El 90% de infartos se pueden prevenir, y sin embargo no tomamos las medidas suficientes para que esto suceda. Ni si quiera nos lo tomamos totalmente en serio cuando nos avisan de que podría sucedernos a nosotros, que podríamos tener un infarto por la alimentación que llevamos.
Las mujeres tienen mayor probabilidad de tener un infarto que los hombres, y de hecho las enfermedades de corazón dan lugar a mayores fallecimientos en mujeres que el cáncer de mama y otros males.
Una de las principales causas de este padecimiento es el estilo de vida poco saludable, en el que está la mala alimentación en lo que se refiere en cantidad de alimentos, calorías y frecuencia, además de consumir alimentos poco saludables.
Si no quieres tener un infarto, cuida tus hábitos de vida, pero también tu alimentación. Te comentamos los alimentos de los que debes prescindir para evitar tener un infarto. ¿Quieres saber cuáles son y así evitarlos en la medida de lo posible en tu dieta?
Los fritos

Varios estudios logran relacionar el consumo de alimentos fritos con un mayor riesgo de enfermedades cardíacas, ya que los métodos de fritura habituales crean grasas trans, grasa que reduce el colesterol bueno y eleva el malo.
Da igual si los preparas en casa o si los comes fuera, los fritos son los alimentos menos indicados para tu corazón. Especialmente fuera, ya que en la preparación de estas comidas se reutiliza el aceite haciendo que este cada vez esté más saturado.
Como no vas a renunciar a la comida frita por día, aunque sí sustituirla en la medida de lo posible por otras formas de preparación como a la plancha, te recomendamos que utilices aceite de oliva y no lo reutilices.
Notarás la diferencia y tendrás una alimentación algo más sana dentro de que los fritos pueden ser alimentos poco recomendados ante riesgo de infarto.
Comida rápida y grasas saturadas

Las grasas saturadas podrían estar relacionadas con las enfermedades de corazón, aunque existan muchas posturas al respecto.
Las grasas saturadas de los animales combinadas con carbohidratos podrían perjudicar tu corazón. Por ello, consume alimentos seguros en tu casa y evita los restaurantes de comida rápida que suelen usar ingredientes de menor calidad, con métodos de cocina poco saludables.
Hamburguesas, perritos calientes, fritos y otra comida rápida son alimentos no aconsejables para tu corazón.
La pizza es un alimento muy salado, con alto contenido en sodio. Además, tiene grasas saturadas, sobre todo si sus ingredientes son a base de carne o queso extra, cuantos más ingredientes de este tipo peor es para tu corazón.
Los cortes fríos y las carnes curadas, como las salchichas panceta, son alimentos altos en grasas saturadas o sodio. Si las grasas saturadas son malas para el corazón, el sodio también lo es, por eso se reduce el consumo de sal ante problemas de corazón.
Por ello, estos son alimentos que ayudarían a empeorar tu salud cardiovascular. Si quieres cuidar tu corazón, lvídate de las carnes procesadas, carne roja y cualquier alimento rico en grasas saturadas.
Platos precocinados pueden provocar infarto

Los platos precocinados no suelen ser sanos, y tampoco tienen nada que ver a nivel sabor con la comida casera. En su preparación se suelen perder muchos nutrientes, además de añadir aditivos generalmente poco sanos y grasas. Por otro lado, tienen más sal para su conservación, y componentes no recomendables para que nos gusten y crear adicción.
Es mejor que prepares la comida para el día siguiente, que hagas comidas para varios días o que recurras a otras opciones antes que los platos precocinados, inclusive aquellos que se promocionan como sanos o lo parecen. En todo caso, si vas a consumir este tipo de alimentos mira bien la etiqueta y considera las mejores opciones dentro de que no son lo más recomendable.
Dulces y azúcar

De sobra es conocido que los dulces no son buenos para el corazón. Muchos expertos aseguran que el azúcar añadido puede provocar mayor colesterol malo, diabetes, obesidad, inflamación y otros factores de riesgo de infarto.
Es por ello que debes no solo evitar los dulces sino también el azúcar en todas sus formas, incluyendo las bebidas azucaradas y los cereales azucarados. No son recomendables ni los cereales azucarados que se promocionan como saludables para una dieta.
Las galletas y repostería también tienen azúcares y grasas trans, así que evítalos porque poner en riesgo tu salud cardíaca.
Las bebidas azucaradas y con gas son consumidas diariamente por muchas personas sin saber que son uno de esos alimentos que pueden estar dañando su corazón, o aumentando las causas por las que podrían tener un infarto. Así que sustitúyelas por algo más sano, como el agua.
Margarina y mantequilla

Las dietas altas en grasas trans parecen aumentar el riesgo de sufrir complicaciones con el corazón, por ello es recomendable que evites también la margarina, ya que estás son comunes en la margarina. También evita la mantequilla.
Lo mejor es que recurras a margarina suave, untable y sin aceites parcialmente hidrogenados.
Infarto: Gaseosas dietéticas

Puedes pensar que son alternativas sanas en tu alimentación, sobre todo si no tienen calorías ni grasa. Sin embargo, se pueden relacionar con factores de riesgo cardíaco ya que las personas que las consumen suelen compensar las calorías no consumidas de otra forma.
Investigaciones aseguran que los productos químicos en la soda de dieta pueden llegar a alterar las baterías gastrointestinales haciendo a quienes las consumen más propensos a ganar peso.
Alcohol y el infarto

Las bebidas alcohólicas son también malas por tu corazón, además de los demás efectos perjudiciales que tienen para tu cuerpo. No tienen valor nutricional alguno, tienen calorías, te hacen aumentar tu peso y aumentan la presión arterial. Esto último es malo para el corazón, y desde luego el sobrepeso y obesidad también son factores de riesgo.
Por otro lado, su efecto diurético hace que pierdas minerales que son claves en tu corazón. Son muchas las razones por las que deberías quitar el alcohol de tu día a día, de tus fines de semana o de tu vida. Especialmente si sufres del corazón. Toda una bomba.



