Brais Moure (39), programador y streamer: “La inteligencia artificial debe ser tu copiloto, no el piloto; si no aportás valor, nadie te va a pagar”

Brais Moure advierte que usar la inteligencia artificial sin criterio diluye el valor profesional. Defiende aprender fundamentos y emplearla como copiloto para acelerar procesos, sin delegar decisiones clave ni sustituir el criterio propio.

La inteligencia artificial está transformando el mercado laboral a una velocidad que pocos saben cómo procesar. Brais Moure, programador y referente en la divulgación tecnológica, lleva tiempo advirtiendo sobre el error más común de esta era: dejar que la tecnología piense por uno.

Moure compara el momento actual con lo que supuso aprender inglés hace tres décadas. Quien comenzó a estudiarlo con 30 años llegó al mercado laboral con una ventaja enorme frente a sus competidores. Hoy ocurre exactamente lo mismo con la programación y con el uso inteligente de la inteligencia artificial. La diferencia es que esta vez la ventana se abre y se cierra mucho más rápido y quienes no se suban a tiempo pueden quedarse fuera.

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La inteligencia artificial como herramienta: ni salvavidas ni sustituto

La inteligencia artificial como herramienta: ni salvavidas ni sustituto
Fuente: Agencias

Uno de los puntos en los que Moure más insiste es en la distinción entre usar la inteligencia artificial como apoyo y convertirla en el centro de todo el trabajo. Para él la palabra que mejor resume la relación correcta con esta tecnología es copiloto. Un copiloto acompaña, sugiere y acelera el proceso pero no decide el destino. Quien cede ese control por completo deja de aportar valor y cuando alguien deja de aportar valor deja también de ser contratado.

El programador pone un ejemplo sencillo pero muy ilustrativo. Un carnicero que trabaja solo probablemente no tiene entre sus prioridades crear una página web o contratar a alguien que analice su mercado. Sin embargo si ese mismo carnicero aprende los fundamentos del desarrollo de software y los combina con inteligencia artificial de repente tiene en sus manos una palanca que sus competidores ni siquiera saben que existe. No se trata de convertirse en programador profesional sino de entender lo suficiente como para sacar partido a las herramientas disponibles.

El problema que observa Moure es que muchas personas van directamente al extremo opuesto. En lugar de aprender a usar la inteligencia artificial con criterio la utilizan para saltarse todos los pasos intermedios. Si antes completar un proyecto llevaba un mes y ahora lleva una semana eso ya es un avance extraordinario. Pero querer hacerlo en un día sin entender nada del proceso es una trampa. «En ese trayecto vas a perder gran parte del valor», advierte con claridad.

El vibe coding y el riesgo de construir sin cimientos

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Moure también aborda el fenómeno del vibe coding, un término acuñado por Andrej Karpathy, exingeniero de Tesla y OpenAI, que hace referencia a desarrollar software fluyendo con la inteligencia artificial sin necesidad de conocimientos técnicos previos. La idea es sugerente y sin dudas ha eliminado barreras de entrada que antes resultaban insalvables. Cualquier persona puede hoy pedirle a una herramienta de inteligencia artificial que construya una aplicación y obtener algo funcional en cuestión de horas.

Sin embargo, Moure señala con precisión dónde está el límite. Si alguien quiere hacer una herramienta sencilla para uso propio el vibe coding puede ser una solución fantástica. Pero si esa misma persona quiere convertirse en programador profesional o lanzar un producto que maneje datos reales de usuarios y deba escalar con el tiempo la historia cambia por completo.

Hay casos documentados de personas que pusieron aplicaciones en producción desarrolladas íntegramente con inteligencia artificial sin entender el código y que al día siguiente tuvieron que apagarlas porque presentaban fallos graves de seguridad o generaban costes imposibles de asumir.

El punto no es demonizar estas herramientas sino entender para qué sirven realmente. La inteligencia artificial puede ser el primer paso que lleva a alguien a enamorarse del desarrollo de software y a querer aprender sus fundamentos en profundidad. De hecho Moure recibe constantemente mensajes de personas que empezaron por el vibe coding y se dieron cuenta de que sin bases sólidas no podían escalar ni monetizar lo que habían construido.

Para Moure el camino correcto no es ni rendirse ante la inteligencia artificial ni ignorarla. Es aprender a usarla sabiendo exactamente qué se le está pidiendo y por qué. Eso requiere tiempo y esfuerzo pero es precisamente ese esfuerzo el que marca la diferencia entre quien aporta valor real y quien simplemente repite lo que una máquina le dicta. Sin dudas en esa diferencia se juega buena parte del futuro profesional de toda una generación.


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