Luis Muiño (59), psicoterapeuta: “Muchas parejas duran solo porque alguien aguanta, no porque funcionen”

Luis Muiño advierte que muchas relaciones no funcionan, solo resisten: en una era de individualismo y vínculos frágiles, el fin del “aguante” revela parejas sostenidas por inercia, no por conexión real ni proyecto compartido.

Cada vez hay menos parejas en el mundo y cada vez se tiene menos sexo. Lo que suena como una paradoja en una sociedad hipersexualizada es en realidad una tendencia documentada que el psicoterapeuta Luis Muiño lleva años analizando desde su consulta. Con más de dos décadas acompañando a personas en terapia y uno de los podcasts más escuchados sobre amor y vínculos, Muiño tiene una teoría clara sobre por qué el modelo de pareja tradicional se está resquebrajando.

El punto de partida de su análisis es que la inmensa mayoría de las personas que llegan a su consulta lo hacen por un problema de amor aunque crean que van por otra cosa. El jefe difícil, la ansiedad o la depresión casi siempre conducen al mismo lugar: la ausencia de un vínculo sano con alguien que te escuche de verdad y que quiera entenderte sin llevarte continuamente a su terreno.

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Por qué las parejas ya no duran: del aguante femenino al individualismo moderno

Por qué las parejas ya no duran: del aguante femenino al individualismo moderno
Fuente: Canva.

Durante décadas las investigaciones sobre duración de las relaciones apuntaban a un factor determinante que hoy resulta imposible de sostener: la capacidad de aguante de la mujer. Muiño lo reconoce sin rodeos. En una sociedad machista las parejas duraban porque ellas soportaban lo que no debían soportar. Eso está cambiando y el terapeuta lo celebra.

Sin embargo advierte de que la solución no puede ser simplemente dejar de aguantar para caer en el extremo contrario: un individualismo que hace que vincularse con alguien se viva como una amenaza a la propia identidad.

La cultura actual fomenta lo que en psicología se conoce como apego evitativo. Los mensajes que circulan en redes sociales insisten en que primero estás tú y que depender emocionalmente de otra persona es una debilidad. El resultado es que las nuevas generaciones no rechazan el amor sino el modelo que se les ha vendido.

Un modelo basado en la adicción al otro en la idealización de lo que no existe y en la posesión disfrazada de pasión. Cuando alguien con veinte años descubre que eso es lo que significa tener pareja decide directamente no tenerla. Y tiene todo el sentido del mundo.

La idealización es uno de los mecanismos más difíciles de desmontar porque opera en silencio durante años. Muiño describe en consulta algo que se repite con llamativa frecuencia: personas que llevan décadas junto a alguien que no encaja en absoluto con la imagen que tienen de él o de ella. Reconocer esa brecha implica revisar las propias decisiones y eso es demasiado costoso emocionalmente para hacerlo sin ayuda.

Los tres factores que distinguen a las parejas que funcionan de las que simplemente resisten

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El investigador Robert Sternberg dedicó años a seguir a distintas parejas para identificar qué tenían en común las que realmente funcionaban y no solo las que aguantaban. Las conclusiones son llamativamente accesibles: comunicación honesta entre los dos miembros de la relación, atractivo entendido no únicamente en clave sexual sino como el deseo genuino de estar cerca del otro y planes conjuntos que impliquen mirar en la misma dirección.

Muiño subraya que aunque estos tres elementos parezcan modestos la realidad es que la inmensa mayoría de las parejas actuales no los cumple de forma simultánea.

Para el psicoterapeuta la buena noticia es que si el modelo viejo está muriendo quizás haya espacio para construir uno nuevo. Las mejores relaciones que ha conocido en su carrera comparten una característica: ninguno de los dos necesita al otro para sobrevivir emocionalmente.

Ambos saben que estarían bien solos y precisamente por eso eligen estar juntos. No hay dependencia ni posesión. Solo la decisión renovada de compartir la vida con alguien porque aporta algo que de otro modo no existiría.


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