Si hace un año nos hubieran dicho que la mascarilla iba a ser el complemento más usado en el verano de 2020, no lo habríamos creído, pero ha resultado ser así. Proteger nuestra nariz y boca es la mejor solución que tenemos por el momento para evitar contagiarnos y contagiar el coronavirus. De hecho, el uso obligatorio en todo momento de la mascarilla es cada vez más habitual en más Comunidades Autónomas.
Castilla-La Mancha, Cataluña y País Vasco son algunas de las que han establecido la obligatoriedad de llevar mascarilla en todo momento en los sitios públicos, aunque se pueda guardar la distancia de seguridad. Esto implica que hay que llevarla durante muchas horas, y al final no podemos negar que resulta algo molesta, especialmente en la zona de las orejas. Por eso, vamos a ver algunos trucos para que podamos protegernos y proteger a los demás y disminuir las molestias asociadas al uso de este complemento tan particular que debemos llevar a todas partes.
Reduce las molestias de la mascarilla con una camisa vieja

Con este sencillo truco evitamos que las gomas de la mascarilla nos aprieten detrás de las orejas y además reciclamos prendas viejas, lo cual está muy bien. Lo único que tienes que hacer es buscar una camisa que ya no te sirva y cortar un trozo de tela de la pechera, en concreto uno que esté entre dos botones, pero añadiendo además esos botones.
El resultado es una pequeña tira de tela con un botón en cada extremo. Pues bien, lo único que tienes que hacer es pasar las gomas de la mascarilla por cada botón y situar el trozo de tela detrás de tu cabeza. Al ser una prenda textil se amolda a la perfección a la forma del cráneo y podrás llevas la mascarilla durante horas sin notar molestias.
Correas de plástico para la mascarilla

La solución es la misma que en el caso anterior, pero en lugar de un trozo de tela se usa una correa de plástico que permite el ajuste a diferentes distancias. No te costará nada encontrar este producto en el bazar más cercano, y además es bastante barato, por lo que puede ser una buena solución.
Es cierto que queda más estético que el trozo de camisa, pero al ser una pieza dura es normal que después de un rato de uso empieces a notar algunas molestias. En este caso no te dolerá detrás de las orejas, pero sí puede aparecer dolor en la parte de la cabeza en la que llevas apoyada la correa de plástico.
La clásica goma de gancho

Las gomas de gancho se han usado por igual en peluquería y en la confección de prendas, y ahora tienen un uso más: hacer que la mascarilla no nos moleste detrás de las orejas. Se trata de una goma elástica con dos pequeños ganchos en los extremos, de modo que son los ganchos los que sujetan la goma de la mascarilla.
Puedes encontrar gomas de este tipo en cualquier mercería y su precio es de apenas unos céntimos. Lo bueno es que solucionas el problema de los dolores tras la oreja en unos segundos, y al ser un material flexible y adaptable puedes llevarla puesta durante horas sin que notes ninguna incomodidad.
DIY con una diadema de tela

Si tienes una diadema de tela tipo bandana, de esas que son totalmente cerradas, te puedes fabricar tu propio sistema para llevar la mascarilla sin molestias. Solo tienes que coser un botón en la zona de la diadema que queda justo detrás de la oreja, donde colocarías normalmente la goma de la mascarilla.
Lo bueno de este sistema es que no solo evitas molestias, sino que mantienes el cabello apartado de la cara, y esto es muy importante, ya que ahora no conviene que nos toquemos la cara y muchas veces solemos hacerlo sin darnos cuenta cuando hay algún pelo que nos molesta.
Haz más grande la goma de tu mascarilla

Si la mascarilla que estás usando te molesta demasiado detrás de las orejas, se te marca en la cara o hace que se doblen tus orejas, es que la goma es más pequeña de lo que debería. En este caso puedes amoldarla a tus necesidades cortando la goma original y haciéndola más grande con un poco de cinta elástica.
En las mercerías puedes comprar goma elástica de diferentes grosores a un precio bastante económico, y apenas tardarás un par de minutos en reajustar cada mascarilla para que te quede perfecta. Agradecerás haber invertido ese tiempo en hacer los cambios cuando tengas que llevar tu mascarilla durante un tiempo prolongado y no notes molestias.
Otros problemas causados por las mascarillas

Además de las molestias detrás de las orejas causadas por las gomas de la mascarilla, lo cierto es que este producto nos puede causar otros problemas que podemos solucionar fácilmente. La fricción entre la mascarilla y la cara puede hacer que la piel se agriete, se inflame e incluso se irrite. Podemos evitarlo si limpiamos bien la zona con un jabón neutro y aplicamos crema hidratante (mejor sin fragancia).
Las zonas más prominentes como el tabique nasal y los pómulos tienen una mayor tendencia a irritarse. En este caso lo que podemos hacer es aplicar directamente un poco de vaselina si sabemos que vamos a tener que llevar la mascarilla durante mucho tiempo. Si la zona ya sufre algún daño, es recomendable taparla con un apósito.
Lo que no es nunca recomendable es llevar maquillada la parte de la piel que queda debajo de la mascarilla. Al llevarla puesta la piel no respira bien, y el maquillaje tiende a obstruir los poros en aquellos casos en los que la piel no puede transpirar.
Con estos pequeños consejos podemos conseguir que llevar la mascarilla a diario no se convierta en una auténtica tortura. Es cierto que las molestias tras las orejas y las irritaciones de la piel son desagradables, pero este es el pequeño precio que tenemos que pagar para estar bien protegidos.




































































:quality(100)//cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/RSDHBSUDZZA5BOVO5BTG2AW4PI.jpg)
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2Fa91%2F216%2F729%2Fa91216729f1cf47ab5a9fdf3949359e4.jpg)

