Deutsche Bank eleva el potencial de Santander un 20% en bolsa

Deutsche Bank eleva el precio objetivo de Santander tras un primer trimestre que supera las previsiones. El potencial en bolsa supera el 20%, en un contexto de beneficios récord para la banca española.

Deutsche Bank mejora la valoración de Banco Santander hasta los 7,20 euros por acción. El nuevo precio objetivo supone un potencial alcista del 20% en bolsa respecto a su cotización más reciente. El banco alemán justifica el movimiento en la solidez de las cuentas del primer trimestre y en la ejecución del plan estratégico.

Las cifras que la entidad presentó en los últimos días han superado las previsiones del consenso. El beneficio neto, que según los datos publicados en el portal de inversores rozó los 3.200 millones de euros, refleja un crecimiento de doble dígito en el margen de intereses y una mejora de la eficiencia en todos los mercados clave. La ratio de eficiencia bajó hasta el 44%, frente al 46% del cuarto trimestre de 2025. El margen de intereses neto repuntó un 8% en términos interanuales, favorecido por la repreciación de los préstamos en Europa y la fortaleza de la divisa brasileña. Brasil, Estados Unidos y Europa aportaron volúmenes de negocio por encima de lo esperado.

Publicidad

La nueva hoja de ruta de Deutsche Bank para Santander

El informe de Deutsche Bank, al que ha tenido acceso esta redacción, destaca que la entidad va ‘en el camino correcto para lograr sus objetivos’. La recomendación de compra se mantiene firme desde noviembre de 2024 y gana respaldo con cada trimestre. Los analistas subrayan la capacidad del grupo para sostener la rentabilidad en un entorno de tipos de interés a la baja, un factor que suele erosionar los márgenes de la banca.

No es solo una cuestión de ingresos. El control de costes y la reducción gradual de activos improductivos en España han permitido elevar el retorno sobre el capital tangible (ROTE) hasta el 15%, muy por encima del coste de capital estimado. ‘Estos números no deberían ser una sorpresa puntual’, señaló un portavoz del banco alemán en una nota para inversores institucionales.

La mejora del 20% en bolsa descansa, en parte, sobre un múltiplo de beneficios aún comprimido. Santander cotiza a un PER inferior a 7 veces las ganancias previstas para 2026, por debajo de la media del sector en Europa. Cualquier revisión al alza del beneficio por acción, y el mercado descuenta que llegarán más, acota el riesgo para el inversor.

Resultados récord: la banca española acelera

Las cuentas de Santander se alinean con un primer trimestre histórico para la banca española. BBVA, CaixaBank y Sabadell también han batido marcas, impulsados por la repreciación de las carteras de crédito y la contención de las provisiones. El indice de referencia del sector financiero en el Ibex 35 acumula una revalorización del 14% en lo que va de año.

Eso sí, el motor principal del trimestre no fue la banca minorista tradicional, sino la actividad corporativa y de inversión. Las comisiones por asesoramiento en fusiones y la emisión de deuda escalaron un 22% respecto al mismo período de 2025. Un dato que contrasta con la cautela que el Banco Central Europeo mantiene sobre el crédito al consumo.

La diversificación geográfica de Santander ha funcionado como un colchón. Mientras que en Europa el margen de intereses podría estabilizarse a lo largo del año, en mercados como México o Chile la demanda de crédito sigue robusta. Deutsche Bank, en su nota, apunta a que la contribución de las filiales latinoamericanas crecerá dos puntos porcentuales en el consolidado para el cierre de 2026.

Más potencial del que sugiere la subida

Creo que el potencial del 20% en bolsa se queda corto si uno observa la evolución del negocio en América Latina. Brasil y México aportan más del 40% del beneficio y crecen por encima de los dos dígitos. El riesgo divisa, siempre presente, se ha mitigado con coberturas activas y una posición de capital holgada. La ratio CET1 fully loaded, por encima del 12%, da margen para absorber volatilidad y seguir remunerando al accionista.

No obstante, el mercado está descontando una prima por la incertidumbre regulatoria. Los nuevos requerimientos de Basilea IV, que entrarán en vigor a mediados de 2027, pueden elevar los colchones de capital y restar fuelle a los dividendos. Además, la exposición a Turquía, aunque acotada al 3% del balance, introduce un factor de tipo de cambio difícil de modelar. Cualquier desviación en la lira podría comerse dos o tres puntos de esa revalorización teórica.

Queda por ver si en junio, con la actualización del plan estratégico, Santander puede dar una sorpresa en el guidance de ingresos. Si la dirección eleva el objetivo de ROTE más allá del 15%, el mercado tendrá que recolocar sus fichas.


Publicidad