que no se llama lana, que se llama de otra manera, no tengo ni idea, pero es lo que sabía y es lana”. A estas alturas, los niveles de incredulidad debían ir en aumento entre el público.
Kiko Rivera apareció en la cuarta entrega de la saga Torrente, como atestiguan las muchas imágenes promocionales que se publicaron de la película cuando iba a ser estrenada. Pero los concursantes, una vez más, no sabían la respuesta. Omar, Colate y Dakota tuvieron que volver a sus pupitres tres veces para poder finalizar la prueba.






