La cuarentena establecida en España por el coronavirus ha hecho que miles de españoles tengan que quedarse en casa. Sin embargo, el pasar tiempo en casa, con hijos, parejas, y otros miembros familiares puede hacer que la convivencia sea un completo caos. Por eso, muchos buscan excusas para echarse a la calle: ir a por el pan, sacar la basura, pasear al perro…
A pesar de que hay establecidas multas, que van desde los 100 a los 600.000 euros por aquellos que no cumplan con la cuarentena, muchos se suben por las paredes en su casa y deciden ingeniárselas para salir a la calle, aunque sean 10 minutos, y aliviar el estrés y la tensión que implica estar encerrado entre cuatro paredes.
En Merca2 hemos hecho una recopilación de las mejores excusas para echarse a la calle. ¿Quieres saber cuáles son?
¡Voy a por el pan!
El pan es un bien de primera necesidad. Y las panaderías están abiertas, así que, aunque sea domingo y no abra nada, siempre tienes la excusa perfecta para salir a que te dé el aire alegando que vas a por el pan.
Claro que, en lugar de ir a la panadería de siempre, que está a cinco minutos, por el hecho de tardar más y tener más tiempo «en la calle», la gente está probando nuevas panaderías más lejos de su casa.
Oye, que sí, que el pan es casi igual en todas ellas, pero el tiempo que tardas en ir y volver te da más alegría por haber estado «libre». Ten en cuenta que no hay nada como que te prohíban hacer algo para que tengas más ganas de hacerlo.
¿Cuántas veces has sacado al perro hoy?
Otra de las excusas de los españoles para salir es un perro. Algo que van a notar estas mascotas porque los dueños seguro que nunca antes los han sacado tanto a la calle.
Pero no solo eso, hay algunos más «listos» que han puesto en conocidas aplicaciones de compraventa a sus propios perros en alquiler para salir a la calle a pasearlos, algo que, sin duda, no parece muy ético. Pero ahí están.
Y aquellos que no tienen perros también le han dado al coco y han hecho que cualquier cosa sea un perro: un radiador, un perro de peluche, un robot con forma de perro… cualquier cosa que se asemeje a un perro entra dentro de su «legalidad». Y quien dice perro dice gato, o tortuga, o hámster, o…
Ahora vengo, voy a sacar la basura… en época de coronavirus
Antes, en los hogares españoles la basura solía acumularse. O el cubo de la basura no estaba lo suficientemente lleno hasta que no cabía ni un milímetro más de basura en la bolsa y ya no había otra que cerrarla y bajarla (rezando porque esta no se rompiera por el camino de lo llena que estaba).
Ahora todo es bien diferente. Empezando porque todos en casa están
deseando que la basura esté mínimamente llena para agarrarla antes
que otro y soltar la típica frase: “¡Voy a sacar la basura!”.
De paso, ir despacito, darte un pequeño paseo con la basura, y
fumarte un cigarrillo si acaso, te sirve para aliviar los nervios de
tener que estar en casa.
Y oye, que si vives solo o con pocas personas y no hay mucha basura, es el momento ideal para ponerte a arreglar papeles, a ordenar armarios y a tirar todo lo que tenías acumulado. Así sabes que tienes basura para bajar, y no vas a hacerlo toda junta, sino poquito a poquito para que tengas excusas para salir a la calle.
Nunca la visita al banco fue tan alegre a pesar del coronavirus
Pues sí, otra de las excusas que más españoles están usando, aparte de la de comprar en los supermercados, es la de ir al banco. Nadie quiere ir al banco… O al menos nadie quería antes de la cuarentena por el coronavirus.
Ahora hasta hacen cola en él con tal de esperar que se quede más vacío (no vaya a ser que por salir un rato vayan a pillar el bicho) y hablar de si la cuenta que tienen podría tener menos mantenimiento, o comisiones, o informarse de planes que, seguramente, no vayan a contratar.
Pero una salida es una salida, y la excusa del banco es perfecta para coger el coche y despejarse un rato, o bien para dar un paseo hasta la sucursal.
Me falta…
Aquellas personas que acapararon todo el papel higiénico, todos los yogures, el tabaco y la leche de los supermercados estarán que trinan porque ahora no tienen excusas para salir a la calle en este sentido. En cambio, aquellos que no llegaron a tiempo y se quedaron sin esos productos, ahora pueden escalonar su visita al supermercado (y de paso saltarse la cuarentena de estar en casa), o a la farmacia.
¿Por qué? Muy sencillo, ellos tienen que ir a comprar, y no van
a comprar grandes cantidades sino una o dos cosillas que necesiten
con el objetivo de, mañana, volver a salir. Y pasado. Y al
siguiente. Oye, que se me ha olvidado la leche; hoy no tengo azúcar
para hacer el postre de mi hijo… Y mañana, mañana ya pensaré qué
me falta en casa para salir a la calle.
Eso de pedirle a la vecina en tiempo de cuarentena por el coronavirus se ha acabado, que es la excusa perfecta para, cuando te pare algún policía, puedas decir que vas a comprar y no te ponga una multa.