Pollo a la cerveza. Si has leído bien, una combinación que te puede sonar a los típicos experimentos que hacíamos cuando éramos niños, pero que una vez que pruebas no vas a querer comer el pollo de otra manera. La cerveza y el pollo han nacido para entenderse y un plato donde los dos protagonistas son estos dos productos tenía que ser un éxito sí o sí. Por si fuera poco, hay que reconocer que el pollo es una proteína que solemos explotar, es decir, que lo comemos por lo menos cuatro o cinco veces a la semana y variar un poco entre pollo empanada y pollo asado nunca viene mal. Así que, a continuación te vamos a enseñar a hacer una receta de pollo a la cerveza que está de muerte y que no querrás volver a cocinarlo de otra manera.
2PRIMER PASO: CORTAR Y SELLAR EL POLLO
Antes de ponernos manos a la obra, tenemos que recordar que esta receta es muy sencilla y que no se necesita años de experiencia en la cocina o una estrella Michelín para lograr un resultado de matrícula de honor. Lo primero que tenemos que hacer es trocear el pollo en el caso de que tengamos el pollo entero. Para ahorrarte este paso puedes optar por comprar la bandeja con muslos de pollo. Acto seguido, cogemos una sartén con un chorrito de aceite, la ponemos al fuego a temperatura alta y sellamos el pollo para lograr una capa externa crujiente durante dos o tres minutos.



