
En 22 de los 30 países europeos que analiza la OCDE, la pensión pública se queda corta para mantener el nivel de vida. La pensión de los autónomos depende de una decisión que se toma, o no, cada año: la base de cotización.
Qué mide la OCDE y qué es la brecha de cotización
El informe Pensions Outlook 2026 concluye que, en 22 de los 30 países europeos estudiados, las pensiones obligatorias no alcanzarán el objetivo de ingresos que marca la OCDE. El cálculo se hace sobre un trabajador con salario medio que quiere jubilarse cobrando el 70% de su salario bruto. Traducido: cuánto tendría que ahorrar por su cuenta, además de cotizar, para no bajar de ese listón.
A esa diferencia la OCDE la llama brecha de cotización, es decir, el porcentaje adicional de ingresos que habría que meter en un plan voluntario a lo largo de toda la carrera. La brecha de cotización va del 0,4% de Turquía al 20,7% de Lituania entre los hombres con ingresos medios. Por encima del 10% figuran Irlanda (19,4%), Polonia (17,3%), Croacia (15,7%), Eslovenia (12,5%), Letonia (12,3%), Estonia (12,2%), Suiza (12,1%), Alemania (11,1%), Bélgica (10,7%) e Islandia (10%). En Suiza, el ahorro extra estimado supera los 1.000 euros al mes para un hombre con salario medio.
España no aparece en esa lista. El informe la sitúa, junto a Austria, Dinamarca, Grecia, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal, entre los países donde la pensión obligatoria sí llegaría al objetivo para hombres con salario medio. Eso no significa que el sistema sea generoso: significa que, con las reglas actuales y para ese perfil concreto, la pensión pública alcanza ese 70% del salario. La propia OCDE avisa de que el listón es discutible: ‘No existe un objetivo universal de ingresos para la jubilación’, señala Stéphanie Payet, analista de la OCDE, que propone referencias de consumo en lugar de tasas de sustitución.
Por qué el autónomo no se libra aunque España cumpla
La pensión de un autónomo no se calcula sobre un salario, sino sobre las bases por las que ha cotizado, en concreto las de los últimos 25 años. Ese detalle lo cambia todo. Un asalariado con salario medio cotiza por una base que le viene impuesta; el autónomo la elige dentro del tramo que le corresponde por sus rendimientos netos, desde que en 2023 entró en vigor la cotización por ingresos reales, con despliegue gradual hasta 2025. La pensión del autónomo se calcula sobre la base cotizada, no sobre el salario, y esa base se consulta y se modifica en el portal Importass de la Seguridad Social.

Elegir el tramo más bajo significa pagar menos cuota cada mes y cotizar por una base mínima. La consecuencia llega a los 65 o 67 años: la base reguladora se construye con esas cotizaciones. El complemento a mínimos existe, pero exige no superar un umbral de rentas y no convierte una base baja en una pensión alta.
En el RETA se cotiza sobre lo que decides, no sobre lo que ganas: ahí está la trampa y también la palanca.
El error más común con la pensión de los autónomos es de manual: no revisar la base nunca. Se elige el tramo al darse de alta y ahí se queda durante años. Mientras tanto, los rendimientos cambian, Hacienda y la Seguridad Social cruzan datos y la Tesorería regulariza de oficio cada ejercicio. Si cotizaste por debajo de lo que te correspondía, llega una diferencia a ingresar. Si cotizaste por encima, una devolución.
Segundo aviso, este de timo: todo lo que suene a producto con deducción garantizada ofrecido por teléfono merece letra pequeña. Los planes de pensiones desgravan en el IRPF, sí, pero el dinero queda inmovilizado hasta la jubilación salvo los supuestos que permite la ley y el rescate del plan tributa como rendimiento del trabajo en el IRPF. No es un depósito a la vista con ventaja fiscal. Y la deducción no se aplica sola: hay que aportar, con el límite anual que fija la normativa y que conviene comprobar en la sede electrónica de la AEAT.
Lo que sí está en la mano del autónomo y lo que no cuela
Dos palancas quedan en su mano. La primera, la base de cotización: cada euro que se sube encarece la cuota mensual y eleva la base reguladora futura; no hay truco, es repartir entre la tesorería de hoy y la nómina de mañana. La segunda, el ahorro privado con ventaja fiscal. Las aportaciones a un plan de pensiones reducen la base del IRPF, con un límite general de 1.500 euros anuales que no funciona como gasto del negocio sino como reducción de la base imponible general. Desde la Ley 12/2022 existen además los planes de pensiones de empleo simplificados, pensados para autónomos y negocios pequeños.
El trabajo de la OCDE mide salarios, no beneficios, así que el retrato del autónomo queda fuera del marco. Y no es un detalle menor. La brecha del 11,1% calculada para un asalariado medio alemán es la parte de sus ingresos que tendría que aportar de más a un plan voluntario durante toda su carrera; en el RETA la horquilla de bases es más ancha, así que el resultado puede ser mejor o mucho peor según lo cotizado. La OCDE no analiza por separado al autónomo español, pero el mecanismo de cálculo deja ver el riesgo: quien cotiza por la base mínima toda su vida laboral construye una pensión acorde a esa base.
Con el sistema ya en régimen ordinario, el debate público se ha centrado en la cuota mensual y casi nada en la pensión futura. Ahí está el hueco. Lo próximo que conviene mirar es la regularización anual de cada ejercicio y la declaración de la renta, donde se comprueba si la base elegida y los rendimientos declarados cuadran. Si no cuadran, el ajuste llega igual.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: No hay fecha de cierre. La base de cotización se puede modificar a lo largo del año, sin efectos retroactivos.
- ✅ Requisitos clave: Estar de alta en el RETA y elegir una base dentro del tramo que corresponde a los rendimientos netos del ejercicio.
- 🌐 Dónde solicitarlo: En el portal Importass o en la sede electrónica de la Seguridad Social, con certificado digital o Cl@ve.
- 💰 Importe o coste: La cuota mensual depende del tramo de rendimientos. La fuente consultada no detalla importes para 2026.
- ⚠️ Error a evitar: No revisar la base durante años y descubrir en la regularización que toca pagar la diferencia.




