Cuando se cita el aporte de España a la ciencia y al avance de la humanidad, siempre se suele mirar con cierto desprecio, o al menos a través del estigma de ser un país atrasado en este sentido respecto a sus vecinos del Viejo Continente.
Y es cierto que debido a los sucesivos problemas; tanto de índole político, como social y económicos que se han vivido en nuestro país en los últimos siglos, España experimentó durante los años de mayor fulgor científico una inestabilidad estructural que le alejó en algunos momentos de los números que manejan otras naciones -como Reino Unido, Francia, Estados Unidos o Italia-.
Sin embargo, cabe recompensar y recordar aquellas grandes ideas, aquellos grandes pensadores que sí cambiaron la historia y que tienen como denominador común haber nacido dentro de nuestras fronteras. La historia de esta nación también está llena de grandes aportes e ideas que deben ser recogidos. Aquí, la lista de los inventos patrios más llamativos e importantes de cualquier época:
La primera calculadora digital de la historia
Leonardo Torres Quevedo ha sido una de las personalidades españolas más prolíficas a la hora de crear, inventar e investigar en diversos campos de la ciencia. Su afán le llevó a crear la primera calculadora digital de la historia, en los albores del siglo XX, en el año 1914.
Aunque no se considera la primera calculadora de la historia, ya que ese honor recae sobre los hombros de Blaise Pascal, su máquina sí fue pionera en realizar cálculos complejos de manera autónoma.
Su invento se convirtió en todo un antecedente, y el punto de inicio para todas las calculadoras digitales que se desarrollaron después. El sistema hacía uso de unos engranajes electromagnéticos y un sistema de sentencias fijas.
La guerrilla
La vocación militar de nuestro país ha llevado a revolucionar las tácticas militares a lo largo de la historia. Si ya los tercios cambiaron las técnicas de guerra hacia una concepción más moderna, dejando atrás la estrategia medieval, durante la Guerra de la Independencia, los ciudadanos de nuestro país llevaron a su máximo exponente la Guerra de Guerrillas, que ya existía anteriormente, pero que en aquel momento obtuvieron su máximo reconocimiento.
Es decir no es un invento propiamente español, pero nunca antes se había hecho uso de esta táctica a un nivel tan global, que acaparaba a todo el reino. Se podría decir que nos encontramos ante el evento que oficializó seste estilo de lucha armada.
Tras la invasión del territorio nacional, fue la población la que se dedicó a minar la moral de las tropas napoleónicas, con pequeñas emboscadas en zonas en las que los oriundos españoles contaban con la ventaja de conocer el terreno frente a los invasores galos. Un método que más tarde se repetiría en Vietnam, que acabó por transformarse en un infierno para el ejercito estadounidense.
Tradición naútica: el submarino, el galeón…
España se ha convertido a lo largo de los siglos en un país con una gran tradición marina. El hecho de situarse en una península, que varios mares y océanos bañen sus costas y que durante cientos de años mantuviera posiciones de ultramar son algunas de las causas que han llevado a nuestro país a forjar en los astilleros algunas de las embarcaciones más impresionantes de la humanidad -con el permiso histórico de Reino Unido-.
Lo cierto es que el submarino, creado por el ingeniero murciano Isaac Peral, se muestra como la cara más conocidas en cuanto a naves se refiere, pero lo cierto es que no es la única de la historia que lleva el sello de España. Los galeones, que coincidieron con la época de mayor poderío militar y naval de nuestro país, se pueden considerar como otro tipo de embarcación netamente español.
El autogiro
Una creación del inventor español, Juan de la Cierva, quien probó su primer prototipo en 1923, logrando que recorriera una distancia de 200 metros. Tan solo un año más tarde de este antecedente, de la Cierva logró que su máquina aérea volara entre los aeródromos de Cuatro Vientos y Getafe.
Cabe destacar que el autogiro es una nave que combina algunas características, tanto de los aviones convencionales como de los helicópteros. El murciano, por su parte, también habría desarrollado el rotor articulado.
Este tipo de rotores han sido utilizados para crear los helicópteros, en los que el creador español no puso especial interés, ya que los consideraba demasiado inestables y proclives a los accidentes.
