Subempleo en España 2026: 1,6 millones trabajan solo 21 horas pese a querer jornada completa

Uno de cada cuatro asalariados a tiempo parcial no ha elegido esa jornada. La brecha entre las horas trabajadas y las deseadas alcanza las 18,4 semanales y golpea sobre todo a mujeres y jóvenes en hostelería y comercio.

santander autonomos

En el primer trimestre de 2026, 1,62 millones de asalariados en España trabajan de media 21,7 horas semanales, aunque desearían una jornada completa de 40,1 horas. La brecha, según el último estudio de Asempleo basado en la Encuesta de Población Activa, alcanza 18,4 horas por persona cada semana y golpea de lleno a mujeres, jóvenes y trabajadores de la hostelería y el comercio.

El dato, publicado por la patronal de las empresas de trabajo temporal, revela que el subempleo —trabajar menos de lo que se quiere y se puede— sigue enquistado en un mercado laboral que bate récords de ocupación. Pese a que los niveles han bajado desde los máximos de 2013, la cifra de afectados roza los 1,6 millones y supone un despilfarro de capital humano según la asociación.

Publicidad

Qué es el subempleo y cómo se mide en España

La estadística oficial considera subempleado a un asalariado que cumple tres condiciones: trabaja menos horas de las que desearía, está disponible para ampliar su jornada en las dos semanas siguientes y ha buscado activamente más empleo o está a disposición del empleador para hacerlo. En cristiano: una camarera con un contrato de 20 horas que querría 40 y no le dan más turnos, aunque los pide.

Según los datos de la EPA del primer trimestre de 2026, el promedio de horas trabajadas por los subempleados se queda en 21,7, frente a las 40,1 que anhelan. La diferencia, 18,4 horas semanales, no solo implica menor salario mes a mes, sino también una cotización más baja de cara a la pensión y una menor capacidad de ahorro.

Por sexo, el 58,4% de los afectados son mujeres, frente al 41,6% de hombres; una desigualdad que los expertos vinculan con la parcialidad involuntaria en sectores feminizados y las responsabilidades de cuidados. Los menores de 35 años concentran el mayor volumen de subempleo, aunque el grupo de 25 a 34 años ha reducido su tasa un 41,4% desde 2014, mientras que los jóvenes de 20 a 24 años siguen estancados: apenas 177.000 personas salen de esa situación desde hace más de una década.

Sectorialmente, el 86,6% de los subempleados trabaja en servicios, con la hostelería comercio y los servicios administrativos a la cabeza. La industria, por contra, ha ido reduciendo su subempleo de forma sostenida, y la construcción, aunque registra un ligero repunte, sigue muy por detrás de los servicios.

El subempleo es un agujero en la nómina y en la cotización que no se arregla con más contratos, sino con mejores horas.

Hostelería y comercio concentran el 86% del subempleo

La elevada estacionalidad de estos sectores explica, en gran parte, la acumulación de empleos de jornada insuficiente. Un camarero en temporada alta puede hacer 40 horas, pero en temporada baja apenas llega a 15, y la empresa no le ofrece más. El problema es que muchos de esos trabajadores no quieren cambiar de sector porque su experiencia está ahí, y acaban atrapados en una rueda de horas mínimas.

Asempleo subraya que la digitalización de los servicios de intermediación laboral podría ayudar a casar mejor la oferta de horas con los trabajadores disponibles, pero también alerta del riesgo de que la inteligencia artificial y la automatización reduzcan la demanda de perfiles medios en el sector servicios, engordando el subempleo si no se toman medidas.

Análisis: un problema de productividad y justicia laboral que afecta al conjunto del país

El subempleo no es solo un drama personal. En términos macro, significa que una parte importante de la fuerza laboral está infrautilizada. En el primer trimestre de 2026, los 1,6 millones de subempleados dejan de trabajar unas 18 horas cada uno a la semana. Si se multiplica, el desperdicio de capacidad productiva es enorme y lastra el PIB. Andreu Cruañas, presidente de Asempleo, lo resume así: “La infrautilización sistemática de la capacidad de nuestra fuerza laboral representa una pérdida de potencial económico para el conjunto del país, en un contexto en que el crecimiento de la productividad resulta clave para garantizar la sostenibilidad del estado del bienestar y la competitividad internacional”.

La buena noticia es que la tendencia es a la baja: desde el pico de 2013, cuando más de dos millones de asalariados estaban en esa situación, se ha avanzado. Pero la persistencia en los jóvenes y en los sectores de servicios sugiere que el problema es estructural. Mientras el turismo siga creciendo —y absorbendo buena parte del empleo—, habrá oportunidades para organizar jornadas más flexibles que repartan las horas de manera más eficiente. Si no se hace, corremos el riesgo de consolidar una bolsa de trabajadores perpetuamente a media jornada involuntaria.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: No hay un plazo administrativo concreto; eres empleado en activo. Si deseas ampliar tu jornada, comunícalo por escrito a tu empresa y verifica el convenio colectivo aplicable.
  • Requisitos clave: Estar trabajando menos horas de las que deseas, tener disponibilidad y haber solicitado más horas a tu empleador o buscar activamente otro empleo complementario.
  • 🌐 Dónde solicitarlo: La primera vía es hablarlo con tu empresa; revisa también el convenio sectorial. Para orientación laboral o formación que te permita cambiar de sector, puedes acudir al SEPE o a los servicios públicos de empleo de tu comunidad autónoma.
  • 💰 Importe o coste: No hay coste directo. El perjuicio económico radica en la menor remuneración mensual y en la cotización más baja, que afecta a futuras prestaciones.
  • ⚠️ Error a evitar: Pensar que no hay nada que hacer. Dejar constancia por escrito de tu deseo de ampliar horas te protege y, en algunos convenios, obliga a la empresa a ofrecerte un aumento de jornada si hay vacante.

Publicidad