Pollo a la cerveza. Si has leído bien, una combinación que te puede sonar a los típicos experimentos que hacíamos cuando éramos niños, pero que una vez que pruebas no vas a querer comer el pollo de otra manera. La cerveza y el pollo han nacido para entenderse y un plato donde los dos protagonistas son estos dos productos tenía que ser un éxito sí o sí. Por si fuera poco, hay que reconocer que el pollo es una proteína que solemos explotar, es decir, que lo comemos por lo menos cuatro o cinco veces a la semana y variar un poco entre pollo empanada y pollo asado nunca viene mal. Así que, a continuación te vamos a enseñar a hacer una receta de pollo a la cerveza que está de muerte y que no querrás volver a cocinarlo de otra manera.
3SEGUNDO PASO: CORTAMOS LAS VERDURAS Y LAS DORAMOS EN LA SARTÉN
Cuando tengamos los muslos de pollo bien dorados, los retiramos de la sartén y reservamos. Mientras, cogemos dos dientes de ajos, los machacamos y cortamos en láminas. A continuación, pasamos los trozos a la sartén y dejamos que se doren. Con la cebolla y el pimiento lo que vamos a hacer es cortar en trozos de unos dos o tres milímetros de grosor. Es importante que las láminas de verduras no sean muy finas, ya que tras la cocción van a reducir mucho el tamaño y lo queremos es que al final tengan textura. Pasados cinco minutos, pasamos los trozos de cebolla y pimiento a la sartén.



