La crisis por el coronavirus y la consecuencia situación de confinamiento a raíz del Estado de Alarma tiene otro matiz que poco a poco va afectando cada vez más a las familias: el gasto en la factura de la luz. Ahora que se teletrabaja, una parte importante de las familias españolas no puede moverse libremente a ver a familiares y amigos, el consumo y la demanda de luz se ha multiplcado, y nos ha hecho más dependientes de ella. En este contexto, incluso la OMIE, la empresa que regula los precios de la luz en el libre mercado de la electricidad evalúa como irremediable que se produzca un aumento en el precio de la luz. De hecho, los españoles estamos pagando una de las luces más caras de toda Europa, solo superada por el precio que está alcanzando en Italia. ¿Es posible ahorrar en la factura de la luz? La respuesta, rotunda, es sí. Estos son algunos trucos infalibres para que ahorrar en tu próxima factura de la luz.
Y es que en la actual conyuntura económica, cualquier ahorro puede suponer un gran alivio para miles de familias en toda España. Desde las diversas asociaciones de consumidores alertan de que el incremento en el precio de la luz, en un mercado aún por limitar, puede ocasionar pobreza energética en algunas familias. De ahí que se busque cualquier resquicio para ahorrar en luz, y por consiguiente, también en la factura, aunque el mayor peso de esta lo constituyen las partes fijas y los impuestos.
REVISAR LA TARIFA Y LA POTENCIA CONTRATADA
Revisar y replantearse si la tarifa y la potencia contratada se ajustan a tus necesidades de consumo es quizás el paso más importante para ahorrar en la factura de la luz. En dicha factura, el precio base suele ser un fijo (en la mayoría de las tarifas) que puede ser la tarifa plana o el alquiler del sistema o cualquier otro concepto. Esta partida, en la parte de potencia contrada, es la que va a marcar cuánto pagas fijo por la luz de tu vivienda. ¿Tienes contratado más de lo que utilizas? ¿Existen otras tarifas que se ajustan más a tu forma de vida o tus necesidades? Evalúa y compara, y podrás ahorrar en la factura de la luz hasta 600 euros al año. Recuerda que cuantos más kilovatios contrates, mayor será el coste fijo de la luz y mayor la carga de los impuestos.

¿LAS TARIFAS CON DISCRIMINACIÓN HORARIA AYUDAN A AHORRAR LUZ?
Existe cierto revuelo sobre si es más conveniente utilizar las tarifas con discriminación horaria en vez de las tarifas tradicionales. Lo cierto es que aportan ciertas ventajas, sobre todo para determinados colectivos con un estilo de vida específico. Y es que en este tipo de tarifa de luz, las horas nocturnas suelen ser más baratas (horas valle) donde la demanda es mínima. Si el consumo mayoritario en el hogar se produce en estas horas valle, podrás ahorrar un importante importe. Las horas valle suelen comenzar a las 23:00 horas y es el motivo por el que muchos vecinos aprovechan la noche para poner lavadoras o pasar los robots de aspiración. En caso de un uso tradicional, no supondría gran diferencia.

REVISA LA INSTALACIÓN ELÉCTRICA PARA AHORRAR EN LA FACTURA DE LA LUZ
Uno de los elementos que pasa completamente desapercibido como un factor para ahorrar luz es el estado general de la instalación eléctrica de la vivienda. Según la Plataforma para la Rehabilitación de la Instalación Eléctrica (PRIE), una instalación eléctrica adecuadamente mantenida, revisada y actualizada supone un ahorro importante (2400 millones de euros a todos los españoles si todos acometieran la revisión y mantenimientos aconsejados. De hecho, la normativa establece que las viviendas de nueva construcción deben someterse a una revisión completa de la instalación eléctrica al menos cada 10 años. A partir de los 25 años de antigüedad de la vivienda, la revisión será cada cinco años.

LA TEMPERATURA ADECUADA EVITA GASTOS INNECESARIOS EN LUZ Y GAS
A nivel particular, en el día a día, hay muchas acciones que puedes llevar a cabo para ahorrar luz y disminuir el importe mensual o bimensual a pagar. Una de las más sencillas y que requiere de menor intervención por nuestra parte es mantener la vivienda a una temperatura estándar y adecuada a cada estación. Por ejemplo, ahora en primavera y de cara al verano, no debemos dejar la vivienda a más de 24 grados. Aprovecha siempre que sea posible la luz solar subiendo las ventanas, ventilando la vivienda, y utilizando colores y materiales que protejan en verano y guarden calor en invierno. Cuantas más horas de luz aprovechemos para caldear el interior de la vivienda, menos necesidad habrá de calefacción y luz artificial.

VIGILA LOS ELECTRODOMÉSTICOS QUE ESTÁN EN STAND BY
Dejar cualquier aparato conectado en stand by implica tener un consumo continuado, aunque bajo, de luz. Es muy sencillo acostumbrarse a desenchufar los aparatos que no se van a utilizar, ya sea en el día a día o de temporada en temporada. Por ejemplo, durante el verano y la primavera, si tienes radiadores eléctricos en casa, mantenlos desenchufados. Apaga los ordenadores y televisores, y quita todos de todos los enchufes los cargadores de los aparatos. Además de protegerlos en caso de un rayo o un cortocircuito, estás evitando un gasto innecesario en luz que sube el importe total de la factura eléctrica. Dí no a las luces rojas durante la noche.

ELIGE BOMBILLAS DE BAJO CONSUMO
Utilizar bombillas de bajo consumo puede ahorrar hasta un 80% en el consumo de luz respecto a las bombillas normales. Sí, su coste inicial es más alto, pero su vida útil mayor que una bombilla incandescente. Además, no generas calor como en el caso de estas otras bombillas. En los últimos años, se ha crucificado el uso de halógenos, por lo que es una buena idea aprovechar ahora para plantear un cambio total a las bombillas LED que son mucho más eficientes desde el punto de vista energético.
Los tubos fluorescentes, especialmente en habitaciones grandes en las que se necesiten muchas horas de luz, también son recomendables para ahorrar en la factura de la luz. Por otra parte, se recomienda mantener las lámparas limpias de polvo y sucierdad para no perder luz.


