Si eres emprendedor y tienes la buena suerte de contar a tu lado con un equipo de trabajo talentoso, seguro que ya sabes que debes cuidarlo bien. El salario emocional puede ayudarte a lograrlo.
Porque los empleados buscan mucho más que un sueldo en su trabajo, quieren ser tenidos en cuenta y que su empleador valore su esfuerzo y el tiempo que le dedican. Si quieres compensar a tu equipo, aquí tienes diferentes opciones que mejorarán su motivación.
Planes de carrera

Ningún empleado quiere pasar toda su vida laboral haciendo lo mismo. Si en tu empresa no hay opciones para progresar, lo más probable es que tarde o temprano la mayoría de tus trabajadores se marchen en busca de nuevos retos.
La alternativa que puedes ofrecer a modo de salario emocional es un plan de carrera a medio y largo plazo. Esto les permitirá tener la perspectiva de un ascenso y conseguirá que se sientan más a gusto y se esfuercen más.
Crea un lugar de trabajo agradable

El espacio físico en el que se desarrolla la actividad laboral tiene influencia directa en cómo se sienten los empleados. Por eso, procura que sea un lugar lo más agradable posible. Por ejemplo, potenciando la luz natural.
Además de las zonas de trabajo, procura que también haya espacios para comer o tomar un café, o una pequeña zona de descanso.
Abraza el trabajo flexible como salario emocional

La conciliación es importante para todos los empleados, sean o no padres, ¿por qué no promoverla en tu negocio? Puedes establecer diferentes medidas de flexibilización de la jornada.
Por ejemplo, un horario flexible a la entrada y la salida o la posibilidad de trabajar algunos días desde casa. Si implantas estas medidas notarás que el absentismo laboral baja mucho.
Da un mayor número de días libres

El mejor salario emocional para un trabajador es poder disfrutar más de su tiempo, y puedes conseguir que lo haga si estableces medidas que permitan a tu plantilla disfrutar de algunos días libres más allá de los previstos legalmente.
Por ejemplo, puedes implantar una política que establezca que no trabajarán nunca el día de su cumpleaños, o que podrán disfrutar de la tarde libre en la fecha de cumpleaños de sus hijos.
Ser flexible con el dinero también es salario emocional

Aunque tus empleados no trabajan solo por dinero, está claro que les hace falta y que pueden pasar por épocas de dificultades. En este caso tú puedes estar ahí para ayudarles. Por ejemplo, ofreciendo facilidades para dar anticipos de nómina.
Algunas empresas incluso conceden pequeños préstamos a sus empleados que luego estos devuelven mediante descuentos en sus siguientes nóminas. A ti no te cuesta nada y a ellos les puedes ayudar mucho.
Ayúdales en la crianza de sus hijos

Para los empleados que tienen niños pequeños, el día a día puede ser una auténtica carrera de obstáculos. Si quieres facilitarles las cosas, puedes ofrecer un servicio de guardería en la propia empresa.
Si esto no es posible, llega a un acuerdo con alguna guardería cercana y ofrécete a abonar una parte del coste mensual de la misma. Notarás que tus empleados están mucho más centrados y valoran mucho más trabajar para ti.
Forma a tu equipo

La formación es esencial para el emprendedor, pero también para sus trabajadores. Si inviertes en su formación, tendrás una plantilla mejor preparada y más motivada, es algo con lo que todos salís ganando.
Además, existen muchos cursos financiados públicamente que te saldrán gratis o a un precio muy bajo. Eso sí, asegúrate de que la formación que ofreces es de calidad.
Promueve la salud

No hace falta que montes un gimnasio en la oficina, pero puedes buscar distintas fórmulas para promover la salud física y mental de tus trabajadores. Por ejemplo, pagarles un seguro de salud o llegar a un acuerdo con un gimnasio cercano para que la cuota de suscripción les salga más barata.
También puedes contratar a especialistas que impartan charlas sobre salud mental y aporten consejos sobre cómo tratar problemas como el estrés.
Reconoce los logros

Un buen salario emocional es que el jefe sea consciente de los esfuerzos que hace su empleado y lo reconozca tanto en privado como públicamente. Si alguien ha hecho algo bien, no dudes en decírselo delante de todos.
Esto, que muchas veces no se hace, consigue mejorar el estado de ánimo tanto de la persona que ha sido felicitada como de toda la plantilla, aumentando con ello la motivación de todo el equipo.
Ten presentes a las familias

Para cada persona su familia es lo más importante, y las familias de tus empleados también deberían ser importantes para ti. Puedes establecer diferentes medidas para demostrárselo.
Por ejemplo, organizar una jornada de juegos en familia, preparar una fiesta de Navidad, dar descuentos para eventos, etc.





















































