Desde hace muchos años, vemos cada temporada en televisión un reality show que se caracteriza por reunir a una serie de famoso que viven una experiencia extrema en una isla desierta, en la que tienen que subsistir como buenamente puedan. Hablamos de Supervivientes. Y este 2018 no podía ser para menos.
Además, la edición está dando mucho de sí, con una gran cantidad de polémicas en las islas hondureñas. Pero, ¿qué hay de verdad dentro de todo esto? ¿Es cierto que el equipo no les ayuda? ¿Comen a escondidas? Hoy os desvelamos todos los secretos ocultos que se esconden detrás de las cámaras de Supervivientes.
Lo que Supervivientes esconde

El reality show, que es de los más esperados cada año, llegó a la televisión en España en el año 2000. 18 años hace ya que conocemos este programa, que comenzó sus primeros pasos en Telecinco. Tras dos ediciones, dio el paso a Antena 3, en donde no consiguió el éxito buscado, y terminó por volver a la cadena que le vio nacer en el año 2006. Desde entonces, no ha vuelto a desvinculares de Mediaset, que cada año recibe al formato con los brazos abiertos.
Junto con cada edición, son muchas las escenas que se repiten en cada concurso. Los famosos discuten entre sí, hay la posibilidad de que surja alguna historia de amor y, además, también vemos las durezas de la supervivencia de los concursantes. Pero, ¿es esto cierto o es todo un enorme papel? Vamos a ir desgranando paso a paso todo lo que hay detrás del concurso.
La comida, el gran bien de Supervivientes

Si hay algo que los concursantes de los Cayos Cochinos ansían más que nada es la comida. En el concurso, se supone, que no reciben ningún tipo de ayuda ni de comida, y que todo lo han de encontrar con su propio esfuerzo. Sin embargo, esto no es del todo cierto. En las primeras ediciones del concurso, los habitantes de las islas no recibían ningún tipo de ayuda, pero de un tiempo a esta parte, tienen comida.
La organización decidió darles una serie de raciones mínimas para garantizar un estado de salud que les permitiera participar. Cada día, obtienen una ración de 100 gramos de arroz blanco sin cocer para que lo ingieran. El arroz, además, se lo entregan a todo el grupo en una bolsa grupal y que les debe de durar toda una semana, por lo que son ellos los que realmente se racionan el arroz. Pero hay más entregas detrás de las cámaras.
Los productos básicos para sobrevivir

Es cierto que la aventura es extrema, pero no se busca poner en peligro en ningún momento a nadie. Por eso, los concursantes tienen una serie de cosas por defecto en la isla. De entrada, tienen dos garrafas siempre llenas, una de agua dulce, vital para la vida; y otra de una bebida isotónica, para poder ingerir algo los días más complicados.
Junto a esto, tienen también un poco de jabón de manera semanal, papel higiénico y utensilios básicos para la higiene de los habitantes. Aun así, el jabón que tienen tiene que estar tremendamente racionado, porque, sobre todo al principio, no les da para acicalarse a todos. Además, también reciben toda la cantidad que necesiten de crema solar que pidan, junto a crema protectora de insectos, unos bienes que no cualquiera puede conseguir en una isla desierta.
Todo no se graba en Supervivientes
Esta es una de las grandes diferencias que presenta el formato con respecto a otros realities, como Gran Hermano. Mientras que los habitantes de Guadalix de la Sierra están siendo grabados todo el día a todas horas por las cámaras que les rodean, los moradores de Honduras no sufren la misma suerte. Los cámaras van y vienen, desplazándose entre las islas, y es cierto que hay siempre alguien rondándoles, pero no todas las conversaciones se graban ni todo se ve.
Este matiz de diferencia es muy importante, ya que podemos ver cómo van sucediendo cosas delante de las cámaras, pero no sabemos si detrás hay otras completamente diferentes. Puede que haya una serie de personajes que crean un papel que, sin las cámaras, parecen otros.
El equipo, mitad español y mitad italiano
Algo que no mucha gente sabe, es que el hecho de que en Telecinco podamos vivir Supervivientes es gracias, en cierta medida, al grupo audiovisual Mediaset a nivel internacional. En Italia es donde tiene sede, y en los canales de Mediaset Italia también se emite este reality. Ellos suelen comenzar la aventura en Honduras en el mes de enero aproximadamente, y tras ellos, aterrizan los robinsones españoles.
Este hecho lo que les permite es abaratar costes. Utilizan los mismos sets de grabación, el mismo equipo y distribuyen los gastos. De esta manera, el equipo que merodea por Honduras durante seis meses al año está formado tanto por españoles como por italianos.
El secretismo de los concursantes, vital en Supervivientes

Otra de las cosas que más llama la atención cada año es la cantidad de famosos importantes que suelen acudir al programa. Además, lo más notable, es que haya que esperar a que sea la cadena la que confirme la participación de los mismos para asegurar completamente su asistencia al concurso. Y es que los famosos tienen prohibido poder decir que concursan hasta que reciben la confirmación oficial por parte de Telecinco.
De hecho, hay otros muchos secretos que no se pueden confesar, y que están firmados por contrato. Una de las cosas que jamás de los jamases se verá en pantalla, y ni siquiera comentarán entre ellos en la isla, serán los honorarios que cobran. Se hace así, no por el mero hecho de que quede feo en televisión escucharlos hablando de lo que cobran, sino porque las cifras son tan dispares que más de uno podría sentirse menospreciado económicamente.
La cláusula de abandono, otro secreto a voces

Al igual que cada concursante cobra un salario diferente al participar en Supervivientes, también tienen una cláusula de abandono individual. En cada uno de los contratos se recoge que, si un concursante decide tirar la toalla y abandonar el concurso por su cuenta, este deberá indemnizar a la productora por los daños causados.
Además, la propia cláusula recoge que, en caso de abandono, se dejará de cobrar todo aquello que quede por percibir por el concurso. Y hablamos de cláusulas elevadas, ya que, por ejemplo, el último abandono, el de Adrián Rodríguez, le va a suponer tener que desembolsar 30.000 euros, y sin haber cobrado por el tiempo que ha estado participando.
El complejo de Supervivientes, lo que las cámaras no recogen

Nosotros, la idea que tenemos de los Cayos Cochinos de Honduras es el de una serie de islas pequeñas, paradisíacas y totalmente vírgenes de la mano del hombre. Pero esto, en realidad, no es así. Hay mucho más de lo que las cámaras no llegan a enseñarnos a todos, y es el enorme complejo que se esconde detrás de todo ello. En la isla en la que habitan los concursantes, y muy cerca de los famosos, hay casetas en las que el equipo técnico puede recobrar fuerzas sin tener que salir de la isla.
En estas cabañas, por ejemplo, hay comida, y en alguna ocasión se ha pillado a algún concursante cogiendo algo que llevarse a la boca cuando no le correspondía. Además, el equipo no duerme bajo la luz de las estrellas, sino que hay un complejo hotelero a su disposición, en el que habitan durante estos meses. Aire acondicionado, platós de televisión, maquillaje, peluquería… en realidad, el complejo de Supervivientes no deja de ser el mismo set de rodaje que en un programa de televisión, pero en el que la apariencia es el de la total naturaleza.













