A partir del 1 de septiembre comprar un coche nuevo cuesta más caro. Es que en esa fecha ha entrado en vigor la última modificación realizada por el Gobierno del Impuesto sobre los Gases Fluorados de Efecto Invernadero, que grava, entre otros, los gases que emplean los equipos de aire acondicionado. El impuesto está vigente desde el año 2013, pero la modificación que ahora entra en vigor incluye los gases incorporados en aparatos, como es el caso de los aires acondicionados de los vehículos. Te contamos en este artículo qué dice la Ley y en cuánto se han encarecido los vehículos.
Nuevo impuesto en la Ley 14/2022

Este nuevo impuesto se aprobó el pasado 8 de julio. Se trata de la Ley 14/2022 que establece determinadas medidas en materia de fiscalidad medioambiental y adopta otras medidas tributarias y financieras para garantizar un efectivo control de dichos gases. Antes este impuesto sólo afectaba a los que vendían gases fluorados directamente al consumidor final.
Pero ahora, según la Asociación de Empresas del Frío y sus Tecnologías (AEFYT), se aplica a la fabricación e importación de nuevos equipos y sistemas de refrigeración, aire acondicionado, bombas de calor y electrodomésticos, que han dejado de estar exentos.
El sector mostró su rechazo al nuevo impuesto

El sector automotor ha mostrado su rechazo a las formas en las que se ha aprobado este impuesto, mediante una enmienda insertada en una ley que nada tiene que ver con la gestión tributaria. Esto deja a las empresas escaso margen de respuesta y apenas tiempo de reacción.
Por otra parte, tal y como han denunciado las asociaciones del sector, el reglamento publicado cuenta con cambios significativos con respecto al borrador al que se habían presentado alegaciones, tan sólo un día antes de su entrada en vigor. El cambio más importante hace referencia a la obligación de indicar en la factura (o mediante un certificado) la información sobre la cantidad y clase de gas utilizado y el importe del impuesto correspondiente a dichos gases.
Cuánto encarecerá los coches este impuesto

La ley entró en vigor el 1 de septiembre de 2022 y una de las consecuencias será el encarecimiento de todos estos elementos: se calcula que el precio subirá entre un 5 y un 10%. El reformado Impuesto sobre los Gases Fluorados de Efecto Invernadero no sólo afectará al coste del aire acondicionado, también al de la bomba de calor, que es un elemento clave para los coches eléctricos. En abril de 2022, según la Agencia Tributaria, la cifra media de estos vehículos era de 22.755 euros.
Habrá multas para quienes no cumplan

La nueva Ley 14/2022 establece la obligatoriedad de inscribirse en el Registro territorial del Impuesto sobre los Gases Fluorados de Efecto Invernadero: si no cumplen esta premisa, las sanciones puede ser de hasta 1.500 euros. Y si se dan “diferencias en menos de los gases objeto del impuesto en los fabricantes”, la sanción será la cantidad correspondiente a la cuota que le hubiese incumbido en un principio.
Tampoco se librarán del impuesto los eléctricos

Será difícil comprar un coche que no equipe aire acondicionado, ya que este elemento está presente, en muchos modelos, desde sus mismas variantes de acceso. Un buen ejemplo de esto último es el actual Volkswagen Golf, que incorpora de serie el climatizador trizona ya en su acabado más básico (Golf Life). Ni siquiera los coches eléctricos se librarán del nuevo impuesto, por el hecho de que sus sistemas de ‘bomba de calor’ también emplean gases fluorados (a alta presión) reconocidos como perniciosos para el medio ambiente.
A qué vehículos afecta

Los gases sujetos al nuevo impuesto son los que tienen un PCA (potencial de calentamiento atmosférico) superior a 150. Según indica el medio MARCA, en los equipos de automoción estos niveles solo se alcanzan en el caso de los gases de los vehículos industriales importados o de adquisición intracomunitaria. El efecto del impuesto no supone un incremento demasiado notable del precio final (del 5 al10%), pero se suma a todas las subidas que han sufrido los vehículos de todo tipo en los últimos meses y que están empezándolo a convertir en un artículo de lujo.
Incremento del coste de las materias primas

La crisis de los semiconductores provocó un primer fenómeno que provocó un pequeño terremoto en los precios de los coches. No porque supusiera una subida inmediata, sino porque restringió la oferta a las versiones más caras (es decir, las más rentables para el fabricante) a las que se dio prioridad en la fabricación. Pero el incremento del coste de la materia prima provocada por la expansión de la economía tras la pandemia (que incrementó la demanda por encima de la oferta) sí que ha sido una causa clave en la subida. Incluso, independientemente de su categoría o sistema de propulsión.
Las subidas que vienen: tipos de interés

Después de verano entrará en juego otro elemento que va a afectar, y muy seriamente, a los coches nuevos, y lo hará de una forma más profunda, ya que tocará un factor que hasta ahora se había librado del efecto de la inflación. La subida de tipos de interés (la primera se produjo antes de verano y la siguiente está descontada ya para principios de otoño) provocará que los costes de la financiación se incrementen para los clientes.







































