El café es consumido en todo el mundo y para muchos un imprescindible para lo que se llama ‘ser persona’ nada más levantarte, o para cumplir la sobremesa tras la comida como si de un ritual se tratara. Pero dentro de los muy cafeteros también hay «facciones», como los que prefieren un tipo u otro de café, los que optan por tomarlo solo o con leche, y los que se decantan por el café soluble o el molido. Vamos a centrarnos en esto último y ver cuál es el mejor, si es que hay uno mejor que otro.
4EL PUNTO DONDE SE «SEPARAN» Y PUGNAN

Ahora llega la cuestión de cómo acabará el grano: si se tritura para hacer café molido (que va luego a los clásicos paquetes o bien a las cápsulas); o bien va a las empresas procesadoras y fabricantes de café instantáneo, con marcas bien conocidas y consumidas por todos como Nescafé, Marcilla o Jacobs. Son procesos parecidos pero no iguales, con lo que las características de ambos difieren sobre todo en coste y comodidad.



