Con el fin del confinamiento igual muchos han cogido con ganas el alternar con los amigos, de terraceo o de bares y al final te pasas más de la cuenta en la ingesta de alcohol. Siempre a la mañana siguiente te arrepientes y dices nunca más, sobre todo si una terrible resaca golpea tu cuerpo y sobre todo tu cabeza en forma de mareos o dolores de cabeza. Pues vamos a indicarte remedios y trucos para evitarlos.
Muchos han sufrido además el mareo cuando te levantas tras una noche de juerga, o incluso en la cama todo te da vueltas y parece que la cama está flotando. Si, todo lo hace el alcohol que tu cuerpo aún no ha asimilado. Pero para todo hay una solución.
PRIMERO SABER POR QUÉ ME MAREO CUANDO TOMO ALCOHOL

Las investigaciones han revelado que el alcohol dificulta a nuestro organismo su capacidad para contraer los vasos sanguíneos, con lo que se cercena un proceso natural que actúa sobre todo cuando alguien que está sentado se pone en pie. Pero ojo, porque el alcohol solo provoca el mareo, no la visión lenta, que si se produciría si tuvieras la tensión baja.
El alcohol también afecta al cerebelo, que justo es la parte encargada del equilibrio y la coordinación motriz, provocando pérdida de equilibrio y mareos. También influye la edad, la frecuencia de toma de alcohol, el peso, el sexo y el tipo de bebida ingerida.
LOS MAREOS AL DÍA SIGUIENTE, UN PEAJE MÁS A PAGAR

Si ya el mareo surge mientras ingerimos alcohol, las consecuencias siguen al día siguiente. Es muy frecuente que al levantarte sigas mareado. Es debido a la temida y odiada resaca, que no es otra cosa que una deshidratación. El alcohol elimina, durante unas 24 a 48 horas, la capacidad de volver a generar fluidos. Al tomar alcohol vamos eliminando el agua a través de la orina y del sudor.
LOS OTROS SÍNTOMAS MOLESTOS APARTE DE LOS MAREOS

Todos sabemos lo desagradable que es la resaca. Parece que todo te molesta, estás agotado, todo te da vueltas pero es que te puede ocurrir mucho más y todo a la vez: es muy habitual despertar con molestias en la garganta, la boca pastosa, la cabeza como un bombo, fotofobia, punzadas estomacales… Si, incluso parece que te sientes morir, sobre todo si tu ingesta de alcohol fue excesiva. Pues no hay que rendirse tirado en la cama y ponerse manos a la obra para minimizar el calvario y acabar antes con la resaca. Sigue leyendo y te lo contamos.
QUÉ TOMAR PARA LOS MAREOS TRAS BEBER ALCOHOL

Supongo que lo sabes pero es vital, aunque no tengas ganas. Después de consumir alcohol, sobre todo al día siguiente, bebe mucha agua u otro tipo de bebidas como el agua de coco, que ayuda a reequilibrar los electrolitos. Así irán disminuyendo poco a poco tus mareos, a medida que tu cuerpo recupere la normalidad. Compensas además todo el líquido que tu cuerpo no puede fabricar. Tampoco está de más tomarte un ibuprofeno para la resaca y acelerarás tu recuperación.
¿ES BUENO COMER MIENTRAS SE BEBE?

Si ya el beber agua es vital, no lo es menos el comer, en este caso especialmente mientras se bebe. Y es que hay varios factores que influyen en cómo afecta el alcohol al cuerpo. La cantidad ingerida, la capacidad de metabolismo del organismo y la presencia o ausencia de comida.
La comida por tanto es importante pare evitar resacas y mareos posteriores. Y es que el primer paso de absorción del alcohol ocurre en el estómago y comes o no, la cosa cambiará. Con más alimentos en el organismo, más lento se absorbe el alcohol y por tanto se minimizará el riesgo de resaca.
YA QUE BEBES, MEJOR BEBIDAS NO DULCES
Cuanto más dulce es la bebida, mayor nivel de impurezas en el alcohol y mayor riesgo de resaca y de mareos. El vino tinto y los licores de malta son lo que producen peores resacas al ser más dulce y el vodka el que menos, al ser el menos dulce. Eso no significa que te atiborres a vodka o bebas más de este tipo, ya que por contra puede producir un mayor dolor de cabeza.
Pero hay algo curioso, y es que si consumes fructosa cuando tu metabolismo trabaja con el alcohol, tendrás menos resaca. Por ello está bien tomarte por ejemplo un zumo de naranja entre consumiciones, no antes de beber alcohol.
LAS CIFRAS Y LA BÚSQUEDA DE MODERACIÓN

La Oficina de Prevención de Enfermedades y Promoción de la Salud de Estados Unidos cifra en más de cuatro bebidas al día o más de 8 semanales el consumo de alto riesgo en mujeres. Para los hombres, es más de 15 ingestiones semanales.
Tanto si eres bebedor habitual como esporádico, deberás moderar tu consumo para evitar una resaca al menos. Y hay unas cifras a no rebasar, concretamente de niveles de alcohol en sangre: debe de estar por debajo de 0,1% y de esta manera es probable que no aparezca la dichosa resaca y por supuesto los mareos.
El JENJIBRE, UN GRAN ALIADO CONTRA LOS MAREOS Y LA RESCACA

Entre las opciones naturales y en este caso en forma de infusión para combatir la resaca y los mareos, está el jenjibre. Esta planta tiene unos efectos beneficiosos que se ajustan perfectamente a las resacas. Reduce las náuseas y vómitos, ayuda a la digestión, es un antiinflamatorio natural, rebaja las afecciones de garganta y acelera el metabolismo. Así que al acostarte y levantare tómate una buena infusión de jengibre, en este caso más que para los mareos, para los vómitos y la naúseas.
Y POR SUPUESTO, DESCANSO, DORMIR Y DORMIR

El sueño todo lo puede, y también, si logras dormirte, es perfecto para que tu cuerpo se recupere antes y así de paso no ser consciente de tu dolor de cabeza, mareos y demás síntomas incómodos. Si duermes al menos 7 horas tras la ingesta de alcohol se rebaja la intensidad de tu resaca. Y por supuesto, insistimos en que, una vez te levantes, bebas mucho líquido. Ah, y si luego te echas una siesta, mejor que mejor para que tu organismo recupere su tono. Pero antes, al levantarte, aunque a veces no hay hambre, toca desayunar…
UN BUEN DESAYUNO REPARADOR

Si dormir bien te deja nuevo, un buen desayuno te prepara para un día a pleno rendimiento, o al menos si estás resacoso recuperarte antes. Al igual que las bebidas, lo mejor son comidas ricas en electrolitos para ayudar al organismo deshidratado. Los expertos recomiendan, eso sí, alimentos de fácil digestión, contribuyendo a menos mareos, naúseas y resacas.
¿Qué alimento son recomendables? Pues el plátano (por su contenido en potasio), los pepinillos, los huevos, el melón, la miel, las espinacas o las nueces. Y ojo con lo del zumo de naranja, sobre todo si tu estómago está delicado. Mejor una infusión o agua, y café, muy poco.













































































































