Tenemos suerte de vivir en una península que nos permite disfrutar 7.500 kilómetros de costa, 3.000 playas con características muy diferentes y un clima bastante privilegiado. Las vacaciones de los españoles suelen incluir unos cuantos días de playa, sol, mar y naturaleza, porque reconozcámoslo, pocas cosas hay mejores que tumbarse en la arena y escuchar las olas. Pero las circunstancias de este año van a hacer que este disfrute veraniego sea más difícil, por el riesgo de aglomeraciones y por la obligación de mantener la distancia social, lo que augura largas colas para acceder a una parcela de playa o a cualquier chiringuito, y mucha vigilancia. ¿La solución? Buscar playas secretas, apartadas y poco frecuentadas. Aquí te dejamos un listado de trocitos de costa donde podrás gozar del verano a tus anchas. Pero, ojo, no se lo cuentes a nadie más.
CALA MACARELLETA (MENORCA)
En esta isla balear se encuentra esa playa de arena blanca y fina, bañada por unas aguas turquesas que enamoran. Se ubica en la bahía donde está la Cala Macarella pero esta, como indica el diminutivo, es más pequeña y no cuenta con servicios. Por otra parte se accede por un camino un poco difícil, algo que desanima a muchos turistas. Si buscas un sitio donde pasar el día y desconectar, añade esta playa a tu lista.

ISLAS CÍES (PONTEVEDRA)
Una de las joyas de las Rías Baixas, es una visita que merece la pena. Allí se encuentra la playa de Rodas, calificada por el periódico inglés ‘The Guardian’ como la mejor del mundo. Se tiende a valorar más las playas del Mediterráneo, sin embargo la costa atlántica tiene unas playas verdaderamente paradisiacas y con muchos menos riesgo de aglomeración. Eso sí las aguas están frías, hay que tenerlo en cuenta. En las islas Cíes también está la Playa de Nosa Señora, más pequeña que la anterior, pero mucho más solitaria. El acceso a estas islas está limitado a un par de ferrys al día, por lo que apenas hay gente.

CALA LAS MULAS (MURCIA)
Murcia también tiene algunos tesoros como el Parque Natural de Calblanque, donde nos encontramos con varios kilómetros de arena blanca y de aguas cristalinas. A lo largo de esta costa se encuentran algunas de las mejores playas del Mediterráneo. Una de las más tranquilas es la Cala de las Mulas, prácticamente vírgen, muy pequeña y solitaria, con una longitud de unos 180 metros. Un lugar ideal para esconderse del mundo.

CALA FUTADERA (TOSSA DEL MAR)
La Costa Brava es una de las maravillas de nuestro país y uno de los destinos preferidos por los buscadores de playas. Sin embargo, no es difícil encontrar rincones ocultos a los ojos del turista medio. Por ejemplo la Cala Futadera, prácticamente virgen, sin servicios tipo chiringuitos o duchas. Se encuentra rodeada de acantilados y el acceso es un poco complicado, ya que hay que bajar por unas escaleras bastante empinadas. Pero merece la pena por sus vistas, sus aguas y su paz.

PLAYA DE LOS MUERTOS (ALMERÍA)
Puede que el nombre no suene muy atractivo, pero Almería, especialmente la zona de Cabo de Gata, cuenta con unas playas espectaculares. La Playa de los Muertos es una de ellas y lo mejor es que apenas está frecuentada por turistas porque solo se puede acceder a ella a pie tras una larga caminata. Es el precio que hay que pagar por disfrutar de una porción de costa especialmente peculiar que combina los colores de las rocas volcánicas negras, las aguas verdes y la arena blanca. Tendrás la playa casi para ti.

PLAYA DEL SILENCIO (ASTURIAS)
Esta playa hace honor a su nombre y es un rincón donde desconectar del mundo y recargar las pilas. Es bastante solitaria gracias a que no hay ninguna población en sus proximidades, por lo que es una de esas playas secretas que solamente conocen los locales.

CALA DEL BALADRAR (ALICANTE)
Parece algo imposible pero en regiones tan turísticas como Alicante, aún quedan algunas playas donde no hay masificación de turistas. Una de ellas es la Cala del Baladrar. Está protegida por los pinos y situada junto a un acantilado lleno de grietas por efecto del mar, de que hace siglos se desprendió una roca que ha sido bautizada como ‘La Polida’ y que le da a la playa su característico paisaje. Es un lugar que debes añadir a tu lista secreta si quieres disfrutar de un día de sol y mar junto al Mediterráneo.

PLAYA DEL MOLINO DE PAPEL (MÁLAGA)
Un lugar con este nombre tiene que ser bonito sí o sí. Se llama así porque antiguamente había una fábrica de papel de tinta en las proximidades. Esta playa se encuentra en Nerja, y tiene un acceso en pendiente y un poco escondido entre arbustos y matorrales. Hay que bajar casi 500 metros hasta llegar a esta playa de carácter íntimo a la que apenas llegan veraneantes. La arena es oscura y gruesa, de una belleza salvaje. Las aguas son idóneas para hacer buceo a pulmón.





























