Hecha la ley, hecha la trampa. En apenas un par de días, que lleva instalado el estado de alarma en el país por el coronavirus, los agentes de seguridad ya cuentan con una larga lista de excusas (malas) con las que les han intentado dar esquinazo. Desde el “mi cuerpo lo necesita”, hasta ir al banco en pareja, por si les atracan, para sacar 20 euros o ir al súper a por tres naranjas. El ingenio de los españoles, a los que no nos gusta quedarnos en casa, llega hasta límites insospechados.
En realidad, explican distintos agentes, la situación sigue desbordada pese al peligro por el coronavirus. Por las mañanas, el movimiento es similar al de otros días más normales y la gente está poco concienciada. Aunque, se dividen claramente en dos bandos: Por un lado, la facción del día, personas mayores que salen habitualmente sin el menor temor. Por otro, la facción de la noche, que la conforman los jóvenes con más insomnio que el Conde Drácula.
SACAR 20 EUROS DEL BANCO EN PAREJA POR SI «NOS ATRACAN«
Poco más de las 10 de la mañana. En pleno servicio, dos agentes se cruzan con una pareja, que rondaban los 40 años, dados de la mano que circulan por la calle. Ante tan tierna estampa, que está prohibida, a los policías se acercan para informar y preguntar por la anómala e ilegal situación. “Venimos del banco”, explica la señora con una sonrisa. Mientras, el marido saca un billete de 20 euros, nuevo y brillante, que enseña como un trofeo.
“Por favor, señores, está prohibido acudir en pareja al banco” informan los agentes. Ante la inminente multa, el caballero guarda sus 20 euros y explica que ha decidido acompañar a su esposa “porque tenía miedo de que la atracasen”. No sería el coronavirus. Al final, la policía con mirada atónita acuerda un aviso amistoso (en los primeros días se han decidido más los avisos que las denuncias) a la pareja.
“EL CUERPO ME LO PIDE” SR AGENTE
El deporte es salud. Pero, en plena pandemia puede llegar a ser peligroso, puesto que se puede coger o contagiar el virus. Una razón que no termina de convencer a muchos. Así, un señor ya mayor en mayas y ropa de deporte se encontró con dos agentes de patrulla. La pregunta era obvia, más dado el ropaje, ¿a dónde se dirige usted? La respuesta fue cuanto menos curiosa: “El cuerpo me pide salir”, replicó.
Al informarle los agentes de que eso iba en contra de la situación excepcional en la que nos encontramos debido al coronavirus, procedió a rectificar. “En realidad, voy al supermercado”. Una excepción que secunda la ley, por lo que se le dejo transitar. Eso sí, por la distancia recorrida parecía que estaba buscando los mejores precios de todo Madrid.
AL SÚPER A POR TRES NARANJAS EN PLENA CUARENTENA
Al parecer, el deporte favorito de jubilados y pensionistas ha cambiado. Antes, era la de observar las obras en construcción. Ahora, prefieren ir a dar paseos al súper más lejano de su casa. “Normalmente, te encuentras a la gente que sale de los supermercados compras muy pequeñas”, señala un agente de la autoridad a Merca2. “Los hay con tres naranjas, un par de plátanos o simplemente una barra de pan”, explica. En definitiva, cualquier excusa es buena para que nos de el sol.
“HEMOS VISTO AL MISMO PERRO HASTA 8 VECES EN UNA TARDE”
Pasear el perro también se ha convertido en uno de los deportes favoritos para los españoles con la llegada del coronavirus. Incluso, algunos agentes tienen un curioso juego entre ellos, explican a Merca2. “Consiste en contar cuantas veces vemos al mismo perro en la calle, pero con diferente persona”, señala un Guardia Civil. “Una de las más curiosas [prosigue] es la de un compañero que conto hasta 8 veces dicha situación”. Lo que hace suponer que en los frigoríficos de muchas casas ya no solo hay un cuadrante de tareas del hogar, sino que también lo hay de custodia del pobre animal.
“A POR EL PERIÓDICO» PARA INFORMARSE DEL CORONAVIRUS
Otras de las situaciones inverosímiles que han vivido distintos agentes de la autoridad es la compra del periódico. Así, una de las excusas favoritas para la gente de más edad que pasea tranquilamente por las mañanas suele ser la de “voy a por el periódico para informarme”. A lo que siempre se añade que una situación tan crítica les obliga a estar informados de todo lo que ocurre. Aunque al parecer, no salieron a comprarlo el día que se anunció, en portada además, que se limitaba salir de casa salvo excepciones contadas.






























