Invertir en tecnológicas tras los bandazos: cinco valores que resisten y siguen en el consenso de compra

SK Hynix, Nvidia, TSMC, Broadcom y Amazon concentran más del 93% de las recomendaciones de compra del sector. Los semiconductores cotizan a 15,7 veces beneficios de 2027, frente a las 24 veces de media de la última década.

Invertir en tecnológicas exige ahora selección, no una apuesta de bloque. El Nasdaq entró la semana pasada en fase de corrección, con una caída superior al 10% desde los máximos de principios de octubre, y firmó su peor mes desde marzo de 2025. El viernes hubo rebote. El susto no se ha borrado.

Tres factores se han alineado en apenas cuatro semanas. El primero, las previsiones por debajo de lo exigido: Intel se dejó un 30% tras presentar unas guías algo menos sólidas de lo esperado. El segundo, la incertidumbre regulatoria abierta tras las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, celebradas el 3 de noviembre, con una victoria demócrata más amplia de lo previsto y los centros de datos señalados en varios estados. El tercero, el más mecánico, la salida a bolsa de Anthropic, prevista para finales de este mes.

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Ese último punto explica buena parte del desorden. En Bankinter sostienen que la colocación está forzando ventas de otros activos tecnológicos para liberar liquidez con la que acudir a la operación. Es la principal responsable de la severa distorsión que viene sufriendo la tecnología buena y explicable’, afirman en la firma, en referencia a semiconductores e hiperescaladores.

El resultado se ve en las cotizaciones. Nvidia, Meta y Alphabet caen entre un 16% y un 21% en el último mes y, aun así, el consenso les atribuye un recorrido superior al 35%. La corrección no ha movido una sola recomendación. Ha movido el precio de entrada.

Del héroe al villano en cuatro semanas

El escrutinio sobre la inteligencia artificial ha cambiado de naturaleza. Ya no se discute si la tecnología funciona, sino si el gasto que la sostiene genera retorno. Los resultados publicados hasta ahora comparten un denominador: crecimientos fuertes. Para el tercer trimestre se espera un avance del beneficio por acción del 69% en el sector tecnológico estadounidense. Y la valoración es la más atractiva en cinco años: el Nasdaq 100 cotiza a 14 veces los beneficios previstos para 2028.

El mercado ya no paga proyectos: paga flujos de caja. Esa exigencia, lejos de romper la tesis, devuelve al sector a precios razonables.

Desde Mutuactivos no hay ambigüedad. ‘Sin duda, hay que aprovechar las caídas para comprar’, sostiene Jaime de León Calleja, gestor de renta variable especializado en tecnología. Su argumento son los resultados, con crecimientos cercanos al 40%. El mercado duda sobre la sostenibilidad de la inversión, pero eso es, precisamente, lo que genera ahora una oportunidad.

Ser selectivo no es una cautela retórica: es la diferencia entre comprar capacidad de nube ya instalada y comprar promesas de capacidad futura.

Álvaro de la Rosa, selector de fondos de Abante, tampoco ve motivo para reducir exposición de forma generalizada. Sí para cambiar el mapa. La oportunidad, dice, ya no está solo en los beneficiarios directos de la infraestructura, sino también en compañías de software, plataformas digitales y negocios con ventajas competitivas defendibles.

Los cinco valores que resisten en el consenso de compra

tecnológicas recomendadas

La lista la encabezan SK Hynix, TSMC, Nvidia, Broadcom y Amazon, todas por encima del 93% de consejos de compra. La coreana es el caso extremo: un 98% de recomendaciones positivas y un potencial del 180%, pese a caer un 38% en el último mes. En el año sube más del 70%. Carmignac recuerda que la demanda de memoria de alto ancho de banda duplica su capacidad actual de suministro y que ya ha cerrado contratos a largo plazo que cubren más de la mitad de su producción para 2027-2028. La compañía se ha comprometido a devolver a sus accionistas más del 50% del flujo de caja libre.