La escafandra y el traje espacial
No es habitual relacionar los grandes adelantos espaciales con nuestro país, pero lo cierto es que fue un español, Emilio Herrera, quien diseñó por primera vez una escafandra capaz de superar la presión a 25.000 metros de altura, equipada con un traje y un sistema de respiración antivaho, además de micrófono y una visera para evitar el contacto con los rayos ultravioletas.
Uno de los principales problemas a los que tuvo que hacer frente este granadino fue el estallido de la Guerra Civil española en 1936, lo que tras la contienda le llevó al más absoluto olvido nacional. Todo por haber jurado lealtad al bando republicano.
Quien sí supo ver su talento fue la NASA, quien le habría ofrecido un cheque en blanco para trabajar en el proyecto que finalmente llevó a Neil Armstrong a pisar por primera vez la Luna. Sin embargo, Hererra habría rechazado la lucrativa oferta por una cuestión de amor propio: quería que la misión colocará junto a la bandera estadounidense una de España. Los americanos rechazaron esta petición y Herrera nunca participó en este proyecto.
La fregona
Aunque parezca mentira, fue todo un ingeniero aeronáutico al servicio del ejercito del aire quien creó este sencillo aparato -que vino a revolucionar el mundo de la limpieza en todo el mundo-.
Lo que Manuel Jalón quería lograr al unir de manera tan estratégica un palo, unas tiras de algodón y un cubo fue lo que más tarde ha conseguido: que nadie se tuviera que agachar con la bayeta para pasar el suelo. Lo que era el método tradicional en nuestro país.
Cabe destacar que la fregona debe ser entendida como un todo -en el que se une el cubo con el plástico escurridor-. También hay que recordar que anteriormente, este invento español tuvo diversos antecedentes a lo largo de la historia. Fue en 1496 cuando se conoce el primer utensilio similar, con estambre unido a un palo de madera y se usaba para limpiar las cubiertas de los barcos ingleses.
El Chupa-Chups
Uno de los grandes inventos españoles, pensado para los niños. Enric Bernat fue el gran pensador que decidió unir los caramelos a un palo. Este catalán venía ya de una familia de confiteros tradicionales, pero se dio cuenta de que los caramelos que se fabricaban en la época no estaban pensados para el consumo de los más pequeños de la casa.
Como detalle especial, cabe recordar que se trata de un producto comercial, pero con un logotipo que fue desarrollado por uno de los grandes artistas que ha dado nuestro país en los últimos años: Salvador Dalí.
El Spanish Aerocar

El teleférico se puede considerar como otro de los grandes inventos españoles, gracias a la labor de Torres de Quevedo. Hace ya un siglo, de hecho en 2016 se celebró el centenario de su puesta en marcha, con muy poca repercusión en España, que se puso en marcha su transbordador sobre el río Niagara, en Canadá.
Un sistema que sigue funcionando a día de hoy y que reivindica la historia de este gran genio, tan poco reconocido en su propio país. Se le conoce como el Spanish Aerocar y en su larga trayectoria no ha sufrido ningún contratiempo.
Gracias a su sistema de contrapesos, de hecho, ofrece a sus usuarios una gran seguridad: si se cortará uno de los cables, el resto asumiría el peso de la cabina, por lo que los pasajeros no sufrirían ningún contratiempo.
El cigarrillo
Otro de los grandes inventos españoles es el cigarrillo. Aunque en este caso no se le puede otorgar este dudoso mérito a ningún nombre en concreto, si se puede rastrear su origen hasta la ciudad de Sevilla en el Siglo XVI, donde los mendigos aprovechaban los desperdicios del tabaco para liarlos en láminas de arroz.
Este primer contacto con una nueva forma de fumar llevó a que se comenzarán a comercializar varios siglos más tardes, concrétamente en la primera mitad del Siglo XIX, en 1833. Cabe destacar que ya existían -anteriormente- algunos métodos y sistemas de tabaco que emulaban a los cigarrillos tradicionales.
Sin embargo, basta con ver que durante un tiempo se denominaba spagnoletos a este producto en Italia, o la base etimológica de la palabra, que proviene de las cigarras. En cualquier caso, otro invento español relacionado con estos cigarros son los filtros modernos, creados por Ramón Galindo en la segunda mitad del Siglo XX.
