Pollo a la cerveza. Si has leído bien, una combinación que te puede sonar a los típicos experimentos que hacíamos cuando éramos niños, pero que una vez que pruebas no vas a querer comer el pollo de otra manera. La cerveza y el pollo han nacido para entenderse y un plato donde los dos protagonistas son estos dos productos tenía que ser un éxito sí o sí. Por si fuera poco, hay que reconocer que el pollo es una proteína que solemos explotar, es decir, que lo comemos por lo menos cuatro o cinco veces a la semana y variar un poco entre pollo empanada y pollo asado nunca viene mal. Así que, a continuación te vamos a enseñar a hacer una receta de pollo a la cerveza que está de muerte y que no querrás volver a cocinarlo de otra manera.
5CUARTO PASO: AÑADIR DOS CUCHARADAS DE HARINA Y PASAR A UNA CAZUELA
La función que va a tener la harina en esta receta es la de darle cuerpo a la salsa, es decir, va a ser producto que le va a dar untuosidad a la salsa de cerveza que vamos a preparar. Así que, dos minutos antes de que saquemos las verduras del fuego, echamos dos cucharadas soperas de harina y removemos correctamente todos los ingredientes. Es muy importante que revolvemos constantemente, ya que la harina se quema solo con mirarla. Otra opción, es que saquemos la sartén del fuego y, con el propio calor de las verduras, integramos la harina. Acto seguido, añadimos el contenido de la sartén a una cazuela con un chorrito de aceite.



