Se acercan las fechas navideñas y uno de los alimentos más usuales en las mesas es el marisco. Esto, gracias a su sabor, ya que es todo un manjar, pero para ello es necesario que tenga cierta calidad y esté bien cocinado. Cigalas, langostinos, gambas o carabineros están ya al alcance de todos los bolsillos y son parte obligada de los festines gastronómicos. Algo que a simple vista parece tan sencillo, cuando se trata de marisco tiene sus peculiaridades, al menos si queremos que resulte exquisito. Si ya estás pensando en el menú de Navidad, vamos a aprovechar para darte algunas recomendaciones sobre su cocción.
El marisco es un imprescindible en las mesas de Navidad

Para muchos españoles, el marisco es un producto imprescindible en las mesas de Navidad. Nuestro país, por variedad y, sobre todo, por calidad, es el paraíso de estos frutos del mar. En todas las costas que rodean la Península Ibérica se capturan crustáceos y moluscos para todos los gustos y bolsillos. Desde bogavantes y centollos hasta gambas rojas y blancas. Desde las ostras hasta los langostinos. En estos tiempos en los que se da tanto valor al producto, los mariscos españoles son, en su conjunto, los mejores del mundo.
Por qué a la gente le gusta el marisco en Navidad

El marisco es uno de los productos estrella de la gastronomía navideña en España. Y no es para menos: sus características hacen que sea un alimento perfecto para estas fechas. En primer lugar, el marisco suele ser fresco y, por lo tanto, muy nutritivo. Además, su sabor es muy delicado y se adapta a muchos platos diferentes. Además, es un producto muy versátil, se puede cocinar de muchas maneras diferentes y se puede combinar con muchos otros ingredientes.
En diciembre aumenta su consumo

Según el informe de consumo alimentario del Estado Español de 2018 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el mes de diciembre es el que más venta hay de gambas y langostinos, suponen un 26% del total del año. Los expertos apuntan que durante estas fechas las frías aguas del Atlántico hacen que los mariscos estén más exquisitos, con todo su sabor a mar.
La cocción del marisco

Se recomienda que la olla que se utilice para cocerlo sea lo suficientemente amplia como para que el agua lo cubra holgadamente. Si lo hacemos con agua de mar muy muy limpia, mejor, aunque conseguirla va a costar más. Lo más normal es usar agua de grifo a la cual le añadiremos unas proporciones de sal en función a cada tipo de marisco, jugando además con los tiempos de cocción, ya que no es lo mismo poner en cocción necoras, que la cocción de unas cañaillas, o unos camarones. Cada uno tiene sus propias peculiaridades para que salga perfecto.
La temperatura de cocción

La temperatura es un factor que resulta clave a la hora de preparar los mariscos y conservarlos adecuadamente. En el caso de los mariscos, al tratarse de un producto especialmente sensible puede sufrir alteraciones que pongan en riesgo la salud de los consumidores. Debemos extremar el cuidado en relación con las temperaturas a las que serán expuestos, tanto en su preparación, como antes y después, durante su conservación, todo ello con el fin primordial de garantizar la seguridad alimentaria.
Tabla de cocción de los mariscos

En la tabla de cocción de mariscos que podéis observar más arriba, indicamos el tiempo de cocción recomendado para cada tipo de marisco. Esto siempre desde que el agua comienza a hervir una vez introducido el marisco en la olla, y la cantidad de sal. Por lo general oscila entre 60 y 70 gramos por litro de agua, lo que equivale a 4/5 cucharadas soperas “rasas” por litro. Si está vivo, es recomendable introducirlo cuando el agua aún está fría y contar el tiempo de cocción igual, una vez que rompe a hervir.
Preparada una fuente de agua fría

Una vez que el marisco está cocido, es muy recomendable tener preparada una fuente de agua fría con cubitos de hielo, donde por unos minutos lo introducimos hasta que se enfríe. Esto repercute sobre todo en que cortamos de golpe la cocción, no dejando que se pase. Además, en el caso de las gambas y los langostinos, sobre todo, nos resulte más fácil de pelar. Si se trata de camarones o percebes, como excepción, en lugar de hielo, los cubriremos con un paño de cocina limpio para que conserven la temperatura.
Cuándo servirlo en la mesa navideña

Se puede realizar la cocción del marisco unas horas antes de que los invitados estén en la mesa. Sobre todo con marisco grande, es casi mejor, esperará unas horas después de cocerlos. No sólo para que se enfríen, sino también para que acaben de soltar toda el agua y la carne quede perfecta. Para gambas, cigalas y camarones es mejor no dejar pasar mucho tiempo desde que se cuecen hasta que se sirven o, en todo caso, el tiempo justo para que se enfríen si los vamos a servir así.

























































































