El vino blanco es, junto con la cerveza fresquita, mi bebida preferida del verano. Que sí, que el vino tinto o rosado también están muy bien, pero nada mejor que un buen vino blanco fresquito cuando cae el sol, ¿No creéis vosotros? Acompañado de una buena tapa, obviamente.
Es por ello por lo que hoy vengo a hablar de algún que otro vino blanco que os recomiendo y que debéis tener en vuestra vinoteca. Claro está, estos vinos no son exclusivos del verano, ni mucho menos, se pueden tomar todo el año, pero en la época de estío, por qué negarlo, entran muy bien.
Valdesil (Orense)

El vino blanco Valdesil está elaborado en Orense, en la comunidad gallega (pocas cosas hay mejores que un buen vino blanco, en este caso el Valdesil, con un plato de pulpo a la gallega). Está elaborado con godello, una uva propia de Galicia que no se puede encontrar en ningún otro lugar.
El Valdesil, que pertenece a la familia D.O. Valdeorras, se somete a una crianza sobre lías, un proceso que proporciona una gran estabilidad físico-química, es decir, que aumenta la exquisitez de este gran vino blanco. Es vino blanco con cuerpo, con carácter y suave al mismo tiempo. El vino perfecto para todos aquellos que se estén iniciando.
Quíbia (Mallorca)

En Mallorca se veranea muy bien, y no solo por las playas o por los locales de moda, sino también por su vino. El vino Quíbia de Mallorca es uno de esos manjares que ofrece la naturaleza (y la mano del hombre, claro está) y que es difícil dejar de degustar. Además, es un vino muy original y único en el mundo.
Está elaborado con varios tipos de uva: tiene un 60% de uva Callet, que es una uva autóctona de la isla de Mallorca, un 30% de Premsal y un 10% de Giró de Ros. Esta mezcla hace que sea un vino blanco con mucho sabor. Todo aquel que lo prueba afirma que este vino le sabe a mediterráneo.
El Grifo Malvasía Seco Colección (Canarias)

Tengo que reconocer que he probado pocos vinos salientes de las Islas Canarias, y no porque no me gusten, no, sino porque me he topado con pocos. Eso sí, todos los que he probado son exquisitos, como el Grifo Malvasía Seco Colección, un vino con unas características muy propias.
El vino blanco de Canarias, este, en concreto, está fabricado con malvasía, una uva propia de Lanzarote. La particularidad de este vino blanco es que la uva malvasía crece en un suelo volcánico, por lo que su sabor es muy diferente a los vinos que nos encontramos en la Península.
Tierra Blanca (Cádiz)

No podía dejar esta lista sin un vino de mi tierra, el Tierra Blanca, uno de los mejores vinos blancos de todo el país. Está realizado con uvas palomino fino, moscatel y riesling, tres variedades exquisitas al paladar, de ahí a que este vino gaditano tenga un sabor muy intenso en cualquiera de sus variedades.
Podemos encontrarlo en versión semidulce o seco. Yo, personalmente, me quedo con la versión del Tierra Blanca Seco, pero cualquiera de las dos son altamente recomendables, especialmente si están fresquitos y se acompañan con una tapa de queso curado de la provincia. No puede haber mejor plan para las tardes de verano.
Juan Gil Blanco (Murcia)

Otro de los vinos secos que más recomiendo es el Juan Gil Blanco, de la provincia de Murcia. Está elaborado con uvas Moscatel de Grano Menudo seleccionadas una por una de los viñedos de D.O. Jumilla. Estos viñedos se encuentran a más de 700 metros de altitud sobre un suelo seco muy especial ya que recibe el máximo de horas posibles de sol.
Es un vino blanco afrutado, muy fresco y muy fácil de beber. Además, es un vino bastante económico, por lo que no tendrás problemas en invitar a tus amigos. Te saldrá más barato preparar una cena en casa y acompañarla con este vino que ir a un bar a tomar unas cañas y unas tapas.
Altolandón Blanca (Cuenca)

Los días que preparo una cena más elaborada, o que simplemente me apetece beber algo más elegante, escojo Altolandón Blanca, un vino blanco de la provincia de Cuenca. Esta bebida de color pálido tiene unas notas tostadas fascinantes, es más, la primera vez que lo probé no sabía si eso realmente era un vino blanco ya que su sabor es muy especial.
Este sabor se debe a que está realizado con uvas que se encuentran a más de 1.000 metros de altura, concretamente, este vino lleva un 50% de uvas chardonnay y un 50% de uvas petit manseng. Si lo pruebas, repites, estoy segura. Eso sí, no es un vino muy común, por lo que es posible que tengas que irte a un sitio más especializado de vinos.
Impromtu Suavignon Blanc (Valencia)

Valencia se está poniendo a la cabeza en lo que se refiere a vinos ya que está elaborando unos vinos propios riquísimos, tanto vinos blancos como vinos tintos. En este caso queremos señalar el vino Impromtu Suavignon Blanc, un vino que se elabora en el interior de la Comunidad Valenciana.
El Impromtu Suavignon Blanc tiene una intensidad muy alta y larga, lo que significa que el sabor perdurará bastante tiempo en tu paladar, algo que, personalmente, me encanta. Es un poco seco, pero solo en la medida justa, y se elabora con uvas que han sido elegidas previamente.
Botani (Sierra de Málaga)

Otro vino andaluz nos sorprende por su sabor tan intenso y conseguido. El Botani, un vino legendario en Málaga, está hecho a partir de la variedad dulce Moscatel de Alejandría, es más, fue el primer vino seco que se realizó con esta variedad, por lo que no podía faltar en esta lista tan interesante que estamos haciendo.
Lo mejor de este vino es que es muy versátil, es decir, que se puede combinar con todo tipo de platos. Es uno de esos vinos que siempre gusta y que es recomendable tener en la vinoteca.
Es un vino blanco seco, con notas de frutas y muy equilibrado, la acidez está muy conseguida. Asimismo, es un vino con un aroma ideal a fruta fresca y flores blancas, nada que envidiar a los famosos vinos franceses.
























































