Isabel Preysler es una de las personalidades más influyentes y acomodadas del panorama nacional. La apodada ‘reina de corazones’ dispone de una situación económica más que privilegiada conocida por todos, de la que disfruta llevando un estilo de vida rodeada de lujos.
No obstante, algunas voces aseguran lo contrario. Si bien es cierto que la empresaria no está en la ruina ni mucho menos, hay quien afirma que su cuenta corriente ya no es tan boyante.
¿Quién es Isabel Preysler?

Todos hemos oído hablar de Isabel Preysler en mayor o menor medida, pero muchos no sabemos exactamente quién es esta figura tan buscada por la prensa (especialmente del corazón) y admirada por los fanáticos del mundo del lujo.
Isabel Preysler nació hace 72 años en Manila, la capital de Filipinas. Gozó de un alto estatus desde su llegada al mundo, pues su padre, Carlos Preysler Pérez de Tagle, contaba con un relevante puesto como gerente de las Líneas Aéreas Filipinas y delegado del Banco Español de Crédito en la ciudad. Su madre, por su parte, era la dueña de una exitosa agencia inmobiliaria, pero dejó su trabajo para dedicarse a la crianza de sus nueve hijos.
Vino a vivir a España a la edad de 17 años. Comenzó a estudiar el secretariado internacional en la prestigiosa escuela Mary Ward, pero no llegó a terminarlo. En 1971 se casó con el famosísimo cantante Julio Iglesias, con quien tuvo tres hijos: Chabeli, Julio y Enrique Iglesias.
Fue entonces cuando dio el gran salto a los medios de comunicación. No sólo hablamos de las muchas revistas en las que daba exclusivas, siempre manteniendo una destacada discreción respecto a su vida privada. Isabel Preysler también se dedicó a promocionar marcas y a colaborar en programas de radio y televisión, llegando incluso a ser presentadora de un espacio llamado ‘Hoy en casa’ en 1998.
Su matrimonio con Julio Iglesias duraría unos siete años, protagonizando uno de los divorcios más sonados de la prensa rosa. Más tarde comenzaría un romance con Carlos Falcó y Fernández de Córdona, marqués de Griñón y padre de Tamara, la hija más mediática de Isabel. Ambos se casaron en 1980 y se divorciaron cinco años después.
Entonces conoció a otro de los hombres de su vida, Miguel Boyer, ministro de Economía durante el gobierno de Felipe González. Pasaron en 1988 y fueron padres de Ana, la quinta hija de Isabel. Tristemente, Miguel falleció en 2014, fecha hasta la que permanecieron juntos.
El ganador del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa ha sido el último romance de Isabel Preysler, amor que ha permanecido desde 2015 a enero de 2023; o al menos, esta es la fecha en la que se ha comunicado oficialmente la ruptura.
Imagen de marcas

Si bien Isabel Preysler es más conocida por la cobertura que los medios siempre han dado a su vida amorosa, no podemos olvidar que también cuenta con una importante trayectoria formada por colaboraciones en medios, labores de publicidad y diversos proyectos empresariales.
Grabó su primer anuncio en el año 1968 de la mano de Porcelanosa, firma con la que ha colaborado durante décadas. A este trabajo como imagen de marca seguirían otros muchos. Podemos nombrar algunas como Ferrero Rocher (anuncio navideño recordado por todos), Astor, la joyería Rabat o Pedro del Hierro.
A día de hoy, la televisión tradicional ya no tiene tanto tirón, pero Isabel ha sabido reinventarse y trasladar este negocio a sus redes sociales. En su cuenta de Instagram es donde promociona su propia crema hidratante, ‘My Cream’, que lanzó de la mano de la empresa Jacaranda Cosmética S.L., creada por la propia Isabel junto a su hija Ana.
No ha sido su única incursión en el mundo empresarial. En el año 2000 fundó una empresa llamada Tea Rose S.L., dedicada a la moda, que apenas le ha otorgado beneficios económicos. Aunque Isabel aún figura como administradora de esta sociedad, el negocio cerró su hoja registral en 2022.
¿Apuros económicos?

Como vemos, algunos de los trabajos de Isabel Preysler le han supuesto ganancias millonarias, mientras que otros, apenas han llegado a despegar. Pero, ¿realmente sufre apuros económicos actualmente?
La periodista Paloma García Pelayo ha sacado a relucir este asunto en ‘El programa de Ana Rosa’, de Telecinco, afirmando que Isabel no atraviesa por un momento “muy boyante”. De hecho, según la también periodista Marisa Martín Blázquez, “dicen que ha prescindido de algunos empleados en el servicio de su casa”.
Aunque su cuenta corriente no parece estar, ni mucho menos, en números rojos, Isabel podría estar buscando nuevas fuentes de ingresos, pues la labor de ser imagen publicitaria de marcas cada vez tiene más competencia. Puede que por ello haya aceptado protagonizar su propio reality para Disney+, al igual que hizo su hija Tamara Falcó para Netflix.
“Con Isabel os vamos a conquistar realmente. Arranca el primer proyecto de Isabel Preysler para un servicio de streaming en España. Nuestra protagonista nos abre las puertas de su casa para enseñarnos cómo se prepara para la época más especial del año”, anunciaba hace algunas semanas la plataforma de streaming.
Sin embargo, desde el programa de Antena 3 ‘Espejo Público’ han querido contrastar estos supuestos problemas económicos de Isabel y se han puesto en contacto con su entorno más cercano.
«Hemos hablado con el entorno más estrecho de Isabel Preysler y nos desmienten tajantemente que tenga problemas económicos, todo lo contrario, nos aseguran. Lo cierto es que sí han rescindido el contrato de un empleado que estaba dedicado única y exclusivamente al cuidado de Mario Vargas Llosa. Recordemos que Isabel y Mario pusieron punto final a su relación en diciembre de 2022, han transcurrido más de seis meses y es normal que no le hayan renovado el contrato», ha acarado la periodista Mabel Redondo.
Todo esto sale a la luz a poco menos de dos meses de la esperadísima boda de su hija, Tamara Falcó, con el empresario Íñigo Onieva. Una boda precedida por un auténtico escándalo de infidelidad y cuya exclusiva se convertirá en una de las mejores pagadas de la historia con un precio superior a un millón de euros.




















































