El estado de cuarentena y confinamiento en el que nos encontramos por la epidemia del Coronavirus, hace que experimentemos situaciones a las que pueden llevar consecuencias tanto para la salud física como para la mental, donde si bien es esencial mantenernos entretenidos para no perder el ánimo, también es fundamental cuidar y proteger nuestra piel.
Ya que ésta no es inmune a los efectos del coronavirus, por lo que al estar tanto tiempo en casa la hace debilitarse debido a la falta de sol, al estrés, contaminaciones… Así como a la ausencia de movimiento, mostrando cómo el virus la está poniendo a prueba. Desde nuestro portal de Merca2.es reflejamos los problemas más comunes que se pueden generar.
Por el Coronavirus, en casa nuestra piel se atañe a distintas condiciones que la perjudican

Es un hecho; estar tantos días en casa nos perjudica. Pero no sólo nos puede afectar a nuestra mente, dando lugar a diferentes emociones y sentimientos, sino también a nuestro propio cuerpo.
En concreto, a nuestra piel. Y es que los efectos de estar confinados en casa debido a la epidemia del Coronavirus hace que también tengamos posibles problemas de piel que pueden alterar la capa epidérmica.
Porque si bien al aire libre estamos expuestos a diferentes tipos de arsenales invisibles, como contaminación (atmosférica y solar), entre otras, dentro de casa nuestra piel y rostro sufren de otra forma, pero se atañen a distintas condiciones que, al no estar en contacto con el sol o con la luz solar, interfieren de mala manera en ella, como te explicamos a continuación.
La dermatitis irritativa en la piel, la que más se está presentando

Porque aunque sigamos protegiendo en estos tiempos nuestra piel, rostro, manos… nuestro estado de ánimo también influye de sobremanera, haciendo pasar a consecuencias derivadas en ellas, como cambios físicos.
Por su parte, los síntomas del Coronavirus pueden presentar diversas lesiones cutáneas, entre las que se encuentran la dermatitis en las manos, la cual es la que más se está presentando y la que puede ser más común que nos termine afectando.
Se trata de una patología dermatológica, donde debido al agua y al continuo lavado de manos (que no debemos limitarlo) desgasta nuestra piel, produciendo diferentes problemas como eccemas, sequedad, descamación… y en ocasiones incluso algunas grietas. Para su protección, los dermatólogos aconsejan utilizar jabones oleosos que respetan el manto graso externo de la piel.
Con el confinamiento pueden darse apariciones de erupciones en la piel por alteración en la eliminación del sudor

Una de las recomendaciones más frecuentes es el cuidado y protección de las manos, ya que, como hemos visto, son las más propensas a que terminan afectándose de una u otra manera sobre la piel, esto es con uso de productos ricos en aceites y mantecas.
Con la posibilidad de que, debido a la cuarentena, también aparezcan los llamados granitos enquistados por sedentarismo, provocando un exceso de grasa facial, especialmente por la falta de actividad.
Y, en menor o mayor medida, por el crecimiento de uso de televisión y dispositivos con pantallas, dando lugar a problemas no tan comunes pero factibles, como la foliculis, que no son más que pequeños granitos sobre el vello corporal pero que pican, así como erupciones cutáneas en el tronco por alteración en la eliminación del sudor.
Ante la falta de sol, ésta ve disminuida la degradación de proteínas dérmicas

Debido al Coronavirus, el confinamiento ha hecho que variemos nuestras rutinas y actos cotidianos, pero sin duda, y uno de los que más puede afectar a las personas es la falta del sol en nuestra piel, la cual ésta también la llega a notar.
Porque a pesar de que tengamos ciertos momentos en los que el sol sigue tocando nuestra piel, ahora evidentemente lo hace menos, repercutiendo en diferentes actos que la perjudican, notando la aparición de diferentes efectos también en nuestra salud.
Es así que aunque pueda llegarnos la radiación ultravioleta entrando y haciendo su aparición a través de los cristales, ésto también hace que nos veamos y echemos en falta suplementos beneficiosos para nuestra piel, por ejemplo, el que se pueda ver disminuida la síntesis de vitamina D a través de la piel (degradación de las proteínas dérmicas) la cual requiere de la radiación ultravioleta para activarse.
Este impacto puede llevar a problemas de pigmentación en el rostro

Como estamos viendo, la excepcionalidad del duro momento que vivimos confinados en casa por el Coronavirus puede tener un impacto directo sobre la salud de la piel, pero el rostro tampoco es inmune a ello.
En lo que también pueden darse condiciones como la aparición y aumento de las bolsas de ojos y ojeras, esto afecta afecta a la hidratación y a la pérdida de lípidos, en lo que también se debe a la falta de descanso apropiado.
Bien sea por culpa de las tensiones, de la ansiedad de no poder salir, preocupaciones… las cuales aparecen de forma irremediable. Además, el rostro puede verse también perjudicado degradando la unidad celular y acelerando la producción de arrugas, por lo que, cuando hay una sobreexposición a ella, el tejido empieza a trabajar pudiendo desencadenar también en problemas de pigmentación.
Pueden llevarte a problemas de dermis apagada, pérdida de elasticidad, flacidez…

Este estrés que da lugar debido al confinamiento, puede expresarse también en diferentes maneras que afecta a todo el cuerpo y producen problemas de piel debido al exceso de radicales libres.
Esto se traduce en perdida de elasticidad, arrugas, flacidez o piel apagada, las cuales se detallan como enfermedades de mayor entidad e importancia, lo que llevará a que la piel de nuestro rostro pueda verse más perjudicada.
Para ello existen formas de tratar la piel, lo que será algo fundamental para evitar y aliviar estos males, así como dedicarte tiempo a ti, algo de lo que también con el confinamiento resultará factible para cuidar nuestra piel. Entre ellas están los mecanismos para reducir el estrés haciendo yoga, meditación o estableciendo tu rutina de cuidados beauty.
Una mayor producción sebácea o sensibilidad cutánea

Cuidar la piel es esencial en estos tiempos de confinamiento y Coronavirus, ya que la polución no es solo un fenómeno externo que vive en la calle y en el ambiente, sino que también se encuentra habitando en nuestros hogares cada vez que abrimos las puertas o ventanas.
Lo que, al mezclarse con otros elementos de la casa, hacen debilitar la barrera cutánea, aumentando el riesgo de que otros contaminantes aparezcan, como hemos visto en una mayor presencia de granitos.
Así como en la sequedad o sensibilidad de la piel, lo cual es debido a los cambios emocionales que afectan a la piel de una u otra manera, donde a raíz de esta cuarentena en casa se somatiza, entre otros, fenómenos como el desequilibrio anímico, haciendo provocar en la piel una mayor producción sebácea, cuya función es la de lubricar y proteger la superficie de la piel.