Mantequilla que se pasa de fecha, fruta que está a punto de ponerse mala, verdura que no te va a dar tiempo a comerte esta semana…, todos estos son alimentos que, aunque tú no lo sepas, se pueden congelar. Es cierto que existen algunos mitos que dicen que los lácteos o la fruta, por ejemplo, no se pueden congelar, pero esto no es del todo cierto. Hay muchas cosas que se pueden congelar, y que encuentras en un súper como el de Carrefour, y que tú, seguramente, no sabías.
Es por eso por lo que, a continuación, vamos a conocer los alimentos que puedes meter al congelador y que seguro que no lo has hecho antes por puro desconocimiento. No te lo pierdas.
Huevos

A pesar de que parece increíble, los huevos sí que se pueden congelar. De hecho, existen algunas empresas que se dedican a ello. Pero no es necesario ser un experto en huevos para poder congelarlos en casa. Lo único que necesitas es sacar el huevo de su cáscara para que no se rompa al expandirse.
Después de sacar el huevo de su cáscara, será necesario ponerlo en un recipiente hermético con un espacio libre bastante amplio ya que el huevo, el congelarse, aumentará su volumen. Además, para congelar los huevos enteros es preferible batirlos y agregarles un pellizco de sal. De esta forma se evitará la congelación de la yema y no se formarán grumos al descongelar.
También se pueden congelar la clara y la yema por separado aunque, en esta ocasión, se deberá tener muy claro para qué se van a usar luego esos huevos. Eso sí, al congelarlos por separado, habrá más opciones a la hora de descongelarlos.
Aguacate

Aunque los aguacates también se pueden congelar, no se recomienda congelarlos enteros o por porciones ya que, una vez descongelados, su aspecto no será el mejor, por lo que no será nada apetecible, al menos visualmente. En lo que se refiere al sabor, lo conserva.
Aún así, se recomienda congelar el aguacate triturado para hacer guacamole o para hacer cualquier tipo de salsa. Además, es importante echar el jugo de un limón y meterlos en un recipiente hermético con su hueso para evitar la oxidación, que en el aguacate es bastante común.
Harina

Es muy habitual abrir un paquete de harina y no volver a usarla hasta pasadas varias semanas. ¿Que conlleva esto? Pues que salgan gorgojos dentro del paquete de harina, es decir, que se estropea. Es por eso por lo que nuestra recomendación es congelar la harina para que no se eche a perder.
¿Cómo se congela la harina? Pues muy fácil, simplemente hay que meterla al congelador. Mucho mejor si es con un recipiente hermético. Además, esta es la mejor fórmula para realizar dulces hojaldrados y masa de galletas. Quedan mucho mejor. Eso sí, antes de usarla, lo mejor es dejarla unos minutos a temperatura ambiente.
Jengibre fresco, disponible en Carrefour

Hoy en día encontrar jengibre fresco no es nada complicado. En cualquier supermercado, como el de Carrefour, está disponible. Claro está que, en muchas ocasiones, por pensar que nos va a costar encontrarlo solemos coger de más. ¿Qué significa esto? Que se pueden estropear por tener demasiados. Es por eso por lo que siempre será recomendable congelar el jengibre antes de que se estropee.
¿Cómo congelar el jengibre fresco? Nosotros recomendamos guardarlo en pequeñas piezas ya peladas, ya que se suele usar muy poco en el cocinado. Otra opción es guardarlo picado o rallado. De esta forma tendremos la porción perfecta para cualquier tipo de guiso o de preparación en la que se necesite jengibre.
Leche

Aunque la leche suele ser uno de esos productos básicos en la cocina, es cierto que si somos pocos en casa puede ponerse mala si no se consume. Así que, si crees que la leche que has abierto esta mañana no vas a acabarla en los próximos días, la mejor opción será la de congelarla, siempre y cuando siga en buenas condiciones.
Es importante congelar la leche en una botella o recipiente hermético y dejar un poco de espacio sin ocupar. La leche, al igual que en general todos los líquidos, ocupará más espacio congelada, por lo que es importante no meter la cantidad justa en el recipiente. Siempre será recomendable dejar algún espacio.
Mantequilla

Las mantequillas suelen tener una duración muy alta pero, aún así, congelarla no es una mala opción, especialmente si la cortamos y la guardamos en porciones. Las porciones serán del tamaño habitual que necesites, ya sea para hacer algo de repostería, para cocinar o para poner en el pan, por ejemplo.
Para descongelar la mantequilla, tan solo tendrás que descongelar a temperatura ambiente o al baño maría si la necesitas con urgencia o muy fundida. No perderá el sabor ni la consistencia, por lo que, si no eres de tomar mucha mantequilla a diario, te recomendamos congelarla para que no se estropee y tengas que tirarla.
Patatas fritas de bolsa

Congelar patatas fritas de bolsa, sean del Carrefour o de cualquier otro súper, no es lo habitual ya que se acaban terminado pronto, pero, si te han sobrado después de abrirlo para tus invitados, puedes congelarlas antes que tirarlas y es que es una alimento que, al abrirse, se va deteriorando, algo que no pasa si están congeladas.
El mejor método es el del congelado por contacto en una bandeja y después en una bolsa o recipiente hermético, para evitar que se peguen entre sí. Hay quien incluso afirma que las patatas fritas están más ricas si se han congelado, y se pueden comer directamente sin necesidad de esperar a que vuelvan a temperatura ambiente. Desde luego, estarán más crujientes de lo normal.
Café

El café también se puede congelar, aunque suene raro. A la hora de dividir el café, es importante dividir los granos en porciones de uso, para descongelar solo la cantidad exacta que vayamos a necesitar para usar en ese mismo instante. Solo merece la pena congelar los granos fresquísimos de café de calidad, y preferiblemente en bolsas herméticas con el mínimo aire dentro. Si podemos envasarlo al vacío, mucho mejor.
Esto es recomendable para aquellas personas que compren granos de café en grandes cantidades o café de buena calidad, que también se puede encontrar cualquier tipo de supermercado como, por ejemplo, en el supermercado de Carrefour, en su sección más gourmet.

























