El primer juego por ordenador de la historia
Leonardo Torres de Quevedo se ha erigido, por méritos propios, en uno de los grandes nombres de la historia de nuestro país, gracias a sus estudios y a sus obras en el ámbito de la ingeniería aeronáutica: el dirigible es un gran ejemplo de ello y los transbordadores.
Sin embargo, su obra también llegó a otros campos como el de la computación, ya que llegó a programar un autómata de la talla de Telekino. Este robot primitivo ejecutaba órdenes transmitidas mediante ondas hertzianas y constituyó el primer aparato de radiodirección del mundo. Este invento le llevó a codearse en este sentido a grandes nombres como Nikola Tesla, y fue un gran paso en el ámbito de las órdenes a distancia.
Por otro lado, presentó en 1914, en el ámbito de la Feria de París, el ajedrecista, un mecanismo basado en electroimanes bajo un tablero de ajedrez y que permitía simular una partida de ajedrez en la que la máquina controlaba un rey y una torre frente al rey de un oponente humano. Para muchos expertos es considerado como el primer videjouego de la historia.





































Conocido por el sobre nombre del ángel de la muerte, fue destinado como médico al campo de exterminio de Auschwitz, donde -en nombre la ciencia médica- cometió alguna de las atrocidades más tormentosas cometidas en este campo. No faltaron los experimentos con los presos que allí se cobijaban. Todas sus investigaciones buscaban el método de perpetrar a la raza aria sobre el resto de personas del mundo.
Si Mengele se hizo famoso por su trabajo en el campo de exterminio de Auschwitz, a Aribert Heim tan solo le bastó con siete semanas en Mauthausen para ser denominado bajo el apodo del doctor muerte.
Adolf Eichmann cuenta en su haber personal con el terrible deshonor de haber sido una de las cabezas pensantes de la Solución final. Y no solo eso, también fue uno de los encargados de ejecutarla durante los años en los que el régimen nazi dominó la realidad de Alemania. Como otros de los criminales de esta época logró escapar a la justicia con la que las fuerzas aliadas actuaron tras vencer en el conflicto armado.
Fue la mano derecha de Eichmann, por lo que estuvo relacionado con la puesta en marcha de la llamada por el régimen nazi como solución final. A su persona se le atribuye el exterminio de al menos 128.500 personas como comandante del campo de París.
También conocido con el sobrenombre de El carnicero de Lyon. Según cuenta su biografía llegó a ser protegido por los servicios de inteligencia de Reino Unido y Estados Unidos para más tarde llegar hasta Bolivia. Una vez se instaló en sudamérica comenzó su nueva andadura, no mucho más modélica que la anterior, ya que sirvió a regímenes totalitarios de la zona.
A este alto cargo de las SS se le considera como el creador de los camiones de la muerte, los que se consideran que llegaron a dar muerte a más de medio millón de judíos -tan solo en el campo de concentración de Auschwitz-.
Una de las personalidades más reconocidas de este régimen, aunque en su caso por motivos totalmente opuestos al resto de los integrantes en esta lista, ya que se recuerda de su persona como salvó la vida a un sinfín de judíos presos en el campo de concentración de Auschwitz. En cualquier caso, su historia alcanzó la fama mundial después de que Steven Spielberg lanzará una película sobre su caso: La lista de Schlinder.





Por su parte, las líneas de banda ancha -en las que se conjuran la voz y los servicios de Internet en un único paquete- son las que más están creciendo en los últimos años. De hecho, en enero sumaban ya un total 39,78 millones, lo que supone un 6,7% más que en enero de 2016. Es una tendencia lógica si se tienen en cuenta las nuevas necesidades móviles del siglo XXI. 
























De hecho, es probable que los mayores ajustes se produzcan en la zona de la Comunidad Valenciana, ya que en el resto Bankia y BMN son entidades bastante complementarias. Quizá también se puedan producir ajustes en los servicios centrales. Así que los representantes de los trabajadores ya avisan de que estarán «vigilantes» para evitar medias traumáticas «y de pérdida de los derechos laborales de los trabajadores», sentencian los representantes de los trabajadores.