Nvidia, con una capitalización de 4,5 billones de dólares, publica resultados el 17 de noviembre. A la espera de las cuentas, el 96% de los analistas aconseja comprar. El consenso prevé un crecimiento del beneficio neto del 63% este año y la compañía mantiene márgenes brutos del 75%, de los más altos de la industria. Broadcom presenta un descuento parecido frente a la valoración media de los expertos, por encima del 70%.

Amazon aparece en casi todas las quinielas. Barclays destaca que es el proveedor de nube que más capacidad está añadiendo y el que registra el mayor incremento en dólares de su cartera de pedidos en 2026. TSMC, y Micron completan la lista de nombres con margen para escalar. La nota discordante la pone Apple: lidera las subidas del año entre los Siete Magníficos con un 26% y roza los 5 billones de capitalización, pero el consenso de Bloomberg le ha dejado sin potencial.

La tesis sigue en pie; el precio de entrada, también

UBS refuerza el argumento con cifras de demanda. El gasto agregado en infraestructura de inteligencia artificial pasará de 1 billón de dólares en 2026 a 1,5 billones en 2028, según sus proyecciones. El crecimiento de la nube acompaña: Google Cloud disparó sus ingresos interanuales un 103% en el tercer trimestre, Azure un 48% y Oracle un 62%. Microsoft multiplicó por ocho las cuentas de Copilot y Gemini, la herramienta de Alphabet, alcanzó los 1.000 millones de usuarios.

Ahora la otra cara. Pablo Hernández de Cos, director gerente del Banco Internacional de Pagos, alertaba esta semana de que la euforia está ‘extremadamente concentrada’ y de que las mayores tecnológicas invierten masivamente ‘superando holgadamente sus flujos de caja operativos’, con recurso creciente a deuda y crédito privado. Meta es el ejemplo que cita Carmignac: ingresos un 26% mayores, un capex de casi 35.000 millones de dólares en el tercer trimestre y un flujo de caja libre negativo de 2.100 millones, algo que no sucedía desde hacía más de una década.

Mi lectura es que ambas cosas son ciertas al mismo tiempo. La demanda de cómputo no ha tocado techo —ASML advirtió que su oferta para 2027 y 2028 podría quedarse corta— y el múltiplo del sector, 15,7 veces beneficios de 2027 y 12,3 veces los de 2028 frente a las 24 veces de media de la última década, no describe una burbuja sino una normalización. Lo que ha terminado es la fase en la que cualquier anuncio de IA movía una cotización sin resultados detrás.

Para el inversor español hay una capa adicional de complejidad. El IBEX 35 no tiene ninguna tecnológica pura comparable a los Siete Magníficos, así que esta corrección llega a las carteras domésticas por la vía de los fondos globales y los planes de pensiones, no por el Mercado Continuo. Quien quiera capturar la reversión asumirá dos riesgos que no se diversifican con Bolsa española: la concentración del índice en cinco o seis nombres y el tipo de cambio euro/dólar.

El primer examen llega el 17 de noviembre con las cuentas de Nvidia. El segundo, a finales de mes, con la colocación de Anthropic, que medirá el apetito real del mercado. Si ambas pruebas salen bien, la corrección habrá servido para resetear expectativas sin romper la tendencia. Si fallan, el debate sobre el capex dejará de ser académico.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: Con los mercados cerrados este domingo, la referencia es el cierre del viernes: el Nasdaq 100 rebotó tras entrar en corrección, un 10% por debajo del máximo de principios de octubre, y acumula su peor mes desde marzo de 2025. Nvidia, Meta y Alphabet pierden entre un 16% y un 21% en cuatro semanas.

Clave técnica: El múltiplo manda. Los semiconductores cotizan a 15,7 veces beneficios de 2027 y 12,3 veces los de 2028, frente a las 24 veces de media de la última década; el Nasdaq 100, a 14 veces los de 2028, la valoración más baja en cinco años.

Apunte sectorial: El gasto agregado en IA escalará de 1 billón de dólares en 2026 a 1,5 billones en 2028 según UBS, pero el flujo de caja libre de Meta ya es negativo en 2.100 millones tras un capex de 35.000 millones. Ahí está la línea que separa oportunidad de trampa.

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